Mostrando entradas con la etiqueta catedrático Psiquiatría. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta catedrático Psiquiatría. Mostrar todas las entradas

domingo, 22 de mayo de 2011

Enrique Rojas y el Estado de Derecho


Juzgado nº 65 de Madrid
Puerta de Hierro, Dtor. Gerente
Como no tengo hoy mucho tiempo, subo unos documentos que se perdieron con la última incidencia de blogger (nada que objetar a blogger, que nos da este espacio para que podamos explicarnos, las incidencias - como las tormentas -, nadie las busca pero llegan de vez en cuando). Por lo que pueda suceder, los vuelvo a subir.

El doc. de la izquierda, demuestra, que el 1er. expediente de internamiento psiquiátrico promovido por Rojas, que se generó el 27 de Octubre 97, en el juzgado nº 2 de Majadahonda (recordatorio y docs. en el enlace),
http://enriquerojaschanchullosymentiras.blogspot.com/2011/05/enrique-rojas-conducta-mafiosa.html

Este expediente (1er, intento, juzgado nº 2), llega a un juzgado especialista, de donde debía salir un juez con el forense para verme en un plazo de 24-48h., y mostrarse de acuerdo o no, con el internamiento, en el supuesto que hubiese quedado internada, el 11 de Noviembre (imposible que este juez que iba a garantizar mis derechos, me viera en un plazo de 24-48h. porque no se le avisa hasta 15 días después (octubre tiene 31), además, el 6 de Noviembre, sucedió otra cosa en el juzgado nº 2, que no voy a contar hoy.
No había quedado internada y el juzgado nº 2 de Majadahonda lo sabía, ya que el Hospital Puerta de Hierro les envió un informe el 28 por la mañana como dice el dtor. gerente del Hospital cuando el juzgado 65 le pregunta, 15 días después, al llegar el exp. al Juzgado 65 de Madrid.
Comparar columna izquierda con columna derecha:No se entiende que el juzgado nº 2, se deshiciera del expediente en lugar de archivarlo y mucho menos que no lo enviaran completo. Es decir, con el informe de Puerta de Hierro que decía que no había quedado internada (lo que el dtor. gerente remite al juzgado 65 es una copia del informe; el informe original ya lo habían enviado el día 28 por la mañana; según mi información, en el Hospital había una furgoneta que hacía el servicio de mensajería por lo que no pudo haber retraso en correos ni nada parecido).
Después de esto, repito, que en el juicio a Enrique Rojas, han salido muchas cosas, entre otras, tres pruebas muy atípicas:
1) Enrique Rojas le pide a mi médico de Familia que emita un certificado sobre mí, prescribiendo mi internamiento y se lo entregue al entonces marido, Juan Cantero Caba (pretensión de Rojas que mi médico de Familia, el Dr. Calvo, no cumple, porque nunca había observado ningún rasgo de trastorno en mí, porque el entonces marido se niega a que el médico de Familia me vea físicamente y porque Rojas no le había enviado mi historia clínica, como le dijo le enviaría "ahora mismo, vía fax" - imposible que se la enviase, recuerdo que el sujeto Rojas, me había hecho pisar físicamente su despacho, para "que le ayudase en la terapia que Juan Cantero Caba - el entonces marido -, estaba llevando a cabo con él; una vez puesto pie en el despacho, ya hay gente que te ha visto entrar, secretaria, enfermera... y este - en mi opinión - brazo armado del terror, se cree con derecho a quitarte de en medio para que los patrimonios puedan cambiar de manos, habría que preguntarse si lo hace gratis).
2) En la última sesión, el Dr. Poveda, declara que Enrique Rojas lo había llamado dos veces, en la semana anterior a su testifical, para hablar sobre el juicio donde debía declarar sobre "su enferma..." - enferma de Rojas - (está explicado en el enlace de arriba y en entradas anteriores, resumiendo, Rojas, intenta hacer creer al Dr. Poveda que yo soy "su enferma").
- El Dr. Poveda y Enrique Rojas, no se habían llamado en la vida, pero Enrique Rojas tiene cara dura para esto y mucho más, como todos los de su calaña cuando se ven con la soga al cuello.
3) También salen en la 3ª sesión, las faltas de ortografía y errores mecanográficos, que llevan a comparar los docs. "gemelos" de los juzgados nº 2 y 3 de Majadahonda, con los que he decorado ya tantas entradas de este blog y vuelto a decorar ésta, puesto que tanto el juez que ha juzgado como todos los anteriores y la fiscalía, han tenido estas pruebas en su poder desde el inicio del procedimiento (ya sabemos que para "ver", hay que "querer ver").
Y, acabo de ver en un trozo de la sentencia de refilón (toda no la puedo leer de momento), que Enrique Rojas dijo en su declaración, que yo había ido a recoger un informe* a su consulta el día 31 de octubre.
Teniendo en cuenta que en Autos está probado que me escapé el día 30 poco después de las 3 de la tarde y que la policía vigiló mi casa por si volvía (los informes de la policía están en los Autos), el "querer ver" del juez que me ha tocado, no sé si se come con cuchara y cuchillo o cubierto de pescado. Desde mi leal saber y entender, ni ha visto ni ha oído, tampoco ha querido emprender acciones sobre el intento de manipulación de Enrique Rojas al Dr. Poveda, ni investigar sobre la coincidencia de los mismos errores mecanográficos y ortográficos que existen en la documentación emitida por los juzgados nº 2 y nº 3 de Majadahonda.

No añado, que era una juez quien llevaba el caso y teniendo esta juez señalado el juicio para un viernes, el juez que ha juzgado a Rojas, apareció en el juzgado nº 15 de lo penal de Madrid, el lunes anterior, por "traslado", ya que puede ser susceptible de mala interpretación. Los jueces, cambian de juzgado y no se debe especular, deducir, ni concluir, sólo por el dato de la fecha de la incorporación de este juez al juzgado en el que estaba la querella, sin tener en cuenta otros datos que podrían arrojar mucha más luz (algunos los tengo, otros no, investigar hasta el final, está fuera de mis posibilidades).
(*)Rojas, debería haber dicho certificado. Lo primero que hace el susodicho para confundir al oyente, es no llamar a las cosas por su nombre (entre certificado e informe existe una sustancial diferencia que cualquier persona próximo a la práctica clínica conoce). Recuerdo, que Enrique Rojas jamás ha facilitado un informe clínico sobre mí pese a haber sido requerido en numerosas ocasiones. Y aunque la ley le obliga a contestar a los requerimientos, este maestro del terror, se permite - sin duda, porque nuestra "justicia" se lo permite aunque la ley diga lo contrario -, emitir certificados médicos prescribiendo el internamiento psiquiátrico de una mujer, a la que no había visto físicamente desde hacía meses y negarse a emitir un informe clínico donde explique en qué se basó para su prescripción.
Tras el primer destape ("Enrique Rojas no ha sido ni es catedrático de Psiquiatría de la Facultad de Medicina de la Universidad Complutense de Madrid"), este individuo se adjudicó la misma cátedra en la Facultad de Psicología,
Ayer me dijo mi abogado que Enrique Rojas, había sido absuelto de todo y me resulta muy difícil - por no decir imposible -, llegar a entender como Su Señoría ha evaluado tanto la prueba documental, emitida por el mismo Rojas y los juzgados que intervinieron, como los testimonios de los peritos que declararon, pese a estar grabado el juicio y poder Su Señoría rebobinar si no recordaba o no había entendido bien.
En el juicio quedó clarísimo,
1) Que Enrique Rojas había entregado certificados médicos prescribiendo mi internamiento al entonces marido Juan Cantero Caba, aunque el juez no aceptase la prueba (documental de escritos de Juan Cantero en otros juzgados, donde también quedaba patente el móvil).
2) Que no existía trastorno psiquiátrico ni psicológico cuando Rojas emite los certificados, donde ni siquiera se atrevió a plasmar un diagnóstico concreto).
3) Que Rojas era consciente de la NO existencia de trastorno (prueba de ello es que nunca facilitó un informe clínico que sustentase su prescripción).
4) Que emitió un 2º certificado a sabiendas que el Hospital Puerta de Hierro no había aceptado mi internamiento (por el 3er intento de internamiento, un juez que no quiere ver, evidentemente, ni pregunta ni quiere que se lo cuenten).
- El ahora ex, declaró tan pancho como si fuese lo más normal de este mundo y del otro, "el doctor Rojas dijo, vamos a hacer el internamiento directamente en San Miguel y a mí me pareció bien" (San Miguel, psiquiátrico privado con el que colaboraba Rojas, el director psiquiátrico del momento - testigo de parte de Rojas -, declaró en otro juicio que Rojas era uno de los médicos que más internaba).
Desde mi punto de vista, de película, que a un juez también le parezca bien que prescindiendo de forenses y en contra de Sanidad pública, dos abominables puedan disponer de la vida de una mujer. La cara del juez, lo decía todo tras la declaración de Cantero.
Sigo siendo un David que piensa vencer.
No voy a suicidarme por esta absolución a Rojas. No me apetece ni sería lógico porque yo valgo muchísimo más que Rojas.´

Aunque tengo menos energía voy a intentar utilizarla luchando mejor.
Sigo con el propósito de hacer todo lo posible para que Enrique Rojas no se ponga al Estado de Derecho por montera, aunque como ya sabéis, lo de Enrique Rojas es cuestión de "contactos" y yo sólo soy una ciudadana de a pie luchadora.


sábado, 18 de diciembre de 2010

Enrique Rojas y el poder del encubrimiento


Como ya he dicho en otro sitio, el blog está muy lleno y está perdiendo la composición de las fotos y los párrafos (blogger da 102 Mb y hemos llegado a las 297, cuando podamos, lo arreglaremos).

Aunque pensaba continuar con la entrada anterior, hoy, por si acaso, por lo que pueda ocurrir, dejo aquí estos documentos junto con los retos que creo se deben conseguir. No soy una incívica ciudadana, soy una pro-derechos que considera que ni mi cabeza ni la de nadie tiene precio y que no se nos puede secuestrar con cobertura aparentemente legal, para que un impostor disponga de nuestra vida.

Pensamiento 1)............... Enrique Rojas fuera de la Medicina

Pensamiento 2) Desde mi leal saber y entender, los socios y simpatizantes del Opus Dei no son aptos para la Administración de Justicia, con independencia de la honestidad personal de cada uno de ellos, según los expertos, se consideran hermanos entre sí y están sometidos al voto-compromiso de obediencia. En el Opus Dei no existe libertad de conciencia.

¿Cuánto vale y cómo se puede recluir en un psiquiátrico privado a una mujer sana, para que quede bajo el control de Enrique Rojas Montes, médico privado adscrito al Opus Dei, al que se le lleva permitiendo desde 1984, que ejerza de impostor?



En el documento de la derecha, el "Ilustre" Colegio de Médicos de Madrid, que depende de la Comunidad de Madrid dice, que además de los demás, Enrique Rojas Montes emite certificados médicos no veraces y los entrega a un marido.

La fecha del documento es del año 1999-2000.
(lo miraré). Volvemos a dejar las pruebas a mano, como siempre, Enrique Rojas conducta de "Terrorismo social"

1) Aunque parezca mentira, el "Ilustre" Colegio de Médicos de Madrid, archivó a Enrique Rojas el expediente disciplinario que le había abierto. Por supuesto, se recurrió vía administrativa con idéntico resultado.

2) Aunque parezca mentira, en España existe un médico que emite certificados (en plural) médicos falsos a espaldas de mujeres, que alguien se ha molestado en denunciar y probar lo que este "Ilustre" Colegio ya conocía.
Y el "Ilustre", en lugar de tomar medidas, lo ha seguido dejando suelto sin sanción alguna para que pueda seguir ejerciendo y aplicando su método.
Enrique Rojas "Soy escritor, catedrático
de Psiquiatría de la Universidad
Complutense de Madrid..."
3) Aunque parezca mentira, se da la circunstancia que hace 13 años, la conducta de Enrique Rojas Montes, ya fue calificada por la Comisión Deontológica del Consejo de Colegios Médicos de España, como "Terrorismo social" y también quedó libre y sin sanción. Lógicamente, cuando estaba siendo juzgado por el caso anterior, actuó de nuevo.

4) Aunque parezca mentira, se da la circunstancia que Enrique Rojas Montes, además, es un individuo que desde 1984, se identifica como "catedrático de Psiquiatría de la Universidad Complutense de Madrid", siendo mentira y que el "Ilustre Colegio de Médicos de Madrid", también archiva estas denuncias.
Enrique Rojas no ha sido ni es
catedrático de Psiquiatría de
la Universidad Complutense
5) Aunque parezca mentira, en este Estado de Igualdad, laico, de Leyes de Memoria histórica y de Violencia de género, Enrique Rojas Montes, un médico adscrito al Opus Dei consigue "sacas de madrugada" a través de un juzgado. Y si por azar fallan porque a su víctima no le dé un infarto, sufra un accidente vascular, no se tire por una ventana y vaya a parar a manos de médicos honestos.

A las 48h., este individuo, al cambiar el juzgado de guardia, con el conocimiento y consentimiento del 1er. juzgado, puede conseguir a través del juzgado de al lado, que se ordene una nueva "saca", esta vez con total garantía de que se llevará a cabo, tanto para el marido como para Enrique Rojas, el médico impostor.
Ilustre Colegio de Médicos de
Madrid, aceptando pulpo
como animal de compañía
Vuelvo a repetir que sólo quienes consiguen escapar y no queden a merced de Enrique Rojas y su tratamiento, podemos denunciar esta barbarie llevada a cabo en un Estado que dice ser de Derecho, pero que después de 13 años, no sólo no ha juzgado a Enrique Rojas, ni al marido ni a los responsables de la Administración de Justicia que colaboran y hacen posible que tal barbarie pueda llevarse a cabo.

6) Y aunque siga pareciendo mentira, si se nos ocurre denunciar, después de recibir amenazas de un 3er. intento de interamiento y denunciar las mismas, la Justicia nos dice que no son "sino manifestaciones nuestras", aunque el 3er. intento de internamiento se lleve a cabo, en un juzgado que conoce los dos intentos anteriores, la reincidencia de Enrique Rojas y está resolviendo sobre la Administración de patrimonio que solicita el marido.
Enrique Rojas mintiendo en currículo
"Remedios para el desamor"
Todo esto sucede, en un edificio pequeño donde sólo existían 5 juzgados y cada uno de ellos tenía una guardia semanal. Mi hipótesis actual, después de cerrar el círculo, es que si los juzgados hubiesen sido engañados por Enrique Rojas y el marido, hubiesen actuado en consecuencia, en lugar de permitir que tanto Enrique Rojas como el marido camparan a sus anchas y no prestasen tutela judicial efectiva. Enrique Rojas mintiendo en currículo ¿Quién eres? Y mi ejemplo es, que si se encarga un crimen a un sicario y éste decide llevarlo a cabo con una pistola, el sicario tiene que tener pistola o posibilidades de conseguir que alguien se la preste, de no ser así, utilizará otro método y menos aun insistirá en el mismo a pesar de fallarle reiteradamente. El sicario que insiste, lo hace porque tiene seguridad que el camino elegido le llevará a conseguir sus pretensiones. Enrique Rojas nunca ha pertenecido a la Facultad de Psicología de la Universidad Complutense de Madrid Importante: No desviar la atención de las pruebas judiciales. Somos ciudadanos, no moneda para intercambio de favores, ni hormigas para pisotear por juzgados que sin argumentos, resuelven, sin enviar el procedimiento a reparto. No más sacas de madrugada ni reclusiones en psiquiátricos privados a causa de certificados médicos falsos emitidos a espaldas de la víctima por un impostor. No todo el mundo consigue escapar antes de quedar a merced de Enrique Rojas.

domingo, 12 de diciembre de 2010

Enrique Rojas, La faena (especial compañerismo)



Enrique Rojas
el abanderado de la cruz

Al post anterior que llamé "El método", donde en realidad no conté nada sobre el método de Enrique Rojas y me fui por los derroteros del método del juzgado nº 2 (que con un churro de certificado médico de Rojas`+ otro churro de solicitud del entonces marido, emite una Providencia judicial y manda a mi casa a la Policía con orden de "localización y traslado"), se me olvidó incluirle una anécdota anterior a ese 1er. intento de internamiento forzoso, que aporta un punto especial al susodicho Enrique Rojas.

El método Rojas consiste en implicar en sus tropelías al mayor número de personas posibles ajenas al plan, dentro de lo que las posibilidades permitan.
Estas personas, en principio son más o menos engañadas con la ayuda de prebendas y después de que han obrado mal, cuando se dan cuenta, tienen dos caminos,

Enrique Rojas el dandy
- Rectificar (perderán lo conseguido, por ejemplo puede ser... un trabajo).
- O convencerse así mismas e intentar convencer a los demás de que Rojas tenía razón.

Además, el susodicho cuenta con los cómplices habituales (los monaguillos de su consulta) y el cliente (en mi caso, el entonces marido, Juan Cantero).

La anécdota, que ocurre antes del 1er intento de internamiento y que yo no conozco hasta casi dos meses después, es la siguiente:

Unos 20-25 días antes de este 1er intento de internamiento, el ex hace todo lo posible para que nos cambiemos de médico de Familia a "una chica de por la tarde". Puse el grito en el cielo porque ni venía a cuento ni procedía, llevábamos muchos años con el mismo médico y no teníamos ninguna queja (a toro pasado, me di cuenta que "la chica de por la tarde" sería una médico-contacto de Enrique Rojas o simplemente "conocida" a la que Rojas se la podía pegar más fácilmente que a nuestro médico, supongo que el ex no vería el plan que tenían, fácil, advertiría a Rojas y se le ocurrió proponerme el cambio de médico).

Enrique Rojas el del pedestal
Ante mi negativa al cambio, no les quedó otra y,

Enrique Rojas llamó a nuestro médico de Familia al Centro de Salud (huelga decir que el teléfono se lo daría el ex, le diría quien era nuestro médico de Familia, etc., etc.).
No me enteré de esto hasta mes y medio después, hacía meses que ya había dado pasaporte a Enrique Rojas (que no fue nunca mi médico porque yo se lo pidiera, sino porque él me llamó para "ayudarle en la terapia que el ex estaba llevando a cabo en su consulta" (eso fue lo que me dijo y que el ex iba a la consulta de Rojas, era lo que yo tenía entendido, que fuera verdad o no, no lo sé porque al ex no lo seguí nunca. Facturas a nombre del ex, sí había, si en vez de hacer terapia negociaban mi internamiento tampoco lo sé, porque nunca estuve presente).

Enrique Rojas el conferenciante

El caso es que Enrique Rojas llamó, se le presentó como siempre "Soy Erique Rojas, catedrático de Psiquiatría de la Universidad Complutense..." y, empezó a convencerlo de mi grave enfermedad sin especificar cual, para "ver como podía colaborar y ayudar el médico de Familia en mi tratamiento".

Este médico más joven que el perverso y experimentado Rojas, médico, médico, no dandy ni estrella mediática ni negociante con maridos... no podía imaginar la faena que le tenía preparada "el catedrático UCM". En principio, se impacta y agradece que un médico privado de esa categoría (mi médico ya lo conocía como catedrático de la UCM), tenga la deferencia de llamarlo y contar con él para un tratamiento que se sale de lo normal.

Y aunque le dice que nunca había observado nada raro en mí, tampoco se lo discute. Hacía dos o tres años que yo no iba por el Centro de Salud (voy sólo cuando lo necesito) y Rojas era el experto. Si el catedrático lo decía... y el médico de Familia no me había visto, no había nada que discutir.

Enrique Rojas
el Consejero de Almas

Al hablar de la colaboración y ayuda que podía prestar nuestro médico de Familia, Rojas le dice que "si nos quiere ayudar de verdad, lo mejor que podía hacer por mí, era emitir un certificado médico prescribiendo mi internamiento, que Juan iría a buscarlo" (el ex). ¿Cómo lo veis?.

El médico de Familia se quedó perplejo porque 1º) No pensaba que yo estuviese tan mal, 2º) Pensó, que si Enrique Rojas me estaba tratando, lo lógico era que fuese Rojas quien emitiese el certificado.

Le dijo a Rojas que le enviase mi hª clínica y Enrique Rojas contestó, "ahora mismo, vía fax, dame el nº". Le dio el nº de fax, pero nunca le envió la hª clínica (no podía ¿cómo se iba a mojar inventando una enfermedad dejando prueba escrita?).

Enrique Rojas el del
"desarrollo personal"
Pasados unos días, fue Juan Cantero (el ex) a buscar el certificado que suponían que el médico de Familia había hecho (Rojas cree que aunque él no haya enviado la hª, ni dado señales de vida, el médico de Familia no le dará importancia y pensando que a Rojas se le habría olvidado, emitirá el certificado, "por ser vos quien sois", así de prepotente es este pseudo, pero en esta ocasión se equivocó).

El médico de Familia le dijo al ex, que antes de emitir el certificado médico me quería ver.
El ex respondió que era imposible, que yo estaba muy mal y se fue sin certificado.


Enrique Rojas el taquillero

El caso de mi médico de Familia, si hubiese emitido el certificado (Rojas creía que conseguiría llevárselo al huerto, de otro modo no se lo hubiese propuesto), es un ejemplo de como Rojas va metiendo a personas engañadas en su trama, que en cuanto actúan, quedan pilladas.

En este caso, sólo hubiese necesitado la amabilidad "del detalle" de contar con el médico de Familia. Falló porque se trataba de una colaboración excepcional con una persona excepcional (mi médico). A otros, quizás les den algo más a cambio.

Enrique Rojas el educador
En este nivel de personas desconocidas y honestas, que por supuesto no son del Opus Dei, invitar a una conferencia, regalar un libro "dedicado"..., Rojas, derrocha amabilidad y aunque al otro no le apetezca la conferencia ni quiera el libro, coloca la situación de forma que resulta difícil negarle un favor que se cree bueno o inocuo, aunque generalmente suele ser imprudente.

Pienso, que con las advertencias que estoy segura le hizo el ahora ex a Rojas sobre nuestro médico de Familia (repito, de ahí la repentina ocurrencia de cambio de médico), esto mismo - convencer a médicos de Familia -, lo había hecho Rojas otras veces. No se iba a lanzar a algo tan arriesgado

.................................. sin saber si funcionaba o no con un hueso que no se presentaba fácil de roer.
Enrique Rojas el vinicultor.....................

Seguro que lo he dicho ya en otro/s sitios, pero insisto, en que no creo que lo que Rojas hizo conmigo, fuera la 1ª vez que lo hacía, intervino mucha gente y todos sabían que debían hacer. Nadie se equivocó como hubiese sido lo lógico en una situación tan abominable que se realiza por primera vez.

Enrique Rojas "el familiar"
sin escrúpulos que hace llevar a su consulta a los hijos de los demás
para malmeterlos contra sus madres e intenta engañar al médico de
Familia para que emita certificado médico sobre la mujer,
prescribiendo internamiento psiquiátrico y lo entregue al marido

La faena: La catadura ética y moral, traición y falta de camaradería y compañerismo de Enrique Rojas, al montarle a un médico de Familia mucho más joven que él - y sobre todo sin experiencia en el maquiavelismo de la manipulación, el protagonismo, el codazo y el pisotón al compañero -, la encerrona que le montó, no tiene parangón.

Hubiese sido nefasto para mí, que mi médico emitiese ese certificado, pero también podría haberme escapado como me escapé en el 2º intento - de éste en mi opinión, terrorista de pluma, papel y telef. - y mi médico de Familia hubiese arruinado su carrera, porque seguro que Enrique Rojas hubiera declarado que no le había pedido nada sino todo lo contrario - hubiera sido mi médico quien se lo había pedido a Rojas - o, hubiese tenido un buen manchurrón a causa del tirano compañero.

..................Petición: Enrique Rojas maquiavélico impostor, fuera de la medicina


sábado, 9 de octubre de 2010

Enrique Rojas y sus acreditaciones


Resolución del Ilustre Colegio de Médicos de Madrid (ICOMEM)
Las entradas del mes de Septiembre son un resumen de la evolución de "la falsa cátedra de Psiquiatría en la Universidad Complutense de Madrid" de Enrique Rojas, durante la etapa en la que ha ido ubicando su "no cátedra" en diferentes facultades - algunas de las cuales ni existen ni han existido jamás -, desde 1999 - fecha en la que se empezó a denunciar -.

El motivo del mamboleo de cátedra/s y las mudanzas de facultades de Enrique Rojas - siempre con su falsa cátedra/s en la UCM -, se deben precisamente, como hemos explicado en las entradas de Sept., a estas denuncias.

A medida que se ha ido denunciando que Enrique Rojas no era catedrático en una facultad, en el siguiente libro que ponía a la venta - que a su vez era presentado al público por un alto cargo del Partido Popular, que se presupone entiendía de estos asuntos -, Rojas, trasladaba su falsa cátedra a otra facultad. Como ninguna autoridad actuaba, ha venido repitiendo la misma jugada durante años. Por algo esto es España, país donde todavía existen individuos que conservan privilegios franquistas. Es decir, son intocables, aunque cometan delitos abominables.

Como muestra, el doc. de 2 págs. del Colegio de Médicos de Madrid, donde archiva una denuncia en la que se denunciaba y probaba, con la documentación presente en este blog y otra, que Enrique Rojas se identificaba como "catedrático de Psiquiatría de la UCM" desde 1984 y no lo era.


Dando un vistazo al blog y concretamente a las entradas de Sept. donde hemos dejado el resumen, podéis valorar el grado de ética y honestidad del "Ilustre" Colegio de Médicos de Madrid, que sale por peteneras diciendo que "el colegiado describe y justifica cumplida y sobradamente las circunstancias en orden a su condición de catedrático de psiquiatría".

Aunque sobre la condición de "catedrático de Psiquiatría" de Enrique Rojas, habría que hablar y actuar en consecuencia, denunciábamos, que se identificaba como "catedrático de Psiquiatría de la Universidad Complutense" y en ese sentido contesta Enrique Rojas al Colegio. Mintiendo - para no variar -, pero contestando sobre el motivo de la denuncia, aunque luego intente confundir buscando salida airosa, ya que conoce de entemano que complicidad y tráfico de influencias se darán y sus nuevas mentiras no se cuestionarán.

En estas entradas "demostrativas de poderío", sólo vamos a dejar los documentos que tumban el carrerón de Enrique Rojas y una escueta muestra de los que prueban que miente, miente y miente, sin escrúpulos ni pudor.

A la derecha, tenemos a Juan José Javaloyes Soto, un Decano de una Facultad de Psicopedagogía que no existe, tan pancho, acreditando a Enrique Rojas ante el Ilustre Colegio de Médicos de Madrid (punto 5 de la declaración de Rojas en el doc. de Resolución del "Ilustre" Colegio, para su vergüenza). Buscad a ver si encontráis una Facultad de Psicopedagogía en algún "Campus Villanueva" e incluso en la UCM.

Y arriba a la izquierda, tenemos uno de los libros de Enrique Rojas, para poder comprobar si es cierto o se parece en algo (ya que también aceptamos pulpo como animal de compañía), a la afirmación rotunda de Rojas en su declaración ante el "Ilustre" Colegio, donde dice,

"... sobre la utilización del cargo de catedrático de psiquiatría de la universidad Complutense, procedo a realizar las siguientes observaciones:

l.- En ninguno de mis libros aparece tal denominación sino la que sigue: "Enrique Rojas, Catedrático de Psiquiatría y Psicología Médica de la Facultad de Psicopedagogía, Campus Villanueva, adscrito a la Universidad Complutense de Madrid”.

Comparando la fecha de la Resolución del "Ilustre" Colegio de Médicos (dic.08) con el doc. (fax) de la izqda. (enero 09), podemos ver que este organismo, no sólo está archivando a Enrique Rojas una denuncia probada, sino que también está diciendo que "describe y justifica... su condición de catedrático de Psiquiatría", cuando Rojas les consta en el Colegio como "Licenciado en Medicina" (sea psiquiatra o no, lleva 31 años sin presentar la documentación que lo acredita y el "Ilustre", con las denuncias que le han caído a Enrique Rojas, lo consiente.

2.- "En ningún escrito mío aparece mí nombre seguido de Catedrático de Psiquiatría de la Universidad Complutense".
Un ejemplo (prólogo a Santiago Riopérez y Milá, que compensó a Rojas, convenientemente, otro día explicaremos cómo),

https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEiH48cOc6q3eZOWOVTB2W-1EzjZI6oLx3fy_Hq7BLD77SmFoPsjSM0VhFsvl4r03p-_Vr5fBfAcZmvmLE6WeDm224BJk_f2B2go8PaXh_ejR_7DF4FXtX21boOOortVF6JKP4LyUIMtBjn2/s1600-h/Enrique+Rojas+pr%C3%B3logo+a+Santiago+Riop%C3%A9rez+y+Mil%C3%A1.jpg

3.- "En ocasiones en la prensa escrita...errores que yo he intentado corregir mandando una nota..."


Ahora resulta que son quienes hacen las entrevistas (cuando todas son pactadas y hasta no hace mucho hay prueba de que él mismo era quien preguntaba y respondía), quienes también aportan el currículo de Rojas a TeleMadrid, a las empresas que Rojas ha contratado para que ofrezcan sus servicios como "conferenciante", a la revista Escuela de Familias del Opus Dei, a los Dptos. de Religión de los colegios religiosos e incluso lo colocan en su propia web, como "catedrático de Psiquiatría de la Universidad Complutense de Madrid", además de como "Consejero de Almas".

Apodo más que ofensivo para quienes hemos sufrido una saca de madrugada en toda regla y "trasladados" en pijama y zapatillas con la perversa intención de que termináramos en el psiquiátrico privado que Rojas recomendaba (no en uno cualquiera o en Sanidad Pública, si no en el que él había designado), porque había emitido un certificado oficial médico, falso, a nuestra espalda - sin habernos examinado previamente -, para entregarlo al marido.
Descomunal y brutal misoginia, que si no es - entre otros -, perversa violencia de género llevada a cabo - con evidente complicidad -, por un individuo que se dedica a decir que "la mujer es superior al hombre", ¿qué es?. Se da la paradoja que la fiscal que ha intervenido en este caso, donde no se ha dado un intento de internamiento por parte de Enrique Rojas, si no tres, solicita la libre absolución del imputado.

Si nuestro déficit es evidente, no menos evidentes son los sueldos pagados a costa de los presupuestos del Estado que no se deberían pagar.

Así de mentiroso y cara dura es este individuo que constando en el Colegio de Médicos como "Licenciado en Medicina", ha conseguido ser conocido como "el prestigioso psiquiatra Enrique Rojas, catedrático de Psiquiatría de la Universidad Complutense de Madrid" - siendo falso -en el mundo hispanoparlante, al que ningún juzgado ni organización colegial hasta el momento, ha investigado absolutamente nada sobre él, pese a las denuncias y procedimientos judiciales, cerrados y en curso. Ni siquiera la falsa identidad profesional que desde 1984, utiliza, ha sido investigada oficialmente.

Recordemos...
Enrique Rojas nunca ha aparecido en los medios como "Licenciado en Psicología" como dice en su contestación al Colegio. Aparece como él mismo se identifica por escrito, verbalmente y en el currículo de los libros que lanza al mercado. A ningún entrevistador se le ocurre inventarse el currículo de un entrevistado, a no ser que reciba instrucciones concretas para hacerlo.

Sobre el punto 4 de la Resolución del Colegio, sarta de mentiras además de "delirios de dandy". Ninguna de sus alegaciones lo convierte en "catedrático de la Universidad Complutense".

4.- "Yo fui catedrático de Psiquiatría y Psicología Médica en la Facultad de Medicina de la universidad de Badajoz, en donde estuve un año (1984)...", FALSO.

Enrique Rojas presentando en El Mundo, el estudio

que realiza para la marca Tampax
Sólo tiene que ir a la esquina más cercana de su consulta en C/ Serrano, 100, donde tiene una oficina de la Seguridad Social y pedir su vida laboral para demostrar que estuvo un año en Badajoz y dejarnos por mentirosos o pedir copia del Acta que demuestra que llegó a Badajoz, solicitó excedencia con falsedad, firmó y se fue.

Respecto al resto de afirmaciones del punto 4, no son sino para alucinar en colores, ya que en los cursos de verano que ha dado lo ha hecho como "catedrático de Psiquiatría de la Universidad Complutense" (ya escanearemos documentos). Como ejemplo de engaño masivo siempre que puede,
http://www.bduimp.es/view.php?idSeminario=4738

Y como prueba de cobardía, consciencia e intencionalidad alevosa del engaño anterior, podemos ver como cuando aparece con otros catedráticos, se queda en blanco, con ellos no se atreve,
http://www.bduimp.es/view.php?idSeminario=3197

Nota: Estos cursos están organizados por Enrique Rojas dentro de los cursos de verano de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP). Es Enrique Rojas quien invita a participar a los Profesores Alonso Fernández, Ballús, Pinillos... y, pasa a la UIMP para imprimir y difundir, los programas de los cursos que la UIMP le ha contratado. En este sentido, nos informó en su día la oficina de la UIMP en Madrid. De ahí que Rojas pueda controlar "el detalle" de ponerse o quitarse su falsa cátedra en la U. Complutense, según le convenga, evitando las situaciones de más riesgo. Quienes lo vean en un programa como "Catedrático de la Complutense", creerán que lo es, aunque en otro programa aparezca sin cargo. Normalmente, en situaciones cotidianas, no contemplamos la posibilidad de este tipo de manipulación y engaños sutiles. Rojas los domina a la perfección por dedicarse a ello y ser los pilares que sustentan "su carrerón".

Recordatorio
Sobre el punto 5 de esta magistral Resolución del "Ilustre" Colegio de Médicos de Madrid, más arriba hemos descubierto a su valido D. Juan José Javaloyes Soto, el original Decano de una Facultad de Psicopedagogía que no existe, que ha dejado claro que es un hombre muy válido. Si sirve para un roto, seguramente servirá también para un descosido (recordar incluir a D. Juan José Javaloyes en los padrinos de Rojas).


Sobre el resto de afirmaciones que realiza el Sr. Rojas, en el punto 5 (recordatorio izqda.), decir que,
a) Está imputado en una querella criminal.

Contestación del Colegio de Médicos de
Madrid cuando una víctima pregunta por la
titulación
de Rojas, en 2005 (alerta a Rojas
en lugar de
responder a la víctima)
- El Auto de la Audiencia que dice que debe ser juzgado, pese a los reiterados escritos absolutorios de la fiscal que nos ha tocado (que no defiende los derechos de los españoles sino exclusivamente los de Enrique Rojas, potenciando así que la conducta de éste se repita en él y en otros sujetos), es aproximadamente de Mayo 2007 y el Auto del Juzgado de Instrucción de apertura de juicio oral es del 23 de Abril 2008.
- Por lo que cuando Enrique Rojas contesta al Colegio el 22 de Julio, cuenta sólo la mitad de la película (no hay estafador que no haga trampas).

b) Que Enrique Rojas necesitó tres citaciones (quizás esperaba un milagro), la última con apercibimiento, para personarse en el juzgado a fin de ser notificado de la apertura de juicio oral, calificación de la acusación y conclusiones de la fiscal (de nuevo absolutorias).
- Con esta jugada, consiguió un nuevo retraso en el procedimiento de dos meses que beneficia a los acusados y machaca a las víctimas (no contestar, no personarse y no atender los requerimientos diciendo que lo recogió su secretaria y no se lo entregó, por ejemplo, son comportamientos constantes por parte de Enrique Rojas).

- ¿Se le tolera lo anterior?. Sí se le tolera. Dado que estas prácticas las utiliza alternativamente en diferentes instancias con distintas personas, "el conocido como prestigioso, eminente y catedrático UCM", del que jamás se sospecharía la cruda realidad, la práctica hasta ahora ha sido de condescendencia, sin descartar las ocasiones en las que esta condescendencia se deba a complicidad, obediencia o deseos de echar "un capote" a tan "Ilustre personaje".

Nota: Si una imagen vale más de mil palabras, esta
imagen, vale por lo menos un petit Larousse
c) El juicio se señaló para el 18 de Junio 2010. Enrique Rojas solicitó suspensión.
d) El nuevo señalamiento fue para el 7 de Oct. pasado. Se ha vuelto a suspender (no hemos visto el Auto todavía, desconocemos los motivos).
e) La nueva fecha señalada para juicio es en Enero 2011. Habrá dos sesiones.

Volviendo a la Resolución del "Ilustre" Colegio de Médicos de Madrid, el problema no es sólo que Enrique Rojas les mienta una vez más en su declaración el 22 de Julio 2008, dando una versión muy distinta a la realidad, sino que al Colegio se le aporta el Auto correspondiente que indica que Enrique Rojas será juzgado en vía penal y se prueba en contra del resto de afirmaciones realizadas por el Sr. Rojas Montes y aun así, este Colegio sigue, vamos a decir "creyendo" (aunque hablando con propiedad habría que decir "encubriendo") a Enrique Rojas, en lugar de aplicarle la/s sanción/es que según los propios códigos del Colegio disciplinario y deontológico, correspondan.

Por lo demás, cuando Enrique Rojas refiriéndose a este "Ilustre" Colegio, dice que el Colegio le absuelve, tenemos que decir que en este caso, la afirmación es totalmente cierta (lástima que sólo sea en esta ocasión en la que Enrique Rojas no miente, ya que dice mucho del organismo designado en la Comunidad de Madrid, para defender los derecho de quienes ejercen la Medicina y los usuarios de la misma).

Como recordatorio, en pro de Enrique Rojas siguiendo este hilo de veracidad, añadimos, que el Colegio de Médicos de Madrid no lo ha absuelto unicamente en esta ocasión, en la que se le denunciaba por ostentar cargo que no tenía y sus implícitas consecuencias y perjuicios a la ciudadanía en general y a los usuarios dee su consulta en particular, desde hacía casi 1/4 de siglo, también lo ha absuelto por emitir certificados médicos falsos (en plural), a espaldas del interesado, prescribiendo internamiento psiquiátrico, para entregarlos al marido, por hacer llevar a menores a su consulta sin el conocimiento de la madre, para calumniar, injuriar y difamar a ésta, y otros tantos etcs. e incluso ha sido absuelto cuando ha llevado a cabo otras acciones calificadas por la organización médica colegial como "Terrorismo social" y "falta gravísima", sin descartar otras ocasiones en las que también haya podido ser absuelto y de momento, no contemos con pruebas suficientes para citarlas.

La entrevista (drch.) que fue contraportada de El Mundo en su edición impresa, muestra la imagen que pretende dar Rojas de sí mismo, así como del ideológico potaje con la ciencia, la religión y la intromisión en la intimidad y libertad de pensamiento y creencias, que al margen de la ley aplica).


En mi opinión (en singular), el Ilustre Colegio de Médicos de Madrid, es un cáncer social y un organismo altamente dañino y perjudicial, para todos los colegiados que aman y ejercen su profesión con honestidad, sobre todo, para los especialistas en Psiquiatría.

a)El caso de Enrique Rojas, está fuera del corporativismo más radical, se le "salva" por ideología religiosa y tráfico de influencias que los amiguismos con políticos, generan.
b) A cualquier organismo similar en Europa, se le caería la cara de vergüenza sólo al pensar, que se pudieran archivar los cargos probados y reconocidos tanto por el Colegio de Médicos de Madrid, como por el Consejo de Colegios Médicos de España.


Y, Enrique Rojas, sea especialista en Psiquiatría o no (el Colegio donde está colegiado desde 1978, dice que no les consta),
es un individuo cuya especialidad es hacer creer a quienes están a tiro y le interesan(*), que están enfermos. Si lo consigue, procede sin escrúpulos y sin riesgo. Cuando no lo consigue y la contrapartida es suficientemente interesante para él, procede igualmente sin escrúpulos y mínimo riesgo, ya que la convicción y posibilidades "de salvación", hasta ahora, han sido altísimas.

(*) Cualquiera que "esté a tiro" de Rojas es potencialmente interesante para él, bien sea por la contraprestación recibida o por la consideración y ventajas que proporcionan en el Opus Dei la labor de "apostolado".

Nota: Los militantes del Opus Dei - en su mayoría laicos -, se consideran hermanos entre sí (el concepto es aplicable entre militantes del Opus Dei y Legionarios de Cristo).
- La obediencia, en el Opus Dei es el primer mandamiento. Dicen, que su fundador Sanjosémaría Escrivá de Balaguer decía, "obedecer o puerta".
- Reglas y normas similares a las del Opus Dei tienen los Legionarios de Cristo, aunque a su fundador Marcial Maciel, se le hayan reconocido ahora - a poco de subir a los altares con mausoleo en vida, casi listo -, los abusos sexuales a menores que llevó a cabo durante su existencia - incluso a sus propios hijos siendo oficialmente célibe -, que se denunciaban desde 1956.

En la próxima entrada hablaremos de estos peculiares conceptos de "hermandad" y "obediencia" y sus consecuencias.