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jueves, 10 de febrero de 2011

Enrique Rojas ¿lavado de imagen en Pamplona? II



Después de esto, http://www.opuslibros.org/nuevaweb/modules.php?name=News&file=article&sid=5427


Enrique Rojas, conducta "terrorismo social" "Enrique Rojas emite certificados no veraces"

Decíamos... que para que Enrique Rojas se mantenga en la cima, después de visto el percal, debe tener buenas asideras, de lo contrario, no se entiende que los máximos órganos colegiales califiquen su conducta como "Terrorismo social" y, no se le abra expediente disciplinario o, que reconozcan que " el dr. Rojas Montes... emite certificados médicos no veraces" y archiven el exp. disciplinario que por unanimidad le habían abierto.
O, que no se instruyan procedimientos dejando de solicitar las pruebas que se precisan y se tarden casi 13,5 años en juzgar tres intentos de internamiento psiquiátrico forzosos a consecuencia de los certificados emitidos por Enrique Rojas, sin tener ningún motivo justificado para cometer tal tropelía (no teníamos ninguna relación cuando emite los certificados sobre mí). ¿Quién se ha creído este sujeto que es?

Enrique Rojas en El Mundo como catedrático Complutense
para vender Los lenguajes del deseo
¿Quizás esté equivocada. Me dijeron que vivía en un Estado de Derecho y me lo creí. Si no es así, que rectifiquen y me den las nuevas instrucciones por escrito, porque mientras España sea un Estado de Derecho, permisividades, trampas, encuentros con menores a espaldas de sus madres para difamarlas y hacerles creer que son unas enfermas mentales, entrega de documentos a maridos para que procedan, juzgados que admiten a trámite los documentos emitidos por un impostor, dando lugar a sacas de madrugada y correrías, cuando conseguimos escaparnos.

Pero... ¿cuántas conseguimos escapar y cuántas no? ¿Cuánta lucha, tiempo y vida se necesita para destapar a un sin escrúpulos impostor? Y ahora, en mitad de un juicio donde sólo se quiere ver una mínima parte de lo que Enrique Rojas hizo, que venga el Ayuntamiento de Pamplona por error o no, a lavar la cara de un sujeto, desde mi leal saber y entender, un terrorista de pluma papel y teléfono en lugar de bombas y pistolas, por favor... Ayuntamiento de Pamplona ¡NO!.

Enteraros antes de lo que hace Enrique Rojas y después, si cuadra con vuestra ética, moral y costumbres, decidid.

Aunque no se hayan llevado a ninguna mujer de madrugada en Pamplona, como poco os engaña año tras año cuando os coloca en vuestras librerías sus libros. Os engaña cuando os da "Tres Consejos para la educación" (Diario de Navarra post anterior), engañó a los padres de los colegios El Redín y Miravalles en 1999 y

os sigue engañando en 2011, cuando se presenta como "catedrático de Psiquiatría de la Universidad Complutense de Madrid".


¿Qué necesidad tienen los pamplonicas de que los "eduque en amor duradero" un mentiroso?.

Rojas, engaña también a la Fundación Madrid Vivo (ver prueba en el post anterior, "una plataforma ciudadana y empresarial concebida para promover valores* que están en la raíz de nuestra cultura...", según aparece en la referencia de google ...), que se abrió no hace mucho en apoyo al Papa e incluso engaña al mismo Papa, que hasta lo recibió en Roma (aquí lo tenéis en el 36" http://www.youtube.com/watch?v=yI0a1_ELVDw&feature=player_embedded
).

Enrique Rojas, El hombre light con cátedraque no existe,
en la Universidad Complutense de Madrid


(*) Si todos promueven como Enrique Rojas, además de estar apañados, quizás podamos también explicarnos la crisis.

Teniendo en cuenta que Enrique Rojas vende ética y moral y se le llena la boca diciendo entre otros, que "los males de nuestra sociedad son la permisividad y el relativismo", no estoy de acuerdo en que se deba ser permisivo ni que se deba considerar relativo que un individuo a espaldas de una madre con la que tiene premeditado llevar a cabo una serie de acciones por sorpresa, que producen horror, terror, pavor, pánico, miedo, haga llevar a los hijos a su consulta para difamarla y calumniarla.

Perdón si repito, no recuerdo si he dicho, que unos 15 profesionales emitieron informe en su momento a propósito de los tres intentos de internamiento que Rojas intentó llevar a cabo conmigo y también se han emitido informes después, a lo largo de todos estos años. Dicen dicen que no tenía ningún trastorno mental cuando este sujeto emite los certificados sobre mí.


Enrique Rojas no ha sido nunca catedrático de Psiquiatría y Psicología Médica de
la Universidad Complutense de Madrid (izda.), pero aprovecha para decir que lo es,
incluso en una Universidad del Opus Dei y éste, se lo permite (dcha.). Y después,
vienen ambos - Rojas y el Opus - hablándonos de fe y de moral. Fe ¿en ellos?.
¿En su moral?.

Las siguientes preguntas deberían ser, ¿qué movió a un médico que no tenía relación conmigo, al que yo jamás había visto, a llamarme con una excusa para que acudiese a su consulta, a inventar y manipular a mis espaldas para que mi entorno creyese que era una enferma mental y a querer quitarme de en medio consiguiendo internarme en un psiquiátrico privado donde tenía contactos?.

Dicen que no hay mentira eterna ni crimen perfecto, añado que hay contactos que no son admisibles en una sociedad civil, que es en la que yo vivo y donde hace tiempo que dejamos de quemar a las brujas por diferencias religiosas.

................. Todavía quedan cosas importantes que decir de Enrique Rojas
................. y la bula increible que tiene en el Colegio de Médicos, de
................. Madrid, cómo llega a la "cátedra del Vino" que se trae un
................. día de La Rioja (compatible con la de la Complutense) u
................. otras presentaciones de libros por parte de altos cargos PP y,

viernes, 10 de diciembre de 2010

Enrique Rojas, El método



Hoy, día de los "Derechos Humanos" antes de las 12 de la noche, me he propuesto empezar a demostrar con pruebas, una causa que hasta ahora, no ha gozado de ningún derecho para muchos de los que seguramente han jurado la Constitución española solemnemente, muchas veces, y para otros, a los que se les llena la boca diciendo que estamos en un Estado de Derecho, sin añadir, que "depende".

Depende de quienes sean los derechos a respetar, de quienes sean los que los atropellan y la infraestructura que tengan.

El documento de la izquierda (donde sólo se ha borrado un DNI y una dirección física), es una solicitud de internamiento psiquiátrico - firmada por un sin escrúpulos del que se podría decir mucho más -, junto con un "certificado oficial médico" emitido por,

Enrique Rojas catedrático de Psiquiatría y Doctor en Medicina y Cirugía colegiado en Madrid con el número 28864 y con el ejercicio profesional en Serrano 100..., que no voy a subir de momento (a estas alturas sé que sabéis que si digo que existe, existe, lo mismo que existo yo), sirven, para que un juzgado de guardia que sólo se ocupa de asuntos urgentes (y los no urgentes los manda a reparto porque no son de su competencia y ningún juez/a se queda con el trabajo que no le toca), emita la siguiente Providencia judicial, sin más...

Fijaros, en todo lo que necesita esta juez para quitarme mi derecho fundamental a la libertad.

No le tiembla el pulso para ordenar una "localización y traslado" ante la solicitud de un mequetrefe marido (perdón, pero no me sale nada más) y un médico que, aunque del Opus Dei, constaba,
Colegiado en el "Ilustre" Colegio de Médicos de Madrid como Licenciado en Medicina, para privarme de mi derecho a la libertad.

Rojas, sea psiquiatra o no, el susodicho, si no había presentado la documentación que lo acredita en 2009, lógicamente tampoco lo había hecho en 1997 (con una vez que se presente sirve de por vida).

No sé si este sujeto - Enrique Rojas -, es psiquiatra con especialidad legal o no, ya que ante mi solicitud por fax de esta información al Colegio de Médicos de Madrid (organismo que según información del Ministerio de Sanidad y la Agencia Española de Protección de Datos - AGPD -, por ley tiene obligación de facilitarla), me enteré que D. Emilio Lizárraga, que aparece a día de hoy en la web de este Colegio como letrado - aunque por teléfono me dijeron que era Presidente de la Comisión Deontológica -, había dado instrucciones para que precisamente a mí, no me respondieran en nada.

Me presenté entonces en el Colegio de Médicos de Madrid con varios escritos. En uno de ellos solicitaba conocer la especialidad de Enrique Rojas y aunque no es necesario acreditar interés legítimo, lo acredité aportando otro certificado que este doctor Rojas (para mí, alias doctor Menguele) emitió sobre mí como "psiquiatra". Esto fue el 9 de julio de 2009 y ni el listillo-prepotente, que abusa de poder de D. Emilio Lizarra, ni nadie por parte del Colegio de Médicos de Madrid me ha informado sobre la especialidad de Enrique Rojas.

De lo expuesto, se puede deducir la infraestructura con la que Enrique Rojas cuenta en el Colegio de Médicos de Madrid, para quitar de en medio a personas.
Entiendo, que garantizar la impunidad de este individuo, en la forma que lo hace el Colegio de Médicos, forma parte de la infraestructura del susodicho doctor Rojas. Si alguien lo ve de otro modo, le agradecería que lo explique. Puede dejar sus argumentos en un comentario. A poco que sean discutibles los pondré en una entrada porque me considero una pro-derechos aunque no tenga ni sillón ni sueldo de un Juzgado (por ejemplo, no he colaborado con nadie para quitar a esta juez de en medio, pese a los Autos que fue sacando en su día y me permito decir ahora, "de vergüenza" ante hechos que

perfectamente y mucho mejor que yo conocía, póngase en el lugar de quien es víctima de su robo de derechos, Señoría y, su insistencia también en el atropello del derecho a la justicia; si cuenta el número de veces en las que conociendo la verdad, archivó, se dará cuenta del sufrimiento gratuito que ocasiona al ciudadano inocente a causa del elemento de la foto de la izquierda).


Sin perder el hilo de la juez, que ahora es lo que más interesa, antes de decidir que me "localicen" y "trasladen", ya que el internamiento se estaba solicitando el día 27 por la mañana, una simple llamada al Colegio de Médicos de Madrid, le hubiese permitido conocer quien era el médico que en un certificado de 7 u 8 líneas, donde no daba un diagnóstico concreto (debería haberle chocado que no se atreviese a plasmar un diagnóstico y sí, medida tan espectacular), recomendaba y prescribía mi internamiento (Rojas, hace las dos cosas en este certificado, recomienda y prescribe, típico suyo es hacer mal intentando que parezca que él no lo hace).

Enrique Rojas, el tipo de la foto de la izquierda, dice así,
"De ahí que recomendemos el ingreso hospitalario por prescripción facultativa".


El documento siguiente, es el que la juez, que ha tenido a bien formar un expediente de internamiento psiquiátrico, con una solicitud que alguien del juzgado ha tecleado (según información de los funcionarios en su día, la secretaria judicial, que "estuvo más de una hora con "el marido" y la puerta de su despacho cerrada", no debe ser habitual o, no lo hubieran señalado si fuese lo habitual) y ha firmado un marido y un certificado médico acientífico, emite, para que la Policía venga a buscarme.

Aclaro, para quienes no conozcan la mecánica de los juzgados, que de un documento se emiten varias copias y no todas las firma el juez. La copia firmada supongo que sería la destinada a la Policía, pero el documento aunque no esté firmado en esta copia, es veraz y existe testimonio del mismo.

Creo que hay muchos más jueces honestos que "no se prestan", que deshonestos que se prestan y no les importan robar derechos a ciudadanas/os inocentes a los que no han visto en su vida ni tenían ningún dato objetivo de ellos (más o menos como Queipo de Llano, el general Mola, Millán Astray o cualquier otro de la estirpe, "en este pueblo una lista de 70 y en el otro de 700 para el camión o el paseíllo" o mismamente Paracuellos "vamos a fusilar a los prisioneros porque llevárnoslo supone un engorro", disposición de vidas ajenas que indican la catadura moral de quienes disponen).


Si no creyera que existen más buenos jueces que malos jueces, no estaría haciendo lo que estoy haciendo hoy día de los "Derechos humanos". Permitirme explotar. 13 años de lucha para barbaries tan claras, es demasiado tiempo en el país de los Derechos.

En España, como he dicho antes, los derechos dependen. A mí, ciudadana de a pie sin relevancia alguna, esta juez a la que pagamos el sueldo para que garantice derechos, me quitó un buen puñado sin tener ningún dato objetivo sobre mí y cuando los tuvo, continúo en su empeño en lugar de rectificar. Todavía no he terminado de decir todo lo que hizo y cómo colaboró en el plan elaborado entre "el catedrático" colegiado como Licenciado, que además tenía señalamiento de juicio por otro caso similar,
http://doctorenriquerojas.blogspot.com/2009/11/enrique-rojas-violacion-del-secreto.html

y, el marido Juan Cantero Caba, al que la secretaria judicial le teclea la solicitud de internamiento y está más de una hora en el despacho a puerta cerrada con él, con el consiguiente mosqueo de los funcionarios, que ahora probablemente dirían que no lo dijeron o que no lo recuerdan. El día que lo dijeron estaban especialmente indignados. Más adelante contaré por qué.
Enrique Rojas no es catedrático de
Psiquiatría en la Facultad de Psicología.
En la Facultad de Psicología no existe ni ha

existido nunca cátedra de Psiquiatría
¿Qué hago diciendo esto aquí hoy? En 1er. lugar por mi salud mental. Porque callar y callar lleva a dudar de la realidad (ahí están los docs., cuando me vuelvan a decir que no es como digo, muchos podréis decirme que percibo bien la realidad) y porque hasta hace poco no terminé de cerrar el círculo entre la información que me ha ido llegando o he ido consiguiendo a través de los años, lo que he ido aprendiendo y "el truco" de la "infraestructura Rojas".


Ha sido un descubrimiento partiendo de nada. Mis conocimientos en derecho, se limitan al sentido común y, a esta nefasta experiencia y el atar cabos, es algo que rechaza el instinto de supervivencia cuando la situación es tan mala por el número de gente implicada (destapar a uno, puede pasar..., destapar a muchos... se percibe como un suicidio).

¿Que me empuja a contar aquí mi descubrimiento? En parte, el instinto de supervivencia. Conociendo que Enrique Rojas insistió dos veces más conmigo (cuando supo que iba a denuciar y cuando supo que había denunciado en el Colegio de Médicos), ahora que está próxima la 3ª fecha de juicio que tenemos (llevamos dos suspensiones), no sé que se le puede ocurrir hacer ni que contactos puede utilizar para que me ocurra algo raro y no halla ni luz ni taquígrafos.

Mi experiencia en las tres ocasiones en las que pretendió internarme por la espalda, es que a pesar de no haberlo conseguido gracias a la honestidad profesional de los psiquiatras y psicólogos a los que fui a parar, siguió insistiendo mientras pudo. En el ámbito judicial, no se ha dado otra cosa que total opacidad, explicaciones absurdas y Autos que los abogados consideraban "de libro" (como varios de la juez de este juzgado nº 2).

Puedo decir que ninguno de los juzgados por los que he pasado a consecuencia de este empeño en quitarme de en medio del duo Rojas - Cantero, ha realizado prueba alguna para esclarecer 3 intentos de internamiento psiquiátrico por la espalda, es decir 3 intentos de privación de libertad (con complicidad Rojas-marido, evidente), rechazados documentalmente por 16 profesionales a los que nunca han querido citar, que no eran sino intentos de secuestro donde iba a quedar a merced de Enrique Rojas en un psiquiátrico privado ¿para qué y por qué?. ¿Qué pretendía hacer conmigo?. Aunque sea ciudadana de a pie sin relevancia alguna, conocer por qué han montado tales movidas, pienso que es algo que a cualquier juez o fiscal le debiera interesar.

Sin embargo, en los procedimientos penales, tanto a juezas como a fiscal, solo les ha interesado archivar sí o sí.
Y en los procedimientos civiles, dejarme sin medios para que no pudiese defenderme, a la vez que iban conformando el plan de Enrique Rojas y el ex (sí, así es, se ha quedado con muchísimo más de lo que le correspondía y con la empresa que yo había fundado y había dado origen al patrimonio que teníamos).


Enrique Rojas no ha sido ni es catedrático de
Psiquiatría en la Facultad de Medicina de la
Universidad Complutense de Madrid
Como colofón, hasta pasados 10 años de sucedidos los hechos, gracias a la terna de jueces que me tocó esta vez en la Audiencia penal de Madrid, un juzgado de instrucción se dignó oírme, aunque no siempre sucedió de esta forma con la Audiencia. Recuerdo un Auto de barbarie-humillante, de los que quitan las ganas de pertenecer a este país.

Admito que un juez pueda equivocarse, pero considero que no es admisible que no rectifique cuando conoce perfectamente los hechos y tampoco es admisible que los ciudadanos callen y aguanten.

Dejo para otro día "el truco" por el que Enrique Rojas consigue que se lleven a cabo sacas de madrugada con un certificado oficial médico, acientífico, que rechazaría cualquier estudiante de Medicina o Psicología y no rechaza toda una señora juez de un juzgado de guardia que ordena "localización y traslado", como si las mujeres fuéramos ratas y manda a la Policía ante la solicitud de un marido y un impostor sin oírnos.

En esta ocasión, se lleva a cabo lo que denomino "saca de madrugada", porque no encuentro mejores palabras para definirlo. Sucedió de madrugada (se acordó la hora con la Policía, aunque el internamiento se le solicitó a esta Señoría por la mañana de día. Antes, no se lo c.......................................deseaba a nadie, ahora, me encantaría que le sucediera a Su Señoría.

Todavía estoy esperando que Su Señoría se disculpe. Aunque ciudadana de a pie sinrelevancia alguna, no me considero con menos categoría que la juez Dª Mercedes de Mesa García, al contrario, ni en mi vida personal ni profesional he colaborado con un impostor. Y jamás he pisoteado derechos fundamentales de terceros, ni a sabiendas ni por descuido.

La vida de los demás, ha sido siempre tan sagrada como la mía aunque nunca haya recibido un sueldo del erario público precisamente para proteger la vida y derechos de los demás, algo que ella, en mi caso, se ha pasado por el forro.

Siento que esta entrada sea tan larga. Podría cortarla pero no le veo ninguna ventaja. Los documentos del juzgado, que son los que quiero poner de manifiesto, no los llevo todos los días en el bolso y estoy harta de oír "que raro tu caso... ¿qué dicen los jueces... y el fiscal?" con sonrisita socarrona y que pongan cara de pócker cuando explico la verdad.

Los jueces... los expertos en jueces dicen que los jueces nunca rectifican y que estoy tocando a "uno" de los validos de Rouco y el Opus Dei, protegido del clan Estapé y de la cúpula del PP. Pero yo estoy segura que cada mástil debe aguantar su vela y que tenemos un sistema judicial para que prevalezca el Estado de Derecho, no para que unos cuantos jueces lo derriben.


Si los socios y simpatizantes del Opus Dei no son compatibles con la Administración de Justicia que no estén en ella, al igual que no están los dominicos del Valle de los Caídos ni otros grupos religiosos organizados. El compromiso de obediencia y la familiaridad que profesan entre sí, no pueden anteponerse en ningún caso a los derechos de los ciudadanos. El Opus Dei y sus militantes ya tuvieron su momento en la dictadura franquista y no ha lugar al continuísmo de una dictadura ideológica en el ámbito judicial y menos si no están identificados.


...........Enrique Rojas maquiavélico impostor, fuera de la medicina


No menos importante que el método judicial, es el método personal empleado por Enrique Rojas con sus víctimas, con María Menchaca fue el "método Haloperidol" que la tenía hecha un zombi mientras su entonces marido la "exhibía" para que todos la vieran bien, según cuenta María.

"¡Pobre...! A lo mejor tenemos que ingresarla".

jueves, 9 de diciembre de 2010

Enrique Rojas, otra vuelta de tuerca


Ilustre Colegio Médicos Madrid acepta
pulpo como animal de compañía

Aunque en las entradas de Septiembre y Octubre 2010, está mejor explicado el método de engaño masivo que sigue Enrique Rojas, de lo que lo vamos a hacer aquí, a modo de RECORDATORIO, podemos ver en el documento de la izquierda, como declara que "él no se identifica en sus libros como "catedrático de Psiquiatría de la Universidad Complutense de Madrid" (esa era la denuncia).

Debajo podemos ver las diferentes formas que utiliza Don Rojas para engañar y más abajo dejamos los documentos que prueban que son falsas tanto las múltiples identificaciones utilizadas por Enrique Rojas como su declaración ante "el Ilustre" Colegio de Médicos de Madrid.

Este sujeto engaña con premeditación y alevosía para llenar su consulta y vender sus libros y "el Ilustre" Colegio de Médicos de Madrid lo sabe y además se le prueba las diferentes identificaciones profesionales utilizadas desde 1984, pero hace el paripé de que Enrique Rojas no miente, pese a que lo hace como un belllaco y archiva.



Enriques Rojas miente en el currículo
de su libro Los lenguajes del deseo

Enrique Rojas miente en el currículo
de su libro Remedios para el desamor

Enrique Rojas miente en el currículo
de su libro ¿Quién eres?

Enrique Rojas miente en currículo
Una Teoría de la felicidad

Enrique Rojas miente en currículo Adios depresión.
En el "Campus Villanueva" no existen facultades

Nos está pareciendo que el "el Ilustre" Colegio de Médicos de Madrid al dictar una Resolución injusta a sabiendas, está prevaricando.

Tiene tela!! que toda una organización colegial prevarique para beneficiar a un impostor que perjudica tanto a la profesión como a sus compañeros.

Y que además, permita que el impostor engañe a la ciudadanía.



(Doc. 1) Enrique Rojas Montes no ha sido ni es catedrático de Psiquiatría de la Facultad de Medicina de la Universidad Complutense de Madrid.

(Doc. 2) En el claustro docente de la Facultad de Psicología de la Universidad Complutense de Madrid no hay ni ha habido nunca nadie con el nombre de Enrique Rojas Montes.
Tampoco existe ni ha existido nunca ninguna cátedra de Psiquiatría en esta Facultad.


(Doc. 3) Enrique Rojas Montes no ha sido nunca catedrático de Psiquiatría y Psicología Médica de la Universidad Complutense de Madrid.

Por si alguien no lo sabe todavía, Enrique Rojas Montes es un impostor que lleva casi 27 años identificándose como "catedrático de Psiquiatría de la Universidad Complutense de Madrid", siendo mentira.
Pertenece al Opus Dei y los documentos emitidos con falsedad por Enrique Rojas sobre sus víctimas y a espaldas de éstas, tienen un efecto contundente en los juzgados de guardia donde se presentan.



Enrique Rojas diciendo,
"Soy escritor, catedrático de
Psiquiatría Universidad Complutense...".
Es mentira
No hace mucho me di cuenta que las prescripciones de Enrique Rojas y las solicitudes del marido de la víctima de internamiento psiquiátrico, no van a reparto*. El marido presenta el certificado médico emitido por Enrique Rojas en el juzgado de guardia y el juzgado procede atípicamente sin ver ni oír a la víctima que queda indefensa y sin garantías de ningún tipo, ya que son Enrique Rojas y su cómplice - el marido -, quienes eligen juzgado. De nuevo ¡Más tela!

Enrique Rojas en su web como catedrático
Complutense y como "Consejero de Almas".

Sin embargo no aparece como "consejero de ladrones"

Nos preguntamos ¿para que sirven tanta Constitución y tanto Estado de Derecho cuando resulta tan fácil ser impostor durante 27 años - pese a las denuncias -, emitir documentos no veraces y elegir juzgado de guardia que proceda en la dirección de las intenciones del/los solicitantes?.
(*)Para los afortunados que por falta de experiencia no sepan que es "el reparto" judicial, informamos, que cuando se insta un procedimiento no lo coge el juez/a que cada cual elige, sino que en teoría (no sé cómo), se reparten aleatoriamente los procedimientos que entran en los juzgados de una jurisdición, entre los diferentes juzgados que haya habilitados, por lo que al menos teóricamente, existe la garantía del azar para el ciudadano ya que ni demandante ni demandado eligen juzgado. Sin embargo, en el caso que me ocupa, no ha sido así y al darme cuenta, ha empezado a chocarme y he empezaso a leer Autos.

domingo, 5 de diciembre de 2010

Enrique Rojas, el hábito de la impunidad fascista y franquista



¡Estamos de acuerdo! Enrique Rojas nunca se ha presentado como "catedrático de Psiquiatría de la Universidad Complutense de Madrid", como bien dice en su declaración en el Colegio de Médicos de Madrid...

"...sobre la utilización del cargo de catedrático de psiquiatría de la universidad Complutense, procedo a realizar las siguientes observaciones: l.- En ninguno de mis libros aparece tal denominación...".

¡¡Cierto, cierto y cierto!!. Tan cierto como que el pulpo es el mejor animal de compañía.


En España, la tradición de la NO investigación a ciertos grupos profesionales y familias privilegiadas, ha dado lugar al mal hábito de la impunidad y el consiguiente desarrollo de delitos impensables y escabrosos.

Los hechos del siguiente enlace (de bata blanca y sotana negra), suceden entre finales de los 60 y principio de los 80 (sin dictadura y con Constitución en la que todos somos iguales ante la ley, por consiguiente, todos tenemos derecho a ser oídos y a todos se nos debería investigar por igual en caso de denuncia fundamentada).


Sería interesantísimo conocer cómo se oyó a las familias de los bebés que desaparecieron y cómo se investigó a los médicos y/o responsables de las clínicas u hospitales que los hacían desaparecer.

Hablan ahora de 300 mil personas afectadas. Está claro que no se violan derechos sólo en casos aislados y que es imposible que una sola persona viole los derechos de tantos.
Forzosamente deben existir cómplices con poder para detener o tergiversar la correspondiente investigación policial y/o judicial y, casualmente, el cuerpo judicial nunca se entera,
http://www.rtve.es/mediateca/videos/20101205/investigan-deaparicion-bebes-diferentes-clinicas/953538.shtml

Con otro caso muy claro nació "Que volen aquesta gent?" Se compuso en memoria de Enrique Ruano, un estudiante que en 1969 fue detenido, se lanzó desde un 7º piso y el agujero que tenía en un hueso, se debía a un clavo que encontró en el descenso.



En 1994 (25 años después), al exhumar el cadáver, faltaba el trozo de hueso con el agujero porque había sido serrado y sí, en 1996, se reconoció que no hubo clavo sino bala.

Salieron a la luz testimonios de espanto (como que Manuel Fraga dirigió la información que aparecía en ABC hacia el suicidio, al menos eso dice lo que está publicado), pero nadie resultó condenado.

Dos preguntas me surgen:

1) ¿Manuel Fraga, nuestro caballero español católico, apostólico y papista por excelencia, ha pedido perdón a los padres, a la novia y a la familia de Enrique Ruano por la vil manipulación de la información?
¿O piensa D. Manuel Fraga - uno de los padres de la Constitución -, que la dignidad, la restitución de la imagen, la reparación del daño causado... en definitiva "la justicia" y el derecho a esclarecer la verdad, es algo exclusivo para él y su grupo de allegados y amigos?.

2) ¿Era necesario que los padres de Enrique Ruano tuvieran que luchar tantos años en democracia para que se reconociese que fue un asesinato? (padres, de un hijo que en el 96, hubiera tenido 48 años, por lo tanto, no serían muy jóvenes ni tendrían muchas energías, salud y tiempo para disfrutar el mezquino reconocimiento sin culpables que les dimos).


Por si no ha quedado claro, volvemos a repetirlo, Enrique Rojas, como bien dice, y la organización colegial, el Ilustre Colegio de Médicos de Madrid, para vergüenza de nuestra Comunidad Autónoma ¡tienen razón!.


"2.- En ningún escrito mío aparece mí nombre seguido de Catedrático de Psiquiatría de la Universidad Complutense".




Valeeeeee ...

Qué sí Rojas. De acuerdooooo ... seguiremos pensando en base a la evidencia por mucho que encubra el Colegio de Médicos de Madrid, los amiguetes que tenga Enrique Rojas en el Consejo de Médicos y las amistades políticas que sin pudor, presentan al público sus libros (aunque éstas, puedan volver a ser ministros y ministras pasado mañana).

Exactamente igual que los fascistas de la dictadura franquista, Enrique Rojas & cómplices, quitan de en medio por pensar diferente a quienes no acceden a sus pretensiones y exactamente igual, hasta ahora, han gozado de impunidad.

Solución: Denunciar, denunciar y denunciar, para evitar que hagan más daño hasta que alguien decida atajar este mal.

Un individuo reincidente que emite documentos falsos a espaldas de sus víctimas, para entregarlos a terceros (en los casos denunciados, a maridos que se apresuran a pedir la administración del patrimonio familiar), en beneficio de la sociedad, no debe estar en el circuito clínico .



jueves, 25 de noviembre de 2010

Enrique Rojas "El peligro de la amistad es su instrumentalización"


Enrique Rojas en su Fundación como catedrático
Psiquiatría de la Universidad Complutense. Es falso


Enrique Rojas no ha sido ni es catedrático de
Psiquiatría de la Universidad Complutense de Madrid.
Nota: Las cátedras universitarias de Psiquiatría siempre
están ubicadas en las facultades de Medicina.


En la entrada anterior dejamos ya la captura de pantalla que repetimos aquí a la izda., de una de las múltiples web de Enrique Rojas, para señalar, cómo se presentaba como "catedrático de Psiquiatría de la Universidad Complutense de Madrid" - repetimos que es falso -, en la fundación que han tenido a bien dejarle crear, para tratar a adolescentes con pocos recursos económicos, que personalmente identifico como "cancha de captaciones para el Opus Dei".

Las familias, al leer que es TODO un "catedrático de Psiquiatría de la Universidad Complutense", lo creerán (por la tendencia que existe a creer lo que percibimos escrito y sobre todo, porque en ciertos estatus que consideramos de ciencia y buen hacer, no se suele mentir), se quedarán más o menos perplejas de que tal eminencia se ocupe/interese por sus hijos y jamás se cuestionarán el tratatamiento que les estén aplicando (y más, si son personas con pocos recursos económicos, aunque sea injusto, generalmente los recursos económicos, guardan una estrecha relación con la cultura).

Hoy quería señalar la 1ª frase que aparece en la foto de la Fundación Rojas-Estapé, que no comenté ayer, "El peligro de la amistad es su instrumentalización".

Parece que este hombre - Enrique Rojas -, a través de los años sigue sin aclararse entre lo que dice y aconseja y, lo que hace, ya que suele existir una notable diferencia entre ambas conductas.

Dª Pilar del Castillo presenta al público un libro de Enrique Rojas con cátedra de Psiquiatría en la Facultad de Psicología de la Universidad Complutense,

Enrique Rojas en ¿Quién eres? como catedrático Psiquiatría
de la Complutense, en la Facultad de Psicología.
Es falso. Ni ha existido ni existe cátedra de Psiquiatría
en la Facultad de Psicología.


Debajo, Dª Ana Pastor presenta a público otro libro de Enrique Rojas con cátedra de Psiquiatría en una Facultad de Psicología de un "centro universitario", que ni siquiera imparte la licenciatura de Psicología.
El centro universitario Villanueva, hasta el momento, ni siquiera ha impartido
la licenciatura de Psicología, pero le viene bien que Enrique Rojas le coloque
una facultad y una cátedra, aunque no existan, así ayuda a que se le confunda
con una universidad. No lo es.

Exactamente lo mismo sucedió con Dª Ana Botella con el "Adiós depresión, con Jaime Mayor Oreja y el libro de Rojas "Amigos" y con otros "personajes ilustres" de nuestro país (véanse ejemplos),

Ilustre Colegio de Abogados de Madrid, Enrique Rojas
presentándose como catedrático Psiquiatría Complutense.
Es falso.














Dª Ana Botella y la cátedra de Enrique Rojas en una Facultad de Psicopedagogía que no existe para el "Adiós depresión"



Bueno pues... ya hemos visto unos cuantos ejemplos de este sujeto, que tiene unas normas para los demás y otras, para él mismo, con el agravante que utiliza a ministros tanto del gobierno como de la iglesia para engañar a muchísima gente.
Enrique Rojas premieado por la Iglesia.
Con el cardenal Cañizares y 5 sacerdotes más - al
menos algunos de ellos del Opus Dei -, celebrandos
sus bodas de plata.

De cómo Enrique Rojas utiliza a juzgados para que se lleven a sus víctimas de madrugada o al psiquiátrico privado que él designa, saltándose a los profesionales de Sanidad Pública y a los forenses, hablaremos en su momento con los documentos correspondientes.

http://www.slideshare.net/gueste425f0/consentido-presentation

Todo esto, un individuo que lleva identificándose desde 1984 (26 años), como "catedrático de Psiquiatría de la Universidad Complutense de Madrid", siendo mentira, hasta en TeleMadrid.

Enrique Rojas, mintiendo como
un bellaco en su web


Las 13 rosas: Película documentada. Juicios sumarísimos donde el fascismo de unos, prevalece sobre los derechos de otros,

http://www.divxonline.info/pelicula/1677/Las-13-rosas-2007/