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domingo, 10 de junio de 2012

El Estado de Derecho para Enrique Rojas, un socio del Opus Dei que además, goza de otros contactos


Revista Tiempo, 29 marzo 1999
A principios de 1998, varios juzgados de Majadahonda supieron que Enrique Rojas, además de identificarse como "catedrático de Psiquiatría de la Universidad Complutense de Madrid" y, ni lo había sido ni lo era, ya estaba condenado en el caso Menchaca y había emitido certificados médicos fraudulentos a mis espaldas (tan fraudulentos que no me había visto previamente), prescribiendo mi internamiento psiquiátrico y se los había entregado al entonces marido, Juan Cantero Caba. En dos ocasiones, con un margen de 48h. vinieron a buscarme.
Aunque no consiguieron internarme nunca, en la 2ª ocasión, me escapé al conocer que me llevaban directamente al psiquiátrico privado donde Rojas internaba a sus presas, sin pasar por forense ni Sanidad pública - es decir, sin ningún tipo de garantías - y sólo hacía 48 h. que el Servicio de Psiquiatría del Hospital Puerta de Hierro había denegado el 1er, intento de internamiento, lo sufrido es indecible y el abuso y atropello, más todavía.

Estos juzgados, evidentemente, no hicieron nada cuando denuncié, excepto archivar (habían sido ellos mismos los que habían cursado las órdenes para "mi recogida", la 2ª, a sabiendas que el Hospital Puerta de Hierro había denegado ya el internamiento, dos madrugadas atrás). Ni siquiera citaron a Rojas (tampoco me citaron a mí, ¿para qué iban a oírme si sabían mucho mejor que yo, qué había sucedido, por supuesto, recurrí, recurrí, recurrí... hasta que me quedé sin vía, así terminamos todos los ciudadanos en España cuando no se quiere condenar a quien ha infringido la ley ni interesa que se destape a "sus colaboradores"). Por eso, me hace gracia nuestro ministro de Justicia, Ruiz Gallardón, cuando intenta convencernos de que estamos en un Estado de Derecho y siempre se abre una investigación.



Vuelvo a dejar al final de este post, el mismo vídeo que he dejado dos pots más atrás, porque me parece impresionante, ministro, que usted, que parece un hombre respetuoso e inteligente, pretenda tomarnos a todos por necios. Tal pretensión, no demuestra respeto ni inteligencia. No se moleste, lo quiero bien y por eso se lo digo. Es mejor que nos venga con la verdad por delante, porque no todos somos iguales de necios.  

El caso es, que cuando en 1.999 decimos en la revista Tiempo, que Enrique Rojas no es catedrático de Madrid - con mucho miedo, por cierto, estaba el PP y en ese momento ya sabía que cuando no tocan jueces excepcionales (los hay), la Justicia en España funciona con los "toques" y "contactos" del malhechor que los tiene -, ya había denunciado y varios juzgados de Majadahonda, sabían quien era en realidad Enrique Rojas - un impostor que acababa de ser condenado en el caso Menchaca y no un catedrático Complutense - y el 30 de Junio de 1999, también lo dije en una comparecencia en el Colegio de Médicos de Madrid y quedó recogido en el acta.

Siguiendo el hilo del artículo, donde María Menchaca dice que Enrique Rojas miente en su caso, tanto al Colegio de Médicos como a los tribunales... dejo una doble prueba de fácil comprobación.

Es cierto que Enrique Rojas miente - se ha hecho de oro mintiendo y manipulando con perversidad y alevosía -, pero no menos cierto es, que cuando el Colegio de Médicos de Madrid emite la Resolución que dejo debajo, tenía todas las pruebas que están en este blog y muchas más, y el relato de los chanchullos, trampas y estrategias que Rojas había venido llevando a cabo desde 1984, para colocarse donde estaba. Por tanto, no sólo miente Enrique Rojas. También lo hacen con descaro otros muchos "Ilustres". Una cosa es que en teoría España sea un Estado de Derecho y otra, que no estemos en un Estado de Derecho porque son las instituciones e "ilustres" organismos quienes más lo vulneran y sobre ellos, "no hay nadie más", ni nadie se mete.



Cuando en un Estado de Derecho, vienen a buscar a un ciudadano/a de madrugada, sin causa justificada, por un mal nacido militante del Opus Dei, afín al partido que gobierna (Mayor Oreja ministro del Interior y Juan Cotino Dtor. de la Policía), denuncia y se le machaca, no estamos en un Estado de Derecho sino en la dictadura encubierta que hace con el ciudadano en todo momento lo que le viene en gana. ¿Quién era/es el mequetrefe de Enrique Rojas para emitir certificados médicos o cualquier otro documento con falsedad a espaldas del interesado?.


No existe ninguna ley que legitime la falsedad ni ningún protocolo médico que legitime ni justifique la ausencia de conocimiento por parte del interesado de lo que el médico pretende hacer con él. Eso es lo que hacía Menguele, el ángel de la muerte, en Auschwitz y no tengo ninguna duda que de haber quedado internada bajo el control de Rojas, no hubiese permitido que saliese con las mismas facultades mentales con las que entraba porque... para nada, no se intenta meter a nadie en un psiquiátrico privado, a traición, por la espalda.
Rojas, nunca ha entregado un informe clínico donde sustente los certificados emitidos (6 o 7 líneas escritas a mano con letra amplia, donde sin dar un diagnóstico concreto, prescribe internamiento, como si esto de privar de libertad y poner a la gente bajo su control - medicación y descargas eléctricas incluidas -, fuese lo más natural del mundo).

En el Estado del NO Derechos, tienen también mucho que ver la fiscalía, los jueces que aplican la ley y emiten sentencias y el tráfico de influencias. Mientras en la judicatura y la fiscalía - e incluso en las secretarías de los juzgados y entre los funcionarios -, haya socios, colaboradores y/o simpatizantes del Opus Dei que intervengan en causas y den o se den "toques" cuando se juzgan a otros socios del Opus Dei, nunca estaremos en un Estado de Derecho, al igual que tampoco lo estamos cuando funcionan los "contactos" de fuera para adentro en la administración de Justicia.



Podemos ver hasta que punto es mentiroso este individuo, tiene cara dura y poca vergüenza para mentir, siguiendo el punto 1, de la declaración de Enrique Rojas en el Colegio de Médicos y también se puede apreciar la "pasta" de la que están hechos quienes resuelven y el Estado de Derecho del que habla D. Alberto Ruiz Gallardón,

"En ninguno de mis libros aparece tal denominación sino la que sigue: "Enrique Rojas, Catedrático de Psiquiatría y Psicología Médica de la Facultad de Psicopedagogía, Campus Villanueva, adscrito a la Universidad Complutense de Madrid”.



Al menos hasta 2009, que es hasta donde me he molestado en comprobar como publicaba este - para mí terrorista de pluma papel y teléfono -, no tiene ningún libro ni ninguna edición, donde se presente como declara en el Colegio de Médicos que se presenta. Es mentira.





Ruiz Gallardón intentando convencernos de que estamos en un Estado de Derecho
y también de que siempre se abre una investigación y se investigan los hechos
(sin duda, nuestro ministro de Justicia, habla en broma o lo ha soñado)




viernes, 10 de diciembre de 2010

Enrique Rojas, El método



Hoy, día de los "Derechos Humanos" antes de las 12 de la noche, me he propuesto empezar a demostrar con pruebas, una causa que hasta ahora, no ha gozado de ningún derecho para muchos de los que seguramente han jurado la Constitución española solemnemente, muchas veces, y para otros, a los que se les llena la boca diciendo que estamos en un Estado de Derecho, sin añadir, que "depende".

Depende de quienes sean los derechos a respetar, de quienes sean los que los atropellan y la infraestructura que tengan.

El documento de la izquierda (donde sólo se ha borrado un DNI y una dirección física), es una solicitud de internamiento psiquiátrico - firmada por un sin escrúpulos del que se podría decir mucho más -, junto con un "certificado oficial médico" emitido por,

Enrique Rojas catedrático de Psiquiatría y Doctor en Medicina y Cirugía colegiado en Madrid con el número 28864 y con el ejercicio profesional en Serrano 100..., que no voy a subir de momento (a estas alturas sé que sabéis que si digo que existe, existe, lo mismo que existo yo), sirven, para que un juzgado de guardia que sólo se ocupa de asuntos urgentes (y los no urgentes los manda a reparto porque no son de su competencia y ningún juez/a se queda con el trabajo que no le toca), emita la siguiente Providencia judicial, sin más...

Fijaros, en todo lo que necesita esta juez para quitarme mi derecho fundamental a la libertad.

No le tiembla el pulso para ordenar una "localización y traslado" ante la solicitud de un mequetrefe marido (perdón, pero no me sale nada más) y un médico que, aunque del Opus Dei, constaba,
Colegiado en el "Ilustre" Colegio de Médicos de Madrid como Licenciado en Medicina, para privarme de mi derecho a la libertad.

Rojas, sea psiquiatra o no, el susodicho, si no había presentado la documentación que lo acredita en 2009, lógicamente tampoco lo había hecho en 1997 (con una vez que se presente sirve de por vida).

No sé si este sujeto - Enrique Rojas -, es psiquiatra con especialidad legal o no, ya que ante mi solicitud por fax de esta información al Colegio de Médicos de Madrid (organismo que según información del Ministerio de Sanidad y la Agencia Española de Protección de Datos - AGPD -, por ley tiene obligación de facilitarla), me enteré que D. Emilio Lizárraga, que aparece a día de hoy en la web de este Colegio como letrado - aunque por teléfono me dijeron que era Presidente de la Comisión Deontológica -, había dado instrucciones para que precisamente a mí, no me respondieran en nada.

Me presenté entonces en el Colegio de Médicos de Madrid con varios escritos. En uno de ellos solicitaba conocer la especialidad de Enrique Rojas y aunque no es necesario acreditar interés legítimo, lo acredité aportando otro certificado que este doctor Rojas (para mí, alias doctor Menguele) emitió sobre mí como "psiquiatra". Esto fue el 9 de julio de 2009 y ni el listillo-prepotente, que abusa de poder de D. Emilio Lizarra, ni nadie por parte del Colegio de Médicos de Madrid me ha informado sobre la especialidad de Enrique Rojas.

De lo expuesto, se puede deducir la infraestructura con la que Enrique Rojas cuenta en el Colegio de Médicos de Madrid, para quitar de en medio a personas.
Entiendo, que garantizar la impunidad de este individuo, en la forma que lo hace el Colegio de Médicos, forma parte de la infraestructura del susodicho doctor Rojas. Si alguien lo ve de otro modo, le agradecería que lo explique. Puede dejar sus argumentos en un comentario. A poco que sean discutibles los pondré en una entrada porque me considero una pro-derechos aunque no tenga ni sillón ni sueldo de un Juzgado (por ejemplo, no he colaborado con nadie para quitar a esta juez de en medio, pese a los Autos que fue sacando en su día y me permito decir ahora, "de vergüenza" ante hechos que

perfectamente y mucho mejor que yo conocía, póngase en el lugar de quien es víctima de su robo de derechos, Señoría y, su insistencia también en el atropello del derecho a la justicia; si cuenta el número de veces en las que conociendo la verdad, archivó, se dará cuenta del sufrimiento gratuito que ocasiona al ciudadano inocente a causa del elemento de la foto de la izquierda).


Sin perder el hilo de la juez, que ahora es lo que más interesa, antes de decidir que me "localicen" y "trasladen", ya que el internamiento se estaba solicitando el día 27 por la mañana, una simple llamada al Colegio de Médicos de Madrid, le hubiese permitido conocer quien era el médico que en un certificado de 7 u 8 líneas, donde no daba un diagnóstico concreto (debería haberle chocado que no se atreviese a plasmar un diagnóstico y sí, medida tan espectacular), recomendaba y prescribía mi internamiento (Rojas, hace las dos cosas en este certificado, recomienda y prescribe, típico suyo es hacer mal intentando que parezca que él no lo hace).

Enrique Rojas, el tipo de la foto de la izquierda, dice así,
"De ahí que recomendemos el ingreso hospitalario por prescripción facultativa".


El documento siguiente, es el que la juez, que ha tenido a bien formar un expediente de internamiento psiquiátrico, con una solicitud que alguien del juzgado ha tecleado (según información de los funcionarios en su día, la secretaria judicial, que "estuvo más de una hora con "el marido" y la puerta de su despacho cerrada", no debe ser habitual o, no lo hubieran señalado si fuese lo habitual) y ha firmado un marido y un certificado médico acientífico, emite, para que la Policía venga a buscarme.

Aclaro, para quienes no conozcan la mecánica de los juzgados, que de un documento se emiten varias copias y no todas las firma el juez. La copia firmada supongo que sería la destinada a la Policía, pero el documento aunque no esté firmado en esta copia, es veraz y existe testimonio del mismo.

Creo que hay muchos más jueces honestos que "no se prestan", que deshonestos que se prestan y no les importan robar derechos a ciudadanas/os inocentes a los que no han visto en su vida ni tenían ningún dato objetivo de ellos (más o menos como Queipo de Llano, el general Mola, Millán Astray o cualquier otro de la estirpe, "en este pueblo una lista de 70 y en el otro de 700 para el camión o el paseíllo" o mismamente Paracuellos "vamos a fusilar a los prisioneros porque llevárnoslo supone un engorro", disposición de vidas ajenas que indican la catadura moral de quienes disponen).


Si no creyera que existen más buenos jueces que malos jueces, no estaría haciendo lo que estoy haciendo hoy día de los "Derechos humanos". Permitirme explotar. 13 años de lucha para barbaries tan claras, es demasiado tiempo en el país de los Derechos.

En España, como he dicho antes, los derechos dependen. A mí, ciudadana de a pie sin relevancia alguna, esta juez a la que pagamos el sueldo para que garantice derechos, me quitó un buen puñado sin tener ningún dato objetivo sobre mí y cuando los tuvo, continúo en su empeño en lugar de rectificar. Todavía no he terminado de decir todo lo que hizo y cómo colaboró en el plan elaborado entre "el catedrático" colegiado como Licenciado, que además tenía señalamiento de juicio por otro caso similar,
http://doctorenriquerojas.blogspot.com/2009/11/enrique-rojas-violacion-del-secreto.html

y, el marido Juan Cantero Caba, al que la secretaria judicial le teclea la solicitud de internamiento y está más de una hora en el despacho a puerta cerrada con él, con el consiguiente mosqueo de los funcionarios, que ahora probablemente dirían que no lo dijeron o que no lo recuerdan. El día que lo dijeron estaban especialmente indignados. Más adelante contaré por qué.
Enrique Rojas no es catedrático de
Psiquiatría en la Facultad de Psicología.
En la Facultad de Psicología no existe ni ha

existido nunca cátedra de Psiquiatría
¿Qué hago diciendo esto aquí hoy? En 1er. lugar por mi salud mental. Porque callar y callar lleva a dudar de la realidad (ahí están los docs., cuando me vuelvan a decir que no es como digo, muchos podréis decirme que percibo bien la realidad) y porque hasta hace poco no terminé de cerrar el círculo entre la información que me ha ido llegando o he ido consiguiendo a través de los años, lo que he ido aprendiendo y "el truco" de la "infraestructura Rojas".


Ha sido un descubrimiento partiendo de nada. Mis conocimientos en derecho, se limitan al sentido común y, a esta nefasta experiencia y el atar cabos, es algo que rechaza el instinto de supervivencia cuando la situación es tan mala por el número de gente implicada (destapar a uno, puede pasar..., destapar a muchos... se percibe como un suicidio).

¿Que me empuja a contar aquí mi descubrimiento? En parte, el instinto de supervivencia. Conociendo que Enrique Rojas insistió dos veces más conmigo (cuando supo que iba a denuciar y cuando supo que había denunciado en el Colegio de Médicos), ahora que está próxima la 3ª fecha de juicio que tenemos (llevamos dos suspensiones), no sé que se le puede ocurrir hacer ni que contactos puede utilizar para que me ocurra algo raro y no halla ni luz ni taquígrafos.

Mi experiencia en las tres ocasiones en las que pretendió internarme por la espalda, es que a pesar de no haberlo conseguido gracias a la honestidad profesional de los psiquiatras y psicólogos a los que fui a parar, siguió insistiendo mientras pudo. En el ámbito judicial, no se ha dado otra cosa que total opacidad, explicaciones absurdas y Autos que los abogados consideraban "de libro" (como varios de la juez de este juzgado nº 2).

Puedo decir que ninguno de los juzgados por los que he pasado a consecuencia de este empeño en quitarme de en medio del duo Rojas - Cantero, ha realizado prueba alguna para esclarecer 3 intentos de internamiento psiquiátrico por la espalda, es decir 3 intentos de privación de libertad (con complicidad Rojas-marido, evidente), rechazados documentalmente por 16 profesionales a los que nunca han querido citar, que no eran sino intentos de secuestro donde iba a quedar a merced de Enrique Rojas en un psiquiátrico privado ¿para qué y por qué?. ¿Qué pretendía hacer conmigo?. Aunque sea ciudadana de a pie sin relevancia alguna, conocer por qué han montado tales movidas, pienso que es algo que a cualquier juez o fiscal le debiera interesar.

Sin embargo, en los procedimientos penales, tanto a juezas como a fiscal, solo les ha interesado archivar sí o sí.
Y en los procedimientos civiles, dejarme sin medios para que no pudiese defenderme, a la vez que iban conformando el plan de Enrique Rojas y el ex (sí, así es, se ha quedado con muchísimo más de lo que le correspondía y con la empresa que yo había fundado y había dado origen al patrimonio que teníamos).


Enrique Rojas no ha sido ni es catedrático de
Psiquiatría en la Facultad de Medicina de la
Universidad Complutense de Madrid
Como colofón, hasta pasados 10 años de sucedidos los hechos, gracias a la terna de jueces que me tocó esta vez en la Audiencia penal de Madrid, un juzgado de instrucción se dignó oírme, aunque no siempre sucedió de esta forma con la Audiencia. Recuerdo un Auto de barbarie-humillante, de los que quitan las ganas de pertenecer a este país.

Admito que un juez pueda equivocarse, pero considero que no es admisible que no rectifique cuando conoce perfectamente los hechos y tampoco es admisible que los ciudadanos callen y aguanten.

Dejo para otro día "el truco" por el que Enrique Rojas consigue que se lleven a cabo sacas de madrugada con un certificado oficial médico, acientífico, que rechazaría cualquier estudiante de Medicina o Psicología y no rechaza toda una señora juez de un juzgado de guardia que ordena "localización y traslado", como si las mujeres fuéramos ratas y manda a la Policía ante la solicitud de un marido y un impostor sin oírnos.

En esta ocasión, se lleva a cabo lo que denomino "saca de madrugada", porque no encuentro mejores palabras para definirlo. Sucedió de madrugada (se acordó la hora con la Policía, aunque el internamiento se le solicitó a esta Señoría por la mañana de día. Antes, no se lo c.......................................deseaba a nadie, ahora, me encantaría que le sucediera a Su Señoría.

Todavía estoy esperando que Su Señoría se disculpe. Aunque ciudadana de a pie sinrelevancia alguna, no me considero con menos categoría que la juez Dª Mercedes de Mesa García, al contrario, ni en mi vida personal ni profesional he colaborado con un impostor. Y jamás he pisoteado derechos fundamentales de terceros, ni a sabiendas ni por descuido.

La vida de los demás, ha sido siempre tan sagrada como la mía aunque nunca haya recibido un sueldo del erario público precisamente para proteger la vida y derechos de los demás, algo que ella, en mi caso, se ha pasado por el forro.

Siento que esta entrada sea tan larga. Podría cortarla pero no le veo ninguna ventaja. Los documentos del juzgado, que son los que quiero poner de manifiesto, no los llevo todos los días en el bolso y estoy harta de oír "que raro tu caso... ¿qué dicen los jueces... y el fiscal?" con sonrisita socarrona y que pongan cara de pócker cuando explico la verdad.

Los jueces... los expertos en jueces dicen que los jueces nunca rectifican y que estoy tocando a "uno" de los validos de Rouco y el Opus Dei, protegido del clan Estapé y de la cúpula del PP. Pero yo estoy segura que cada mástil debe aguantar su vela y que tenemos un sistema judicial para que prevalezca el Estado de Derecho, no para que unos cuantos jueces lo derriben.


Si los socios y simpatizantes del Opus Dei no son compatibles con la Administración de Justicia que no estén en ella, al igual que no están los dominicos del Valle de los Caídos ni otros grupos religiosos organizados. El compromiso de obediencia y la familiaridad que profesan entre sí, no pueden anteponerse en ningún caso a los derechos de los ciudadanos. El Opus Dei y sus militantes ya tuvieron su momento en la dictadura franquista y no ha lugar al continuísmo de una dictadura ideológica en el ámbito judicial y menos si no están identificados.


...........Enrique Rojas maquiavélico impostor, fuera de la medicina


No menos importante que el método judicial, es el método personal empleado por Enrique Rojas con sus víctimas, con María Menchaca fue el "método Haloperidol" que la tenía hecha un zombi mientras su entonces marido la "exhibía" para que todos la vieran bien, según cuenta María.

"¡Pobre...! A lo mejor tenemos que ingresarla".

viernes, 29 de mayo de 2009

Enrique Rojas. En clave política 5 (Zamarriego y Ruiz Gallardón)



28 Mayo 1997
"El amor inteligente" aparece en mayo 97.

Vamos a dejar ahora aquí, los libros que Enrique Rojas saca a la venta desde el inicio de los procedimientos judiciales que conocemos.

Como hemos dicho antes, todos presentados al público por altos cargos del Partido Popular, que avala ante la ciudadanía cátedra/s universitarias a Enrique Rojas que ni tiene ni ha tenido, pero que éste exhibe en el currículo de los libros que le presentan.

En los post "... y el Colegio de Médicos de Madrid" del 8 de Mayo y "... Soy escritor ... he vendido 30.000 mil ejemplares" del 16 de Mayo, están colgados estos mismos libros explicando más sobre este asunto (el por qué de los traslados y apéndices que van sufriendo las inventada/s cátedra/s de Enrique Rojas en la Universidad Complutense y la principal estrategia que utiliza desde que se le denuncia).

Nos hemos limitado a dejar los datos de una edición por publicación, para no aburrir más de lo necesario y aquí dejaremos igualmente los datos de una edición y su presentación.

Sorprende que utilizando cargos públicos se presenten libros de alguien que no pertenece a la esfera cietífica ni ocupa cargo en ninguna Institución, como es el caso de Enrique Rojas.

Sus "presidencias" en general, se limitan a obras corporativas del Opus Dei (dicho de otra forma ONG que de una u otra forma pagamos entre todos los españoles y no deberían estar presididas por individuos con este perfil).

Cualquier ciudadano honesto, no tiene acceso a una ministra o a un Presidente del Colegio de Médicos para decirle, "Oye preséntame este libro y así das más veracidad a mi/s cátedra/s, que me hace mucha falta. Tengo una demanda y se avecina una querella".

Estamos seguros que en una situación similar, no habría ministro o alto cargo que se prestara a presentar al público un libro de alguien que a su vez, no ocupa cargo una Institución o realiza labor social relevante.

El siguiente título que Enrique Rojas saca a la venta es "La ilusión de vivir" (1999). Nos aseguraron que fue presentada al público por Ruíz Gallardón que en ese momento era Presidente de la Comunidad Autónoma de Madrid (la noticia apareció en el programa "Gente" de TVE1).

Con "La ilusión de vivir", son ya seis los datos de las publicaciones que hemos adjuntado con "cátedra de Psiquiatría de la UCM, ubicada en la Facultad de Psicología(y por supuesto, también se incluyeron como prueba documental en la denuncia del 25 Junio 08 ante el Colegio de Médicos de Madrid).


Seguimos en el siguiente post con más libros y más presentaciones ...