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sábado, 21 de julio de 2012

El Instituto Español de Investigaciones Psiquiátricas de Enrique Rojas


Enrique Rojas, al presentarse, a la cátedra en la Universidad Complutense de Madrid - que no ha tenido ni tiene -, suele añadir "director", del Instituto Español de Investigaciones Psiquiátricas y quienes no saben como se las gasta este sujeto, creen que es una institución pública que tiene el cometido que su nombre indica.

No, no..., no nos confundamos más. No es así. El Instituto Español de Investigaciones Psiquiátricas, es - y siempre fue -, una sociedad mercantil mediante la cual, Enrique Rojas realiza el trasiego de gastos e ingresos de su consulta en la C/Serrano, 100 de Madrid.

Empezó siendo una sociedad anónima (S.A.), de capital 100% a nombre de Rojas, mujer e hijos (los hijos entonces, eran todos muy pequeños). La creación de esta sociedad mercantil, data de los años 80. En España, es muy normal que el dueño de una sociedad mercantil que tiene el 100% del capital, si quiere, sea "su director".

Después con los pleitos y destapes de Rojas la convirtió en sociedad limitada (S.L.), hizo una importante ampliación de capital y el 100% pasó a nombre de Enrique Rojas y su mujer (sobre 2003-04). Supongo que también aprovechó para hacer separación de bienes, por si le caía algo de mi querella (así no se podrían tocar los bienes que estuviesen a nombre de su mujer).

En España, las sociedades mercantiles tienen muchas ventajas fiscales y de otro tipo, sobre todo cuando gobierna la derecha y se pueden evadir fácilmente ingresos al no declararlos todos, cuando a los clientes no se les da factura.
De los afectados de Rojas que han ido apareciendo, la mayoría se ha quejado de lo mismo "Rojas no daba factura". Decía que "no era costumbre" o, les ha costado conseguirla.

En el caso de una consulta psiquiátrica, sería impensable que con la ley de protección de datos se pudiese probar quienes han acudido a la consulta, además de que existen otros muchos métodos y Rojas, en "métodos y trampas", como ya hemos visto, conoce bastantes.

En mi caso, como el gran monto de las facturas que existían estaban a nombre del "ex" Juan Cantero Caba (que incluso se las había deducido en su renta particular porque en esos años se desgravaba un 10% de los gastos médicos), al preguntar mi abogado a Rojas ¿por qué había emitido certificados sobre mí si su paciente era Juan Cantero?, Rojas dijo que, "era costumbre que las facturas se emitieran a nombre del marido" (nada más lejos de la verdad, en España no existía esa costumbre a finales de los años 90; Rojas seguía pensando en 2002, con la mentalidad del franquismo (17 años después de que hubiésemos enterrado - a dios gracias - a Franco), donde la mujer tenía que pedir permiso al marido hasta para ligar.

Entonces, mi abogado le sacó las escasas facturas que había a mi nombre (en ese tiempo, yo era tan imbécil que aunque era Rojas quien me había llamado con la excusa de que "le ayudase", en la terapia que el ex - Juan Cantero -, estaba llevando a cabo en su consulta, cada vez que fui, pregunté que debía y pagué el sablazo que me dijeron debía pagar). Ahora, no sólo no les pagaría, sino que les montaría un numerito (Rojas y sus acólitos temen especialmente a los "numeritos").

El caso es que Rojas se quedó mudo al ver que había 40 mil ptas. a mi nombre (cobraba 20 mil entonces por visita) y más de 200 mil a nombre del ex, Juan Cantero. Había mentido descaradamente, pero judicialmente, no sucedió nada en su contra para no variar (así sucede aquí, cuando una de las partes es "intocable", aunque digan y nos digan que tenemos "una democracia").
El juez que instruía rechazó las pruebas que mi abogado solicitó para dejar a Rojas más en ridículo, ya que Rojas cuando le vino el habla, volvió a mentir más y más. Creo que fue entonces cuando sufrí el primer intento de sobreseimiento (total descaro por parte del juez que además se negaba a solicitar las pruebas que remataban la faena y probaban con rotundidad que Rojas mentía).

Aunque no he frecuentado mucho la consulta de Rojas, nunca tuve la impresión de que allí se investigase. Más bien era un desfile de personas a las que el susodicho atendía unos minutos (en esto también coinciden casi todos los afectados) y como yo me revolvía, porque me negaba a recibir unas instrucciones que no pensaba cumplir y encima a tener que pagarle sin que supiera que yo no estaba de acuerdo, creo que llegué a permanecer en su despacho, bastante más de lo que permanecían los demás.

También me pareció que si podía, grababa. Por supuesto, sin pedir permiso (casualmente, esto se lo he oído a algún afectado más). En el "método" general, existen no pocas coincidencias en el relato de los afectados.

Volviendo al Instituto Español de Investigaciones Psiquiátricas, no es otra cosa que el nombre que ya en los
80, Enrique Rojas Montes, piensa y elige para su sociedad mercantil.
Para mí indica, como este sujeto pensó con antelación el camino de engaños por el que iba a llegar al estrellato (como vía para llenar más fácilmente su consulta) y se fue haciendo con instrumentos para conseguirlo desde el inicio.

Quede claro, que a Enrique Rojas, nadie - ni siquiera sus amigos altos cargos políticos del Partido Popular que han presentado al público sus libros, mientras ha tenido pleitos, hasta entonces no lo habían hecho -, lo ha nombrado "director" de ninguna institución o centro de investigación, ni le ha dado cátedra en Madrid por "sus méritos", como se la dieron en Córdoba a Castilla del Pino - ya en democracia -, por la gran labor social que allí hizo, porque ni Franco ni sus envidiosos compañeros, querías ver a Castilla del Pino - que les daba sopa con ondas a todos -, en una cátedra de Psiquiatría.

Como he dicho unas entradas atrás, "los amigos de Rojas" del Partido Popular, en mi opinión, más le temen - por los "secretos" que pueda desvelar -, que le quieren. Lo que quizás no sepan todavía, es que hace años que Rojas, ya utiliza esos secretos (o parte de ellos, al menos, "para convencer" a quienes no le obedecen, de que deben seguir las instrucciones que da). Es un individuo que no desaprovecha nada.  Juega con las cartas de la baraja y con las de la manga, siempre (más con las que tenga en "lugares recónditos").
De sí mismo dice que "es un trapero" y en general, por su conducta, afirmaciones y críticas a la sociedad y a quienes no comulgan con él, se puede intuir bastante bien cómo es.

Si habéis observado, omite siempre las siglas S.A. o S.L. que todos conocemos tan bien, para que NO podamos identificar correctamente que es, el Instituto Español de Investigaciones Psiquiátricas, S.L.

A la derecha, art. de la Revista Tiempo del 29 marzo de 1999, donde ya hablábamos de esta también trampa de Rojas, para que creamos otra cosa de lo que en realidad es (sí, por su conducta, se le conoce bastante bien, la mentira y la confusión ¡es lo suyo!). En otra profesión, quizás tendría un pase, en Medicina no se debe tolerar y por eso existen códigos deontológicos y disciplinarios, e innumerables congresos y protocolos, que regulan y dictan como se deben comportar los médicos, especialmente los psiquiatras.

Moraleja: Enrique Rojas es un impresentable. En España, se le permite porque España es un país impresentable (cada día más, últimamente llevamos una carrera meteórica). Las eminencias que valen, tradicionalmente, se han ido fuera. Rojas, desde aquí, engaña tranquilamente a toda Sudamérica y también se lo permitimos, aunque todavía haya quien diga que de aquella parte del planeta, no nos aprovechamos o pongamos el grito en el cielo porque expropian Repsol (como si Repsol fuera de todos los españoles o sus beneficios fueran a parar a n/arcas públicas).

sábado, 16 de junio de 2012

Enrique Rojas y el bloqueo de "todos los resultados de enriquerojas.com



Enrique Rojas ha bloqueado hace algunos días los resultados en su web. Quizás esté haciendo cambios, eliminando lo que le compromete.  
Ya muchos sabéis que no es catedrático de Psiquiatría de la Universidad Complutense de Madrid y queda bastante ridículo que continúe diciendo en su web que lo es.

He dado un vistazo en google y creo que también están haciendo trabajos de "posicionamiento web". En imágenes, en los primeros puestos, aparecían los documentos de la Universidad Complutense que lo delataban. Ahora no están y llevaban ahí años. Cambios tan bruscos en varias referencias me parece que no se dan de un día para otro.

Muchas gracias a todos los que entráis en este blog y otras págs. que prueban las conductas de Rojas y habéis conseguido que la información se difunda.
Aunque el equipo de asesoramiento de Enrique Rojas consiga ahora ocultar parte de la información, será muy difícil que pueda ocultarla toda. 


Recuerdo un comentario al inicio de este blog que decía, "la verdad es imparable". Ojalá sea cierto también en este caso, pese a los posicionamientos web, publicidad, marketing y sobre todo "contactos" del "Consejero de Almas", Enrique Rojas.



domingo, 10 de junio de 2012

El Estado de Derecho para Enrique Rojas, un socio del Opus Dei que además, goza de otros contactos


Revista Tiempo, 29 marzo 1999
A principios de 1998, varios juzgados de Majadahonda supieron que Enrique Rojas, además de identificarse como "catedrático de Psiquiatría de la Universidad Complutense de Madrid" y, ni lo había sido ni lo era, ya estaba condenado en el caso Menchaca y había emitido certificados médicos fraudulentos a mis espaldas (tan fraudulentos que no me había visto previamente), prescribiendo mi internamiento psiquiátrico y se los había entregado al entonces marido, Juan Cantero Caba. En dos ocasiones, con un margen de 48h. vinieron a buscarme.
Aunque no consiguieron internarme nunca, en la 2ª ocasión, me escapé al conocer que me llevaban directamente al psiquiátrico privado donde Rojas internaba a sus presas, sin pasar por forense ni Sanidad pública - es decir, sin ningún tipo de garantías - y sólo hacía 48 h. que el Servicio de Psiquiatría del Hospital Puerta de Hierro había denegado el 1er, intento de internamiento, lo sufrido es indecible y el abuso y atropello, más todavía.

Estos juzgados, evidentemente, no hicieron nada cuando denuncié, excepto archivar (habían sido ellos mismos los que habían cursado las órdenes para "mi recogida", la 2ª, a sabiendas que el Hospital Puerta de Hierro había denegado ya el internamiento, dos madrugadas atrás). Ni siquiera citaron a Rojas (tampoco me citaron a mí, ¿para qué iban a oírme si sabían mucho mejor que yo, qué había sucedido, por supuesto, recurrí, recurrí, recurrí... hasta que me quedé sin vía, así terminamos todos los ciudadanos en España cuando no se quiere condenar a quien ha infringido la ley ni interesa que se destape a "sus colaboradores"). Por eso, me hace gracia nuestro ministro de Justicia, Ruiz Gallardón, cuando intenta convencernos de que estamos en un Estado de Derecho y siempre se abre una investigación.



Vuelvo a dejar al final de este post, el mismo vídeo que he dejado dos pots más atrás, porque me parece impresionante, ministro, que usted, que parece un hombre respetuoso e inteligente, pretenda tomarnos a todos por necios. Tal pretensión, no demuestra respeto ni inteligencia. No se moleste, lo quiero bien y por eso se lo digo. Es mejor que nos venga con la verdad por delante, porque no todos somos iguales de necios.  

El caso es, que cuando en 1.999 decimos en la revista Tiempo, que Enrique Rojas no es catedrático de Madrid - con mucho miedo, por cierto, estaba el PP y en ese momento ya sabía que cuando no tocan jueces excepcionales (los hay), la Justicia en España funciona con los "toques" y "contactos" del malhechor que los tiene -, ya había denunciado y varios juzgados de Majadahonda, sabían quien era en realidad Enrique Rojas - un impostor que acababa de ser condenado en el caso Menchaca y no un catedrático Complutense - y el 30 de Junio de 1999, también lo dije en una comparecencia en el Colegio de Médicos de Madrid y quedó recogido en el acta.

Siguiendo el hilo del artículo, donde María Menchaca dice que Enrique Rojas miente en su caso, tanto al Colegio de Médicos como a los tribunales... dejo una doble prueba de fácil comprobación.

Es cierto que Enrique Rojas miente - se ha hecho de oro mintiendo y manipulando con perversidad y alevosía -, pero no menos cierto es, que cuando el Colegio de Médicos de Madrid emite la Resolución que dejo debajo, tenía todas las pruebas que están en este blog y muchas más, y el relato de los chanchullos, trampas y estrategias que Rojas había venido llevando a cabo desde 1984, para colocarse donde estaba. Por tanto, no sólo miente Enrique Rojas. También lo hacen con descaro otros muchos "Ilustres". Una cosa es que en teoría España sea un Estado de Derecho y otra, que no estemos en un Estado de Derecho porque son las instituciones e "ilustres" organismos quienes más lo vulneran y sobre ellos, "no hay nadie más", ni nadie se mete.



Cuando en un Estado de Derecho, vienen a buscar a un ciudadano/a de madrugada, sin causa justificada, por un mal nacido militante del Opus Dei, afín al partido que gobierna (Mayor Oreja ministro del Interior y Juan Cotino Dtor. de la Policía), denuncia y se le machaca, no estamos en un Estado de Derecho sino en la dictadura encubierta que hace con el ciudadano en todo momento lo que le viene en gana. ¿Quién era/es el mequetrefe de Enrique Rojas para emitir certificados médicos o cualquier otro documento con falsedad a espaldas del interesado?.


No existe ninguna ley que legitime la falsedad ni ningún protocolo médico que legitime ni justifique la ausencia de conocimiento por parte del interesado de lo que el médico pretende hacer con él. Eso es lo que hacía Menguele, el ángel de la muerte, en Auschwitz y no tengo ninguna duda que de haber quedado internada bajo el control de Rojas, no hubiese permitido que saliese con las mismas facultades mentales con las que entraba porque... para nada, no se intenta meter a nadie en un psiquiátrico privado, a traición, por la espalda.
Rojas, nunca ha entregado un informe clínico donde sustente los certificados emitidos (6 o 7 líneas escritas a mano con letra amplia, donde sin dar un diagnóstico concreto, prescribe internamiento, como si esto de privar de libertad y poner a la gente bajo su control - medicación y descargas eléctricas incluidas -, fuese lo más natural del mundo).

En el Estado del NO Derechos, tienen también mucho que ver la fiscalía, los jueces que aplican la ley y emiten sentencias y el tráfico de influencias. Mientras en la judicatura y la fiscalía - e incluso en las secretarías de los juzgados y entre los funcionarios -, haya socios, colaboradores y/o simpatizantes del Opus Dei que intervengan en causas y den o se den "toques" cuando se juzgan a otros socios del Opus Dei, nunca estaremos en un Estado de Derecho, al igual que tampoco lo estamos cuando funcionan los "contactos" de fuera para adentro en la administración de Justicia.



Podemos ver hasta que punto es mentiroso este individuo, tiene cara dura y poca vergüenza para mentir, siguiendo el punto 1, de la declaración de Enrique Rojas en el Colegio de Médicos y también se puede apreciar la "pasta" de la que están hechos quienes resuelven y el Estado de Derecho del que habla D. Alberto Ruiz Gallardón,

"En ninguno de mis libros aparece tal denominación sino la que sigue: "Enrique Rojas, Catedrático de Psiquiatría y Psicología Médica de la Facultad de Psicopedagogía, Campus Villanueva, adscrito a la Universidad Complutense de Madrid”.



Al menos hasta 2009, que es hasta donde me he molestado en comprobar como publicaba este - para mí terrorista de pluma papel y teléfono -, no tiene ningún libro ni ninguna edición, donde se presente como declara en el Colegio de Médicos que se presenta. Es mentira.





Ruiz Gallardón intentando convencernos de que estamos en un Estado de Derecho
y también de que siempre se abre una investigación y se investigan los hechos
(sin duda, nuestro ministro de Justicia, habla en broma o lo ha soñado)




sábado, 9 de junio de 2012

Enrique Rojas autoanálisis


Enrique Rojas: "La soberbia consiste en concederse más méritos que los que uno tiene...
Es falta de humildad y por tanto, de lucidez. La soberbia es la pasión desenfrenada
sobre sí mismo. Apetito desordenado de la propia persona..."

















Enrique Rojas: Un consejero de almas (Executive
Excellence, Cinco días)




¡Danger! Este hombre con pasión desenfrenada sobre sí mismo y más embustero que cualquier otra cosa, anda suelto.


jueves, 24 de mayo de 2012

Enrique Rojas. el hombre light y la moral


Es alucinante los ríos de tinta que han corrido alabando la publicación de "El hombre light" de Enrique Rojas. Sin embargo, nadie ha puesto de manifiesto su fariseísmo. Ahí está la mafia encubridora portadora de la corrupción y del tráfico de influencias que no ha dejado de azotar a España en y desde la dictadura.


A ver si salen "valientes" dispuestos a analizar al "hombre light", desde la inmoralidad de Enrique Rojas, en lugar de presentarnos a este mentiroso compulsivo (desde mi punto de vista también psicópata), como si fuera un semi dios. ¡Vaya semi dios! ¡Qué meta más baja tienen los del grupo que lo aupan y encubren!


Enrique Rojas presentándose en el currículo que exhibe en
"El hombre light", como catedrático Psiquiatría en Facultad de Psicología
de la Universidad Complutense de Madrid.



A la derecha, el Decano de la Facultad de Psicología de la Universidad Complutense de Madrid, comunicando que en el claustro docente de la Facultad de Psicología de la UCM, no hay ni hubo nunca nadie con el nombre de Enrique Rojas Montes y que en la Facultad de Psicología nunca existió ni existe cátedra de Psiquiatría".

Este sujeto, no sólo miente para encumbrarse y sacar beneficio económico de una mentira, también se burla del ciudadano de a pie más indefenso, que no tiene suficiente cultura en los temas que Rojas domina o que por otras preocupaciones, no se da cuenta cuando lee el currículo.

Colocar una cátedra de Psiquiatría en una Facultad de Psicología, es una barbaridad que cae por su propio peso aunque la amoralidad, la falta de ética y la poca vergüenza del susodicho, no le impidan hacerlo.




Además, Enrique Rojas no sólo se ha conformado con presentarse como "catedrático de Psiquiatría de la Universidad Complutense de Madrid en la Facultad de Psicología" en el currículo de El hombre light.

A una misma mentira, este mentiroso, si puede, le suele sacar pingües beneficios. Al ser miembro supernumerario del Opus Dei, según los expertos en la materia, Rojas debe compartir los beneficios con la organización (le tocan menos de los que obtiene).

Enrique Rojas es pues un sujeto, que interesa a la "Obra", en cuanto a aportaciones económica se refiere y por tanto, a la "Obra" no le interesa que "caiga en desgracia", ya que de ser así, no aportaría i aportaría muchísimo menos.

La inmoralidad, el engaño, la ética, las fechorías... los hechos demuestran que son irrelevantes para la Obra de Dios cuando el aporte económico del socio es interesante y más aun si también aporta
"vocaciones" o hace lo posible por aportarlas.


¡Ojo! padres de adolescentes, sobre todo los más humildes. Desgraciadamente, la cultura suele ir unida a la abundancia económica y podéis ser carne de cañón (ver "gancho" de la Fundación Rojas-Estapé a la derecha).

La labia, la apariencia, las repeticiones y la paciencia son buenas lavadoras de coco y después no hay marcha atrás.

Preguntaros y preguntad ¿cómo un individuo aparentemente tan bueno y generoso no hace sino mentir cada vez que se presenta. ¿Para qué y por qué miente?.

No parece que sean mentiras piadosas sino mentiras maliciosas que propician que se confíe en Enrique Rojas y abundan sólo en su beneficio, no en el de vosotros ni en el de vuestros hijos ni en beneficio de la humanidad en general o en particular.

miércoles, 2 de mayo de 2012

¿Cátedra de la moral o,


Cátedra de la moral del macarra?

No sé cómo quedaría mejor clasificado este currículo de Rojas que acabo de encontrar en una web, navegando por google en otro país.
Aunque creo haber visto este currículo hace unos años, no esperaba que Enrique Rojas siguiese presentándose en 2012 tan impresentablemente.
Tengo que confesar que cuando este individuo habla de "verdad", me hago un lío. No sé a que "verdad" se refiere. Por más que he buscado alguna verdad en este currículo, no la encuentro (y si más la busco, menos la encuentro).


Nota: Los documentos de abajo, no figuraban en el currículo. Se han subido para que no haya duda ni sobre la impresentabilidad ni sobre la moral de este psiquiatra español y tenga un poco más difícil engañar también en otros países.

Enrique Rojas Montes

Foto de Enrique Rojas Montes


El médico del alma
Enrique Rojas pertenece a esa generación de médicos humanistas que tanta tradición han tenido en Europa y América. Son numerosos los premios que ha obtenido, así como sus publicaciones científicas y humanísticas. Ha sabido convertir sus libros sobre la ansiedad, el desamor, la crisis conyugal, la felicidad y la autoestima, entre otros, en best-seller no sólo en España, sino en todo el mundo.
Actualmente, compagina su actividad profesional en el despacho de psiquiatría en Madrid con la actividad docente (Catedrático de Psiquiatría de la Universidad Complutense de Madrid). Enrique Rojas radiografía la personalidad de cualquiera porque, desde que abrió su primera consulta con veintipocos años, no ha parado de hacerlo. El primer año sólo tenía seis clientes a la semana. En dos años triplicó la clientela.

“La verdad engendra libertad. A más conocimiento, más verdad y mayor libertad personal”

Entre los libros humanísticos y de ensayo ha conseguido el doctor Rojas sus mayores éxitos. Entre otros, destacan los siguientes títulos:Sexualidad y afectividad  en 1981, Remedios para el desamorEl Hombre Light y La conquista de la voluntad todos ellos en la década de los noventa.
A finales de 1997, apareció su obra El amor inteligente. Este último ha sido traducido a varios idiomas y se han publicado ya más de treinta ediciones. La última publicación ha sido en ruso. La ilusión de vivir(2000) es una apuesta por la alegría y la fiesta. En 2007, se publicó¿Quién eres? De la personalidad a la autoestima; un tratado sobre la personalidad y sus trastornos.

Aquí, Enrique Rojas en "Remedios para el desamor" como catedrático de Psiquiatría de la Universidad Complutense de Madrid (se sobreentiende que en la Facultad de Medicina (única Facultad donde existe cátedra de Psiquiatría).

Tras las denuncias en internet (las denuncias oficiales no han conseguido nada, ninguna autoridad le ha llamado al orden o de lo ha pasado por el forro en la seguridad de que pertenece a "los intocables"), Rojas ha ido utilizando otras mentiras, como cambios en la ubicación de su inventada cátedra en la Complutense.


 Debajo drcha.: Currículo presentado por Rojas en "El Amor Inteligente", en este caso, se presenta como catedrático de Psiquiatría de la Universidad Complutense de Madrid (Facultad de Psicología). También es falso. En las Facultades de Psicología no existe ni ha existido nunca cátedra de Psiquiatría (la Psiquiatría es una especialidad médica adscrita siempre a las facultades de Medicina).


Debajo izqda.: Documento del Decano de la Facultad de Psicología, que desmiente la afirmación que hace Rojas en el currículo que presenta en "El Amor Inteligente".







Cada vez tengo más claro que los más católicos, apostólicos y romanos, esos tan buenos... que nos pregonan una moral tan genial..., para que la practiquemos nosotros, no ellos (ellos practican otra aunque no nos digan cual es, hay que descubrirla), esos a los que incluso la Iglesia les permite mentir - pese al 8º y pese a ser autores de abusos y tropelías - y ni la justicia ni quienes se suponen velan por salvaguardar algo tan fundamental como es el buen ejercicio de la medicina, se atreven a tocarles un pelo, han sido siempre y siguen siendo, un cáncer para la sociedad en general y para España en particular (prueba de ello, "la verdad" que vocea Enrique Rojas engañando a medio mundo).

Documento: Enrique Rojas no ha sido ni es catedrático Psiquiatría Universidad Complutense

Si tenemos en cuenta que este individuo, además de haber venido engañando a la sociedad y forrándose con los libros y apariciones en televisión, que gracias a su engaño ha vendido, también ha engañado a quienes acudían a su consulta buscando ayuda - generalmente, personas disminuidas en ese momento en su voluntad, capacidad de observación objetiva y agilidad mental y además, según los testimonios que van apareciendo, se ha dedicado a calumniarles y malmeter con las familias, cuando no se dejaban engañar.
En otros casos, mediante otros engaños, no ha parado hasta conseguir que la víctima que tenía en cartera, pusiera pie físicamente en su consulta para poder alegar después que quienes caían en su trampa eran "sus pacientes" y entregar a sus espaldas, a sus maridos, documentos, para que pudieran procedieran judicialmente contra ellas, quitarlas de en medio y/o desvalijarlas. 
Me pregunto si para "triunfar en España, además de aparentar ser un "excelente católico", hay que ser tan sinvergüenza, tan canalla y tan abominable.

También me pregunto que si para que la fiscalía no acuse y pida la libre absolución - aunque tenga que cambiar en varias ocasiones su tesis, al demostrarse lo contrario -, hay que ser socio del Opus Dei y aportarle pingües beneficios o basta con ser socio de esta organización.

miércoles, 25 de abril de 2012

Los macarras de la moral




Hace unos días oí en el blog de Ana Azanza la canción de Serrat  "Los macarras de la moral" y me hizo pensar en cuantos "macarras de la moral" tenemos en España.

Aunque Serrat se refiere fundamentalmente al clero,  existen otros muchos fuera del clero oficial, que podemos encontrar en cualquier sitio (en los organismos e instituciones, en la medicina e incluso dentro de las propias familias). De primera mano, conozco a unos cuantos.


Unos ejercen como católicos apostólicos y otros, aparentemente son progres y liberales de conducta intachable, que mediante su doble faz, su maquiavelismo y el dinero del que indebidamente se apropian, consiguen hacer grandes negocios gracias a los primeros, que a su vez, protegidos por no se quién - pero sin duda "protegidos" -, son "intocables" en nuestro aparente Estado de Derecho, cuando no llega a darse alarma social.

La canción, entre otros dice que, "Preparan el cebo y venden gato por libre". ¡Qué fiel espejo tanto de Enrique Rojas como del ex y "la niña" y de quienes le ayudaron dentro de la familia!.

- "Anunciando apocalipsis van de salvadores" "Infunden el miedo...". ¡Otra gran verdad!

El miedo que infunde Rojas en terceros, hacia quien él ha puesto en su punto de mira, no tiene parangón a la par que se presenta como "salvador", si siguen sus instrucciones y le dejan hacer. 
También "el ex" Juan Cantero decía a mis otros dos hijos que yo me había llevado 52 mlls. de ptas. - cuando había sido él junto con "la niña", quienes se los habían llevado - y no iban a tener para comer (los macarras morales - además de otras muchas cosas -, son fundamentalmente ladrones; es el dinero - fácilmente ganado -, el que les hace perder la virginidad). 

Observemos la pose "deditos estratégicamente colocados a lo largo de los años" (arriba y a la derecha), además del repetitivo telón de fondo de este pseudo-catedrático (siempre una librería, excepto en una foto donde aparece con cuadros),  que se proclama a sí mismo "científico humanista", cada vez que escribe sus currículos en 3ª persona, es decir, siempre.

Sigue Serrat,
- "Hay que seguirles a ciegas y serles devotos. Creerles a pies juntillasa y darles la razón...".

Dicho de otra forma, "hay que someterse". Si no es así, 
"Organizan sus cruzadas contra el hombre libre que piensa por su cuenta".

Juzgado 2 Majadahonda (Providencia 27 Oct. 97)


Juzgado 3 Majadahonda (Providencia 30 Oct. 97)


Se supone, que el Juzgado nº 3, no tenía conocimiento de que ya se había producido un intento de internamiento en la madrugada del día 28, que había sido rechazado por el Hospital Puerta de Hierro, que había enviado informe al Juzgado nº 2, el 28 por la mañana.

Suponer otra cosa, sería terrible en un Estado de Derecho.


Sin embargo, casualmente, los dos juzgados, pese a tener cada uno su modelo de Providencia, en este caso, emiten Providencias similares y comenten el mismo error ortográfico (docs. izquierda).





Lo mismo ocurre con los errores mecanográficos de los documentos emitidos para la Policía por ambos juzgados. Los mismo errores mecanográficos en el mismo sitio del doc. parejo (docs. de abajo, izquierda).




Juzgado 2 de Majadahonda (Oficio 27 Oct. 97)


La información que tengo, que parte de los mismos funcionarios, es que fueron las secretarias judiciales de ambos juzgados quienes mecanografiaron estos documentos y quienes atendieron personalmente al entonces marido, Juan Cantero Caba.

Concretamente, la secretaria del Juzgado nº 2, "estuvo más de una hora en su despacho con la puerta cerrada, con Juan Cantero Caba".

Normalmente, la tarea de mecanografiar, la realiza un funcionario y la puerta no se cierra.
















Juzgado 3 de Majadahonda (Oficio 30 Oct. 97)
 
El juez que juzgó a Enrique Rojas, no sólo no tuvo en cuenta esta prueba documental de quienes actuaron  sino que también se negó a deducir testimonio para que se investigase el por qué y cómo de estas "casualidades".


A mí me indican consciencia y pacto, sobre lo que se estaba haciendo, que no era otra cosa que intentar quitar a una ciudadana de en medio.


Desde mi leal saber y entender, era de gran utilidad averiguar sobre los posibles pactos que pudieron existir y de donde partieron y me parece una falta terrible de responsabilidad y humanidad para con los ciudadanos/as, la decisión de no investigar y ayudar a que se tape este asunto.


Es una pena que a las democracias europeas sólo les preocupe nuestra economía y no nuestro precario Estado de Derecho, en la práctica, tan vulnerado por estos macarras de la moral (estupendo vídeo sobre el preámbulo del nazismo dos entradas más adelante).