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jueves, 14 de julio de 2011

Enrique Rojas versus María Menchaca de Salamanca


Tenemos que creernos que el acólito de Enrique Rojas, Julio Lorenzo Rego, forense y legionario de Cristo, que pregona su adscripción a esta Legión, tampoco conoció el caso Menchaca en el que Enrique Rojas fue condenado - aunque tan nimiamente que repitió cuando estaba siendo juzgado -, haciendo muchísimo más, de lo que ya había hecho.

La sentencia del juicio al susodicho, en este caso, salió en Febrero 98. Lorenzo, Rego trabajaba con Rojas desde 1990. Menos mal que tiene ¡una buena formación!.



Como adelanta María en la entrevista, el Ilustre Colegio de Médicos de Madrid, archivó el expediente sin sancionar a Enrique Rojas (dedúzcase el nivel de exigencia de este "Ilustre" Colegio), por lo que implícitamente también se deduce que los calificativos de "falta gravísima" y "Terrorismo social", son cara a la galería.

Del dicho al hecho... en algunos asuntos, en España, hay un gran trecho.

Que nadie se espante ¡Así funciona España!!. Soportando usos y costumbres franquistas y sectario-religiosas, todavía.


Dice Rojas... en El Mundo (que le da cancha), el 9 de abril 2009,

"Una de las relaciones más interesantes que existen es la que se da en la amistad médico-paciente; y esto en la psiquiatría cobra un valor especial. La psiquiatría es una rama de la amistad, la rama más humana de la medicina, ya que atiende no sólo a la enfermedad sino, muy especialmente, a la persona enferma, ya que se interesa por el que padece, sufre y se encuentra desvalido.Tengo la experiencia de esta forma de amistad muy metida dentro de mí, y aprendida de mi padre y de alguno de mis maestros de Psiquiatría".

Parece, que no haga falta decir que este sujeto es un cínico desde los pies hasta la cabeza y le sobra tela para darle otra vuelta.

viernes, 8 de julio de 2011

Enrique Rojas y el acólito Lorenzo Rego, Legionario de Cristo*


*Que se congratula en internet de su pertenencia y formación. Veamos a quien encubre y por quien miente con "su formación", sin vergüenza ni pudor. Tocamos solamente algunas mentiras de "cátedra de Psiquiatría en la Facultad de Psicología", de Rojas.

Enrique Rojas no ha pertenecido nunca al claustro docente de
la Facultad de Psicología de la Universidad Complutente.
Tampoco existe cátedra de Psiquiatría en esta Facultad.


Un día de los que Rojas me citó (recuerdo que me atrajo a su consulta para "ayudarle en la terapia que mi entonces marido estaba llevando a cabo allí"), aquello tenía pinta de que Rojas hubiese desaparecido improvisadamente. En la sala de espera se rumoreó que "había tenido que salir para una entrevista" (muy propio de Rojas, ya sabemos como se desvive por una alcachofa).
Apareció Julio Lorenzo y me sacó de la sala. Me llevó a otra que tenía pinta de ser utilizada para terapia de grupo (con salida directa a la escalera y pequeños asientos de módulos). Lorenzo Rego me dio un taco de folios con preguntas para responder.

Enrique Rojas mintiendo
en el currículo del "Amor
inteligente"

Sólo respondí algunas porque no me dio tiempo. Estuve pasando hojas intentando averiguar si aquella "cosa" que me había soltado Lorenzo me sonaba de cuando hice psicología o estaba homologada por algún sitio. Me había citado Rojas y la situación me parecía un intento de aligerar la sala de espera cobrando, porque Rojas se había largado.

Lorenzo volvió antes de lo que había previsto que volvería a retirarme "el paquete" y decirme que ya me podía ir. Recuerdo que, con un poco de vergüenza por lo que me había entretenido husmeando, le dije, "no he terminado", me dijo que no importaba y me echó a la calle - al pasillo de la escalera del edificio -, por la puerta de aquella pequeña sala.

Mi contacto con Lorenzo se limitó a decirle buenos días cuando me rescató de la sala de espera y adiós cuando recogió el montón de folios impresos sin homologar que me había dejado, que no era ninguna prueba "reconocida" y que en cualquier caso no había terminado.

La Universidad Central de Madrid dejó de existir en 1956.
Enrique Rojas echa mano de esta Universidad en 2001 para
ubicar su falsa cátedra en la misma.

No recuerdo que dijo en el juicio, tengo que visionarlo en la grabación. En la comparecencia de instrucción dijo que "en aquella consulta percibió claramente una patología".

Lorenzo miente. No hubo consulta y en cualquier caso, viéndolas venir, requerí a Lorenzo más o menos en Junio 98, para que me facilitase informe clínico. Al igual que Rojas y el resto de los monaguillos, este Legionario de Cristo, no contestó.

Las patologías que esta -para mí -, pandilla de sinvergüenzas describen,

1º) No dan para conducir 15 kms. con tráfico y aparcar en parking donde hay que poner el coche casi de lado.

2º) No se curan y deberían haber estado presente en las múltiples exploraciones que realizaron los peritos posteriores, que además, emitieron informe por escrito. Casualmente, sólo aparecen verbalmente en las declaraciones de Enrique Rojas y sus acólitos, que jamás emitieron informe escrito, pese a ser requeridos y asistirme el derecho por ley.

El centro universitario Villanueva ni siquiera imparte
la licenciatura de Psicología. Otro invento del susodicho
Enrique Rojas en su afán crearse imagen y prestigio mintiendo

Si Julio Lorenzo, niega los abusos sexuales a menores e incluso a sus propios hijos, de Maciel (para quienes no lo sepan, Marcial Maciel, además de ser cura, estaba casado, tenía uno o dos concubinatos más y tenía hijos), ¿cómo no va a declarar este Lorenzo lo que convenga en pro de su jefe Enrique Rojas?.

Julio Lorenzo Rego, forzosamente tenía que conocer la trayectoria de Enrique Rojas en cuando a la identificación profesional no veraz utilizada por éste, para atraer alcachofas, vender libros y llenar su consulta de personas confiadas que creen que los Colegios profesionales, las Instituciones, los inspectores de éstas y la policía, velan por nosotros.


Enrique Rojas mintiendo por
enésima en El Mundo magazine

Seguramente algunos policías e inspectores sí lo harán, pero su labor no suele llegar a ningún sitio, rápidamente "surgen llamadas". Otros, ya habrán pasado esta fase y ni lo intentan.

Como ejemplo dejamos una noticia actual de una de ellas, que muestra como va España, mientras derrochamos en legisladores y personal para hacer cumplir las leyes (si no llega a ser por el "caso malaya" y el interés de la Audiencia Provincial de Málaga, este detalle, seguiría durmiendo en el cajón),

http://www.malagahoy.es/article/malaga/1014806/la/audiencia/multa/jose/maria/garcia/por/no/asistir/juicio.html

domingo, 22 de mayo de 2011

Enrique Rojas y el Estado de Derecho


Juzgado nº 65 de Madrid
Puerta de Hierro, Dtor. Gerente
Como no tengo hoy mucho tiempo, subo unos documentos que se perdieron con la última incidencia de blogger (nada que objetar a blogger, que nos da este espacio para que podamos explicarnos, las incidencias - como las tormentas -, nadie las busca pero llegan de vez en cuando). Por lo que pueda suceder, los vuelvo a subir.

El doc. de la izquierda, demuestra, que el 1er. expediente de internamiento psiquiátrico promovido por Rojas, que se generó el 27 de Octubre 97, en el juzgado nº 2 de Majadahonda (recordatorio y docs. en el enlace),
http://enriquerojaschanchullosymentiras.blogspot.com/2011/05/enrique-rojas-conducta-mafiosa.html

Este expediente (1er, intento, juzgado nº 2), llega a un juzgado especialista, de donde debía salir un juez con el forense para verme en un plazo de 24-48h., y mostrarse de acuerdo o no, con el internamiento, en el supuesto que hubiese quedado internada, el 11 de Noviembre (imposible que este juez que iba a garantizar mis derechos, me viera en un plazo de 24-48h. porque no se le avisa hasta 15 días después (octubre tiene 31), además, el 6 de Noviembre, sucedió otra cosa en el juzgado nº 2, que no voy a contar hoy.
No había quedado internada y el juzgado nº 2 de Majadahonda lo sabía, ya que el Hospital Puerta de Hierro les envió un informe el 28 por la mañana como dice el dtor. gerente del Hospital cuando el juzgado 65 le pregunta, 15 días después, al llegar el exp. al Juzgado 65 de Madrid.
Comparar columna izquierda con columna derecha:No se entiende que el juzgado nº 2, se deshiciera del expediente en lugar de archivarlo y mucho menos que no lo enviaran completo. Es decir, con el informe de Puerta de Hierro que decía que no había quedado internada (lo que el dtor. gerente remite al juzgado 65 es una copia del informe; el informe original ya lo habían enviado el día 28 por la mañana; según mi información, en el Hospital había una furgoneta que hacía el servicio de mensajería por lo que no pudo haber retraso en correos ni nada parecido).
Después de esto, repito, que en el juicio a Enrique Rojas, han salido muchas cosas, entre otras, tres pruebas muy atípicas:
1) Enrique Rojas le pide a mi médico de Familia que emita un certificado sobre mí, prescribiendo mi internamiento y se lo entregue al entonces marido, Juan Cantero Caba (pretensión de Rojas que mi médico de Familia, el Dr. Calvo, no cumple, porque nunca había observado ningún rasgo de trastorno en mí, porque el entonces marido se niega a que el médico de Familia me vea físicamente y porque Rojas no le había enviado mi historia clínica, como le dijo le enviaría "ahora mismo, vía fax" - imposible que se la enviase, recuerdo que el sujeto Rojas, me había hecho pisar físicamente su despacho, para "que le ayudase en la terapia que Juan Cantero Caba - el entonces marido -, estaba llevando a cabo con él; una vez puesto pie en el despacho, ya hay gente que te ha visto entrar, secretaria, enfermera... y este - en mi opinión - brazo armado del terror, se cree con derecho a quitarte de en medio para que los patrimonios puedan cambiar de manos, habría que preguntarse si lo hace gratis).
2) En la última sesión, el Dr. Poveda, declara que Enrique Rojas lo había llamado dos veces, en la semana anterior a su testifical, para hablar sobre el juicio donde debía declarar sobre "su enferma..." - enferma de Rojas - (está explicado en el enlace de arriba y en entradas anteriores, resumiendo, Rojas, intenta hacer creer al Dr. Poveda que yo soy "su enferma").
- El Dr. Poveda y Enrique Rojas, no se habían llamado en la vida, pero Enrique Rojas tiene cara dura para esto y mucho más, como todos los de su calaña cuando se ven con la soga al cuello.
3) También salen en la 3ª sesión, las faltas de ortografía y errores mecanográficos, que llevan a comparar los docs. "gemelos" de los juzgados nº 2 y 3 de Majadahonda, con los que he decorado ya tantas entradas de este blog y vuelto a decorar ésta, puesto que tanto el juez que ha juzgado como todos los anteriores y la fiscalía, han tenido estas pruebas en su poder desde el inicio del procedimiento (ya sabemos que para "ver", hay que "querer ver").
Y, acabo de ver en un trozo de la sentencia de refilón (toda no la puedo leer de momento), que Enrique Rojas dijo en su declaración, que yo había ido a recoger un informe* a su consulta el día 31 de octubre.
Teniendo en cuenta que en Autos está probado que me escapé el día 30 poco después de las 3 de la tarde y que la policía vigiló mi casa por si volvía (los informes de la policía están en los Autos), el "querer ver" del juez que me ha tocado, no sé si se come con cuchara y cuchillo o cubierto de pescado. Desde mi leal saber y entender, ni ha visto ni ha oído, tampoco ha querido emprender acciones sobre el intento de manipulación de Enrique Rojas al Dr. Poveda, ni investigar sobre la coincidencia de los mismos errores mecanográficos y ortográficos que existen en la documentación emitida por los juzgados nº 2 y nº 3 de Majadahonda.

No añado, que era una juez quien llevaba el caso y teniendo esta juez señalado el juicio para un viernes, el juez que ha juzgado a Rojas, apareció en el juzgado nº 15 de lo penal de Madrid, el lunes anterior, por "traslado", ya que puede ser susceptible de mala interpretación. Los jueces, cambian de juzgado y no se debe especular, deducir, ni concluir, sólo por el dato de la fecha de la incorporación de este juez al juzgado en el que estaba la querella, sin tener en cuenta otros datos que podrían arrojar mucha más luz (algunos los tengo, otros no, investigar hasta el final, está fuera de mis posibilidades).
(*)Rojas, debería haber dicho certificado. Lo primero que hace el susodicho para confundir al oyente, es no llamar a las cosas por su nombre (entre certificado e informe existe una sustancial diferencia que cualquier persona próximo a la práctica clínica conoce). Recuerdo, que Enrique Rojas jamás ha facilitado un informe clínico sobre mí pese a haber sido requerido en numerosas ocasiones. Y aunque la ley le obliga a contestar a los requerimientos, este maestro del terror, se permite - sin duda, porque nuestra "justicia" se lo permite aunque la ley diga lo contrario -, emitir certificados médicos prescribiendo el internamiento psiquiátrico de una mujer, a la que no había visto físicamente desde hacía meses y negarse a emitir un informe clínico donde explique en qué se basó para su prescripción.
Tras el primer destape ("Enrique Rojas no ha sido ni es catedrático de Psiquiatría de la Facultad de Medicina de la Universidad Complutense de Madrid"), este individuo se adjudicó la misma cátedra en la Facultad de Psicología,
Ayer me dijo mi abogado que Enrique Rojas, había sido absuelto de todo y me resulta muy difícil - por no decir imposible -, llegar a entender como Su Señoría ha evaluado tanto la prueba documental, emitida por el mismo Rojas y los juzgados que intervinieron, como los testimonios de los peritos que declararon, pese a estar grabado el juicio y poder Su Señoría rebobinar si no recordaba o no había entendido bien.
En el juicio quedó clarísimo,
1) Que Enrique Rojas había entregado certificados médicos prescribiendo mi internamiento al entonces marido Juan Cantero Caba, aunque el juez no aceptase la prueba (documental de escritos de Juan Cantero en otros juzgados, donde también quedaba patente el móvil).
2) Que no existía trastorno psiquiátrico ni psicológico cuando Rojas emite los certificados, donde ni siquiera se atrevió a plasmar un diagnóstico concreto).
3) Que Rojas era consciente de la NO existencia de trastorno (prueba de ello es que nunca facilitó un informe clínico que sustentase su prescripción).
4) Que emitió un 2º certificado a sabiendas que el Hospital Puerta de Hierro no había aceptado mi internamiento (por el 3er intento de internamiento, un juez que no quiere ver, evidentemente, ni pregunta ni quiere que se lo cuenten).
- El ahora ex, declaró tan pancho como si fuese lo más normal de este mundo y del otro, "el doctor Rojas dijo, vamos a hacer el internamiento directamente en San Miguel y a mí me pareció bien" (San Miguel, psiquiátrico privado con el que colaboraba Rojas, el director psiquiátrico del momento - testigo de parte de Rojas -, declaró en otro juicio que Rojas era uno de los médicos que más internaba).
Desde mi punto de vista, de película, que a un juez también le parezca bien que prescindiendo de forenses y en contra de Sanidad pública, dos abominables puedan disponer de la vida de una mujer. La cara del juez, lo decía todo tras la declaración de Cantero.
Sigo siendo un David que piensa vencer.
No voy a suicidarme por esta absolución a Rojas. No me apetece ni sería lógico porque yo valgo muchísimo más que Rojas.´

Aunque tengo menos energía voy a intentar utilizarla luchando mejor.
Sigo con el propósito de hacer todo lo posible para que Enrique Rojas no se ponga al Estado de Derecho por montera, aunque como ya sabéis, lo de Enrique Rojas es cuestión de "contactos" y yo sólo soy una ciudadana de a pie luchadora.


martes, 10 de mayo de 2011

Enrique Rojas, pura mafia


Pese a los nuevos gigantes tan grandes...,
sigo siendo un David que pretende vencer

Normalmente repito panfletos de Enrique Rojas probando la gran mentira de su cátedra en la Universidad Complutense de Madrid. Lo hago, para que quienes entren al blog un día esporádicamente, puedan captar el perfil de este individuo y salgan del blog convencidos de que no es de fiar. Quien miente al presentarse ¿dónde no mentirá?
Los que hayan visto ya la muestra de cátedras que Rojas no ha tenido ni tiene, no necesitan abrir esos panfletos, pero hay otros docs. que es necesario abrirlos para entender el texto. Estos de hoy, aunque no es obligatorio, deberían abrirse para mejor entender (al final del post los dejamos de nuevo),


Providencia Juzgado nº 2

Providencia Juzgado nº 3

Las dos últimas entradas y ésta, cuentan parte de la 3ª sesión del 575/08- Aunque todavía queda algo más por contar, en este post voy a hacer un resumen sólo de tres detalles que me parecen totalmente "atípicos" que aparezcan en el juicio a un médico, ya que son propios de la mafia y no de la medicina*. Viendo estos detalles me resultará mucho más fácil explicar la actuación de la fiscal.

(*) Al margen, de que todo el juicio a Enrique Rojas sea totalmente atípico para un "profesional" de la salud - entre comillas, porque NO lo considero un profesional de la salud sino un peligro para la salud, la ciudadanía e incluso la Iglesia, aunque esto último me importa menos, allá la Iglesia con sus hijos protegidos, por predilectos -.


Oficio a la Policía Local
del Juzgado nº 2


Oficio a la Policía Local
del Juzgado nº 3

1) El primer detalle atípico, es que mi médico de Familia, el Dr. Calvo Corbella, declaró en la 1ª sesión del juicio el 19 de enero, que Rojas lo llamó para convencerlo de que emitiese un certificado médico sobre mí prescribiendo mi internamiento psiquiátrico y se lo entregase a Juan Cantero Caba, el entonces marido.

- Mafia y vileza total por parte de Enrique Rojas, al creer que el Dr. Calvole obedecería por aquello de "ser vos quien sois" y a modo de traficante de armas, proporcionaría una imprescindible, para que su plan no fallase en el 1er. intento. Se nota que Rojas no conocía al Dr. Calvo ni de lejos. Es su antítesis.

Esta historia de compañerismo perverso por parte del susodicho Rojas, con otro médico más joven que él al que no conocía, está más explicada en "La faena" (Dic. 2010), http://enriquerojaschanchullosymentiras.blogspot.com/2010/12/enrique-rojas-la-faena.html


Solicitud internamiento de
Juan Cantero Caba, el marido
en el Juzgado nº 2

2) El 2º detalle atípico, agrupa varios. La semana anterior a la celebración de la 3ª sesión, Rojas llamó al Dr. Poveda de Agustín, que me había hecho un peritaje en 1998 (habían pasado casi 13 años), en dos ocasiones, cuando no se habían llamado en la vida.

- Enrique Rojas pretendía que el Dr. José Mª Poveda cambiase su declaración y no dudó en intentar hacerle creer que yo era "su enferma" ("enferma" de Rojas).

- Moralista de boquilla y pregón, Enrique Rojas hace tiempo que ha demostrado que además es tramposo y mentiroso hasta la médula.

3) El Dr. Poveda también le dijo al juez, que se observaban las mismas faltas de ortografía y errores mecanográficos en los documentos de los primeros intentos de internamiento.

Solicitud internamiento de
Juan Cantero Caba, el marido
en el Juzgado nº 3

a) Para quienes no estén familiarizados con estas cosas de la justicia, los docs. que salen a colación en el juicio se refieren al 1er y 2º intento de internamiento, están emitidos por juzgados diferentes y mecanografiados por personas diferentes con tres días de diferencia.

b) Cada juzgado tiene sus modelos de Providencia, Oficio, Exhorto... En España, los juzgados no están conectados entre sí. En teoría, de lo que hace uno, no se entera el otro.

c) El Hospital Puerta de Hierro, envió un informe al juzgado nº 2 el día 28 por la mañana, donde le decía que no habían encontrado causa para el internamiento forzoso (en la Providencia puede observarse que este juzgado (nº 2), ordena al Hospital que le dé cuenta en 24h., por lo tanto el Hospital obedece, sí o sí).

Original de Felipe Medina
d) El día 30, cambia el juzgado de guardia ¿Cómo se explica que los docs. que se generan en el juzgado 3, tengan el mismo texto? (sólo varía el lugar de internamiento y las correcciones propias al releer y algo más, quizás para despistar).

e) ¿Y que además tengan los mismos errores, en el mismo documento, en el mismo sitio del documento, con la misma persona en el mismo procedimiento?

DOCUMENTOS QUE SE EMITEN EN LOS JUZGADOS 2 Y 3 DE MAJADAHONDA (DOS JUEGOS), AL PRESENTAR EL MARIDO UNA SOLICITUD DE INTERNAMIENTO, JUNTO CON UN CERTIFICADO DE ENRIQUE ROJAS. CADA JUEGO CONSTA DE PROVIDENCIA Y OFICIO (se debe comparar prov. con prov. y oficio con oficio...)

Providencia Juzgado 2

Providencia Juzgado 3

Oficio Policía Juzgado 2

Oficio Policía Juzgado 3

Ya sabemos cómo y por qué Enrique Rojas puede quitar de en medio a mujeres en función de su antojo o, de lo que paguen los maridos.

Ahora quizás sea en otro/s sitios o en el mismo. No sé, ni quiero saberlo. Hay personas que tenían y tienen el deber de averiguarlo y corregirlo. Tiempo es...


¡Qué estructura! A saber, cuantas igual a ésta tiene o ha tenido Enrique Rojas

.......... ¡Y A SABER, QUÉ SUCEDIÓ CON OTROS CIUDADANOS QUE NO CONSIGUIERON ESCAPAR!


Enrique Rojas, 3ª sesión del 575/08 del juzgado nº 15 de lo Penal de Madrid


Enrique Rojas con la cruz
como bandera

Nos habíamos quedado en la 3ª sesión del 575/08 del juzgado 15, celebrado en audiencia pública el 8 de abril, donde la audiencia de la sala, se entera que Enrique Rojas había llamado al Dr. José Mª Poveda de Agustín - uno de los peritos -, en dos ocasiones la semana anterior a esta 3ª sesión, para intentar cambiar/manipular, su testimonio.
Y para convencerlo de su buen conocimiento y autoridad sobre mí - los médicos no suelen entrometerse en la labor de un compañero y suponiendo que tras 13 años el Dr. Poveda no se acordaría de la misa la media -, Enrique Rojas, al hablar con el Dr. Poveda, se refería a mí como a "su enferma".

Es decir, que con lo que hemos sudado la camiseta para sentarlo en el banquillo mediante una querella criminal, todavía el querellante sigue solicitando sus servicios y Rojas, médico bondadoso los sigue prestando (cuando se ha inflado a decir que le coso a pleitos que, "como no puede ser de otra forma, se archivan" y me ha puesto color perejil para avalar sus mentiras.

No voy a decir que el invento de Rojas de referirse a mí como "su enferma" es el colmo de la mentira porque las ha dicho mucho más grandes y de más peso, pero ésta, me da miedo. "Mucho miedo", como dice la copla.


Para otros, Enrique Rojas será lo que sea, pero para mí, es un asesino, un criminal que quiso quitarme de en medio, con premeditación y cómplices, de forma que no pareciese que lo hacía. No se equivocó, no hubo negligencia sino premeditación porque no me había visto previamente e insistió hasta tres veces pese a la oposición de otros profesionales (hasta 8 profesionales distintos me habían visto y habían emitido informe en contra, cuando Enrique Rojas promueve el 3er. intento de internamiento, sólo uno, perito de parte, el resto eran forenses o profesionales de Sanidad Pública que me habían sido asignados) y se le dejó, cuando al conocer los juzgados del 2º intento, ya deberían haberle detenido.
Pero... ¿cómo lo iban a detener si Enrique Rojas como mínimo llamaba...? ¿o no llamaba?. ¿Cómo se entendían?.

En mi opinión, así lo digo, porque lo creo y lo siento, poco importa el destino final que me tuviese reservado. Dejarme salir de nuevo a la calle, en un estado físico y mental que me permitiese denunciar, estoy segura que NO entraba dentro de sus planes, ya que para encontrar una traca final, no se emprende tal movida.

En la afirmación que ahora hace Rojas al Dr, Poveda, ya no soy "la que sin conciencia de enfermedad, tenía una conducta aparentemente normal", como dice en los certificados y pasa en las películas, sino "su enferma querulante". Diagnóstico más grave que el que dio hace 13,5 años en los certificados, puesto que no dio ninguno que se pudiese identificar con las tablas de diagnósticos existentes.
Dilucidar como llega Rojas a cualquiera de los dos - el de antes o el de ahora -, es algo de lo que me siento incapaz, puesto que ni antes, ni cuando emitió los certificados, ni después, me ha realizado ninguna entrevista psiquiátrica ni otro tipo de exploración.
Fotos izqda.: A Enrique Rojas, no le absuelven en todo - acaba de sentarse durante 3 días en el banquillo de un Juzgado de lo Penal y no sabemos qué pasará -, aunque insistentemente se ha venido intentando absolverlo. Hasta el "Ilustre" Colegio de Médicos de Madrid, lo absolvió, en un expediente disciplinario, donde entre otros, reconoce, que "Rojas emite certificados médicos no veraces", pero esto no es culpa de Isabel Caballero sino de nuestro corrupto país.

Si este sujeto cree que puede ir por la vida mintiendo y considerando objeto de su posesión a quienes le molestan para difamar, injuriar y pisotear, a la vez que hace "sus llamadas" para quedar limpio de polvo y paja, habrá que querular mucho más. Por lo pronto, vamos a querular de nuevo en el Colegio de Médicos de Madrid. Aunque vuelvan a archivarlo, otra denuncia retratará su perfil ante "el Ilustre" para vergüenza de Rojas y de la organización colegial que lo sostiene.


También salió en esta 3ª sesión - que fue muy divertida -, que se podían observar las mismas faltas de ortografía y errores mecanográficos en los expedientes de internamiento y creo que se dijo que los documentos tenían el mismo texto. Aunque esto último (mismo texto), no recuerdo bien si salió. Ya lo había observado y dudo si estoy confundiéndome con lo que sabía,

Hacía unos meses que había observado dos cosas:

1) Que los agresores elegían juzgado - por consiguiente juez -, al elegir juzgado de guardia, que actuaba en la guardia, sin enviar el procedimiento a reparto.

2) Que en el texto, sólo cambiaba el lugar donde debían trasladarme. Estaba indignada porque las dos juezas - mujeres ellas y supongo que también defensoras de los derechos de la mujer -, habían concedido en las dos ocasiones lo que solicitaba un marido con un certificado médico acientífico y amoral, sin más, firmado por un individuo que además de estar colegiado como "Licenciado en Medicina", era un impostor, estafador, timador, mentiroso, manipulador... o cualquiera que sean los cargos que le correspondan por hacer lo que ha venido haciendo desde 1984, respecto a su identificación profesional, más la publicidad que se ha hecho a sí mismo con esta falsa identificación.

Providencias juzgados nº 2 y nº 3
Aunque de momento parece que "la faena" que el carente de escrúpulos de Enrique Rojas, ha hecho en mi vida, ha estado más elaborada de lo que suponía.

En el mejor de los casos, debido a sus llamadas, acuerdos y/o sobornos en metálico o especies o, similar o intercambiando con Juan Cantero Caba, el entonces marido - uno proporciona el contacto y llama y el otro ofrece -. No sé como repartieron. Probablemente "las llamadas", fueron al menos a tres.

Oficios a la Policía juzgados nº 2 y nº 3
Pero sí sé, que los contactos vienen de Rojas, Juan Cantero no los tenía y que este tipo de "trabajos y/o favores", no se hacen gratis. Repito, que ni siquiera el más vil sicario habituado a todo, quita a nadie de en medio, si no recibe algo a cambio que le compense el riesgo con creces.

No caigamos en el error de pensar que no tengo miedo. Hoy es 10 de Mayo de 2011 y espero no encontrar ni mañana ni ningún otro día a un sicario esperándome en la calle o a la policía para meterme dentro de una ambulancia y llevarme donde el susodicho Rojas haya decidido o cualquier médico "telefoneado" decida. Porque... esa es otra.

¿Dónde está el Estado de Derecho en el que yo creía que vivía?

¿Este artículo de la Constitución,
sigue vigente?


Ya sabemos que hay juzgados que aceptan, pero ¿qué pasa cuando el simplex de Enrique Rojas "llama" a un médico que no es como el Dr. Calvo o el Dr. Poveda y también acepta?. ¿Qué nos espera?

Entre ayer y hoy me he dado cuenta que la tortura, quizás nunca estuvo sólo en las comisarías y en los cuarteles de la guardia civil. En cualquier sitio hay personas que cumplen con su deber, mientras otros avergüenzan y desprestigian al deber.

Siempre he sido un David que pretendía vencer.
Sigo siendo un David que pretende vencer aunque
hayan aparecido más gigantes más y más grandes