Enrique Rojas
el abanderado de la cruz
Al post anterior que llamé "El método", donde en realidad no conté nada sobre el método de Enrique Rojas y me fui por los derroteros del método del juzgado nº 2 (que con un churro de certificado médico de Rojas`+ otro churro de solicitud del entonces marido, emite una Providencia judicial y manda a mi casa a la Policía con orden de "localización y traslado"), se me olvidó incluirle una anécdota anterior a ese 1er. intento de internamiento forzoso, que aporta un punto especial al susodicho Enrique Rojas.El método Rojas consiste en implicar en sus tropelías al mayor número de personas posibles ajenas al plan, dentro de lo que las posibilidades permitan.
Estas personas, en principio son más o menos engañadas con la ayuda de prebendas y después de que han obrado mal, cuando se dan cuenta, tienen dos caminos,
Enrique Rojas el dandy
- Rectificar (perderán lo conseguido, por ejemplo puede ser... un trabajo).- O convencerse así mismas e intentar convencer a los demás de que Rojas tenía razón.
Además, el susodicho cuenta con los cómplices habituales (los monaguillos de su consulta) y el cliente (en mi caso, el entonces marido, Juan Cantero).
La anécdota, que ocurre antes del 1er intento de internamiento y que yo no conozco hasta casi dos meses después, es la siguiente:
Unos 20-25 días antes de este 1er intento de internamiento, el ex hace todo lo posible para que nos cambiemos de médico de Familia a "una chica de por la tarde". Puse el grito en el cielo porque ni venía a cuento ni procedía, llevábamos muchos años con el mismo médico y no teníamos ninguna queja (a toro pasado, me di cuenta que "la chica de por la tarde" sería una médico-contacto de Enrique Rojas o simplemente "conocida" a la que Rojas se la podía pegar más fácilmente que a nuestro médico, supongo que el ex no vería el plan que tenían, fácil, advertiría a Rojas y se le ocurrió proponerme el cambio de médico).
Enrique Rojas el del pedestal
Ante mi negativa al cambio, no les quedó otra y,Enrique Rojas llamó a nuestro médico de Familia al Centro de Salud (huelga decir que el teléfono se lo daría el ex, le diría quien era nuestro médico de Familia, etc., etc.). No me enteré de esto hasta mes y medio después, hacía meses que ya había dado pasaporte a Enrique Rojas (que no fue nunca mi médico porque yo se lo pidiera, sino porque él me llamó para "ayudarle en la terapia que el ex estaba llevando a cabo en su consulta" (eso fue lo que me dijo y que el ex iba a la consulta de Rojas, era lo que yo tenía entendido, que fuera verdad o no, no lo sé porque al ex no lo seguí nunca. Facturas a nombre del ex, sí había, si en vez de hacer terapia negociaban mi internamiento tampoco lo sé, porque nunca estuve presente).
Enrique Rojas el conferenciante
El caso es que Enrique Rojas llamó, se le presentó como siempre "Soy Erique Rojas, catedrático de Psiquiatría de la Universidad Complutense..." y, empezó a convencerlo de mi grave enfermedad sin especificar cual, para "ver como podía colaborar y ayudar el médico de Familia en mi tratamiento".
Este médico más joven que el perverso y experimentado Rojas, médico, médico, no dandy ni estrella mediática ni negociante con maridos... no podía imaginar la faena que le tenía preparada "el catedrático UCM". En principio, se impacta y agradece que un médico privado de esa categoría (mi médico ya lo conocía como catedrático de la UCM), tenga la deferencia de llamarlo y contar con él para un tratamiento que se sale de lo normal.
Y aunque le dice que nunca había observado nada raro en mí, tampoco se lo discute. Hacía dos o tres años que yo no iba por el Centro de Salud (voy sólo cuando lo necesito) y Rojas era el experto. Si el catedrático lo decía... y el médico de Familia no me había visto, no había nada que discutir.
Enrique Rojas
el Consejero de Almas
Al hablar de la colaboración y ayuda que podía prestar nuestro médico de Familia, Rojas le dice que "si nos quiere ayudar de verdad, lo mejor que podía hacer por mí, era emitir un certificado médico prescribiendo mi internamiento, que Juan iría a buscarlo" (el ex). ¿Cómo lo veis?.El médico de Familia se quedó perplejo porque 1º) No pensaba que yo estuviese tan mal, 2º) Pensó, que si Enrique Rojas me estaba tratando, lo lógico era que fuese Rojas quien emitiese el certificado.
Le dijo a Rojas que le enviase mi hª clínica y Enrique Rojas contestó, "ahora mismo, vía fax, dame el nº". Le dio el nº de fax, pero nunca le envió la hª clínica (no podía ¿cómo se iba a mojar inventando una enfermedad dejando prueba escrita?).
Enrique Rojas el del
"desarrollo personal"
Pasados unos días, fue Juan Cantero (el ex) a buscar el certificado que suponían que el médico de Familia había hecho (Rojas cree que aunque él no haya enviado la hª, ni dado señales de vida, el médico de Familia no le dará importancia y pensando que a Rojas se le habría olvidado, emitirá el certificado, "por ser vos quien sois", así de prepotente es este pseudo, pero en esta ocasión se equivocó).El médico de Familia le dijo al ex, que antes de emitir el certificado médico me quería ver.
El ex respondió que era imposible, que yo estaba muy mal y se fue sin certificado.
Enrique Rojas el taquillero

El caso de mi médico de Familia, si hubiese emitido el certificado (Rojas creía que conseguiría llevárselo al huerto, de otro modo no se lo hubiese propuesto), es un ejemplo de como Rojas va metiendo a personas engañadas en su trama, que en cuanto actúan, quedan pilladas.
En este caso, sólo hubiese necesitado la amabilidad "del detalle" de contar con el médico de Familia. Falló porque se trataba de una colaboración excepcional con una persona excepcional (mi médico). A otros, quizás les den algo más a cambio.
Enrique Rojas el educador
En este nivel de personas desconocidas y honestas, que por supuesto no son del Opus Dei, invitar a una conferencia, regalar un libro "dedicado"..., Rojas, derrocha amabilidad y aunque al otro no le apetezca la conferencia ni quiera el libro, coloca la situación de forma que resulta difícil negarle un favor que se cree bueno o inocuo, aunque generalmente suele ser imprudente.Pienso, que con las advertencias que estoy segura le hizo el ahora ex a Rojas sobre nuestro médico de Familia (repito, de ahí la repentina ocurrencia de cambio de médico), esto mismo - convencer a médicos de Familia -, lo había hecho Rojas otras veces. No se iba a lanzar a algo tan arriesgado
.................................. sin saber si funcionaba o no con un hueso que no se presentaba fácil de roer.
Enrique Rojas el vinicultor.....................

Seguro que lo he dicho ya en otro/s sitios, pero insisto, en que no creo que lo que Rojas hizo conmigo, fuera la 1ª vez que lo hacía, intervino mucha gente y todos sabían que debían hacer. Nadie se equivocó como hubiese sido lo lógico en una situación tan abominable que se realiza por primera vez.

Enrique Rojas "el familiar"
sin escrúpulos que hace llevar a su consulta a los hijos de los demás
para malmeterlos contra sus madres e intenta engañar al médico de
Familia para que emita certificado médico sobre la mujer,
prescribiendo internamiento psiquiátrico y lo entregue al marido

La faena: La catadura ética y moral, traición y falta de camaradería y compañerismo de Enrique Rojas, al montarle a un médico de Familia mucho más joven que él - y sobre todo sin experiencia en el maquiavelismo de la manipulación, el protagonismo, el codazo y el pisotón al compañero -, la encerrona que le montó, no tiene parangón.
Hubiese sido nefasto para mí, que mi médico emitiese ese certificado, pero también podría haberme escapado como me escapé en el 2º intento - de éste en mi opinión, terrorista de pluma, papel y telef. - y mi médico de Familia hubiese arruinado su carrera, porque seguro que Enrique Rojas hubiera declarado que no le había pedido nada sino todo lo contrario - hubiera sido mi médico quien se lo había pedido a Rojas - o, hubiese tenido un buen manchurrón a causa del tirano compañero...................Petición: Enrique Rojas maquiavélico impostor, fuera de la medicina
