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domingo, 10 de junio de 2012

El Estado de Derecho para Enrique Rojas, un socio del Opus Dei que además, goza de otros contactos


Revista Tiempo, 29 marzo 1999
A principios de 1998, varios juzgados de Majadahonda supieron que Enrique Rojas, además de identificarse como "catedrático de Psiquiatría de la Universidad Complutense de Madrid" y, ni lo había sido ni lo era, ya estaba condenado en el caso Menchaca y había emitido certificados médicos fraudulentos a mis espaldas (tan fraudulentos que no me había visto previamente), prescribiendo mi internamiento psiquiátrico y se los había entregado al entonces marido, Juan Cantero Caba. En dos ocasiones, con un margen de 48h. vinieron a buscarme.
Aunque no consiguieron internarme nunca, en la 2ª ocasión, me escapé al conocer que me llevaban directamente al psiquiátrico privado donde Rojas internaba a sus presas, sin pasar por forense ni Sanidad pública - es decir, sin ningún tipo de garantías - y sólo hacía 48 h. que el Servicio de Psiquiatría del Hospital Puerta de Hierro había denegado el 1er, intento de internamiento, lo sufrido es indecible y el abuso y atropello, más todavía.

Estos juzgados, evidentemente, no hicieron nada cuando denuncié, excepto archivar (habían sido ellos mismos los que habían cursado las órdenes para "mi recogida", la 2ª, a sabiendas que el Hospital Puerta de Hierro había denegado ya el internamiento, dos madrugadas atrás). Ni siquiera citaron a Rojas (tampoco me citaron a mí, ¿para qué iban a oírme si sabían mucho mejor que yo, qué había sucedido, por supuesto, recurrí, recurrí, recurrí... hasta que me quedé sin vía, así terminamos todos los ciudadanos en España cuando no se quiere condenar a quien ha infringido la ley ni interesa que se destape a "sus colaboradores"). Por eso, me hace gracia nuestro ministro de Justicia, Ruiz Gallardón, cuando intenta convencernos de que estamos en un Estado de Derecho y siempre se abre una investigación.



Vuelvo a dejar al final de este post, el mismo vídeo que he dejado dos pots más atrás, porque me parece impresionante, ministro, que usted, que parece un hombre respetuoso e inteligente, pretenda tomarnos a todos por necios. Tal pretensión, no demuestra respeto ni inteligencia. No se moleste, lo quiero bien y por eso se lo digo. Es mejor que nos venga con la verdad por delante, porque no todos somos iguales de necios.  

El caso es, que cuando en 1.999 decimos en la revista Tiempo, que Enrique Rojas no es catedrático de Madrid - con mucho miedo, por cierto, estaba el PP y en ese momento ya sabía que cuando no tocan jueces excepcionales (los hay), la Justicia en España funciona con los "toques" y "contactos" del malhechor que los tiene -, ya había denunciado y varios juzgados de Majadahonda, sabían quien era en realidad Enrique Rojas - un impostor que acababa de ser condenado en el caso Menchaca y no un catedrático Complutense - y el 30 de Junio de 1999, también lo dije en una comparecencia en el Colegio de Médicos de Madrid y quedó recogido en el acta.

Siguiendo el hilo del artículo, donde María Menchaca dice que Enrique Rojas miente en su caso, tanto al Colegio de Médicos como a los tribunales... dejo una doble prueba de fácil comprobación.

Es cierto que Enrique Rojas miente - se ha hecho de oro mintiendo y manipulando con perversidad y alevosía -, pero no menos cierto es, que cuando el Colegio de Médicos de Madrid emite la Resolución que dejo debajo, tenía todas las pruebas que están en este blog y muchas más, y el relato de los chanchullos, trampas y estrategias que Rojas había venido llevando a cabo desde 1984, para colocarse donde estaba. Por tanto, no sólo miente Enrique Rojas. También lo hacen con descaro otros muchos "Ilustres". Una cosa es que en teoría España sea un Estado de Derecho y otra, que no estemos en un Estado de Derecho porque son las instituciones e "ilustres" organismos quienes más lo vulneran y sobre ellos, "no hay nadie más", ni nadie se mete.



Cuando en un Estado de Derecho, vienen a buscar a un ciudadano/a de madrugada, sin causa justificada, por un mal nacido militante del Opus Dei, afín al partido que gobierna (Mayor Oreja ministro del Interior y Juan Cotino Dtor. de la Policía), denuncia y se le machaca, no estamos en un Estado de Derecho sino en la dictadura encubierta que hace con el ciudadano en todo momento lo que le viene en gana. ¿Quién era/es el mequetrefe de Enrique Rojas para emitir certificados médicos o cualquier otro documento con falsedad a espaldas del interesado?.


No existe ninguna ley que legitime la falsedad ni ningún protocolo médico que legitime ni justifique la ausencia de conocimiento por parte del interesado de lo que el médico pretende hacer con él. Eso es lo que hacía Menguele, el ángel de la muerte, en Auschwitz y no tengo ninguna duda que de haber quedado internada bajo el control de Rojas, no hubiese permitido que saliese con las mismas facultades mentales con las que entraba porque... para nada, no se intenta meter a nadie en un psiquiátrico privado, a traición, por la espalda.
Rojas, nunca ha entregado un informe clínico donde sustente los certificados emitidos (6 o 7 líneas escritas a mano con letra amplia, donde sin dar un diagnóstico concreto, prescribe internamiento, como si esto de privar de libertad y poner a la gente bajo su control - medicación y descargas eléctricas incluidas -, fuese lo más natural del mundo).

En el Estado del NO Derechos, tienen también mucho que ver la fiscalía, los jueces que aplican la ley y emiten sentencias y el tráfico de influencias. Mientras en la judicatura y la fiscalía - e incluso en las secretarías de los juzgados y entre los funcionarios -, haya socios, colaboradores y/o simpatizantes del Opus Dei que intervengan en causas y den o se den "toques" cuando se juzgan a otros socios del Opus Dei, nunca estaremos en un Estado de Derecho, al igual que tampoco lo estamos cuando funcionan los "contactos" de fuera para adentro en la administración de Justicia.



Podemos ver hasta que punto es mentiroso este individuo, tiene cara dura y poca vergüenza para mentir, siguiendo el punto 1, de la declaración de Enrique Rojas en el Colegio de Médicos y también se puede apreciar la "pasta" de la que están hechos quienes resuelven y el Estado de Derecho del que habla D. Alberto Ruiz Gallardón,

"En ninguno de mis libros aparece tal denominación sino la que sigue: "Enrique Rojas, Catedrático de Psiquiatría y Psicología Médica de la Facultad de Psicopedagogía, Campus Villanueva, adscrito a la Universidad Complutense de Madrid”.



Al menos hasta 2009, que es hasta donde me he molestado en comprobar como publicaba este - para mí terrorista de pluma papel y teléfono -, no tiene ningún libro ni ninguna edición, donde se presente como declara en el Colegio de Médicos que se presenta. Es mentira.





Ruiz Gallardón intentando convencernos de que estamos en un Estado de Derecho
y también de que siempre se abre una investigación y se investigan los hechos
(sin duda, nuestro ministro de Justicia, habla en broma o lo ha soñado)




miércoles, 2 de mayo de 2012

¿Cátedra de la moral o,


Cátedra de la moral del macarra?

No sé cómo quedaría mejor clasificado este currículo de Rojas que acabo de encontrar en una web, navegando por google en otro país.
Aunque creo haber visto este currículo hace unos años, no esperaba que Enrique Rojas siguiese presentándose en 2012 tan impresentablemente.
Tengo que confesar que cuando este individuo habla de "verdad", me hago un lío. No sé a que "verdad" se refiere. Por más que he buscado alguna verdad en este currículo, no la encuentro (y si más la busco, menos la encuentro).


Nota: Los documentos de abajo, no figuraban en el currículo. Se han subido para que no haya duda ni sobre la impresentabilidad ni sobre la moral de este psiquiatra español y tenga un poco más difícil engañar también en otros países.

Enrique Rojas Montes

Foto de Enrique Rojas Montes


El médico del alma
Enrique Rojas pertenece a esa generación de médicos humanistas que tanta tradición han tenido en Europa y América. Son numerosos los premios que ha obtenido, así como sus publicaciones científicas y humanísticas. Ha sabido convertir sus libros sobre la ansiedad, el desamor, la crisis conyugal, la felicidad y la autoestima, entre otros, en best-seller no sólo en España, sino en todo el mundo.
Actualmente, compagina su actividad profesional en el despacho de psiquiatría en Madrid con la actividad docente (Catedrático de Psiquiatría de la Universidad Complutense de Madrid). Enrique Rojas radiografía la personalidad de cualquiera porque, desde que abrió su primera consulta con veintipocos años, no ha parado de hacerlo. El primer año sólo tenía seis clientes a la semana. En dos años triplicó la clientela.

“La verdad engendra libertad. A más conocimiento, más verdad y mayor libertad personal”

Entre los libros humanísticos y de ensayo ha conseguido el doctor Rojas sus mayores éxitos. Entre otros, destacan los siguientes títulos:Sexualidad y afectividad  en 1981, Remedios para el desamor, El Hombre Light y La conquista de la voluntad todos ellos en la década de los noventa.
A finales de 1997, apareció su obra El amor inteligente. Este último ha sido traducido a varios idiomas y se han publicado ya más de treinta ediciones. La última publicación ha sido en ruso. La ilusión de vivir(2000) es una apuesta por la alegría y la fiesta. En 2007, se publicó¿Quién eres? De la personalidad a la autoestima; un tratado sobre la personalidad y sus trastornos.

Aquí, Enrique Rojas en "Remedios para el desamor" como catedrático de Psiquiatría de la Universidad Complutense de Madrid (se sobreentiende que en la Facultad de Medicina (única Facultad donde existe cátedra de Psiquiatría).

Tras las denuncias en internet (las denuncias oficiales no han conseguido nada, ninguna autoridad le ha llamado al orden o de lo ha pasado por el forro en la seguridad de que pertenece a "los intocables"), Rojas ha ido utilizando otras mentiras, como cambios en la ubicación de su inventada cátedra en la Complutense.


 Debajo drcha.: Currículo presentado por Rojas en "El Amor Inteligente", en este caso, se presenta como catedrático de Psiquiatría de la Universidad Complutense de Madrid (Facultad de Psicología). También es falso. En las Facultades de Psicología no existe ni ha existido nunca cátedra de Psiquiatría (la Psiquiatría es una especialidad médica adscrita siempre a las facultades de Medicina).


Debajo izqda.: Documento del Decano de la Facultad de Psicología, que desmiente la afirmación que hace Rojas en el currículo que presenta en "El Amor Inteligente".







Cada vez tengo más claro que los más católicos, apostólicos y romanos, esos tan buenos... que nos pregonan una moral tan genial..., para que la practiquemos nosotros, no ellos (ellos practican otra aunque no nos digan cual es, hay que descubrirla), esos a los que incluso la Iglesia les permite mentir - pese al 8º y pese a ser autores de abusos y tropelías - y ni la justicia ni quienes se suponen velan por salvaguardar algo tan fundamental como es el buen ejercicio de la medicina, se atreven a tocarles un pelo, han sido siempre y siguen siendo, un cáncer para la sociedad en general y para España en particular (prueba de ello, "la verdad" que vocea Enrique Rojas engañando a medio mundo).

Documento: Enrique Rojas no ha sido ni es catedrático Psiquiatría Universidad Complutense

Si tenemos en cuenta que este individuo, además de haber venido engañando a la sociedad y forrándose con los libros y apariciones en televisión, que gracias a su engaño ha vendido, también ha engañado a quienes acudían a su consulta buscando ayuda - generalmente, personas disminuidas en ese momento en su voluntad, capacidad de observación objetiva y agilidad mental y además, según los testimonios que van apareciendo, se ha dedicado a calumniarles y malmeter con las familias, cuando no se dejaban engañar.
En otros casos, mediante otros engaños, no ha parado hasta conseguir que la víctima que tenía en cartera, pusiera pie físicamente en su consulta para poder alegar después que quienes caían en su trampa eran "sus pacientes" y entregar a sus espaldas, a sus maridos, documentos, para que pudieran procedieran judicialmente contra ellas, quitarlas de en medio y/o desvalijarlas. 
Me pregunto si para "triunfar en España, además de aparentar ser un "excelente católico", hay que ser tan sinvergüenza, tan canalla y tan abominable.

También me pregunto que si para que la fiscalía no acuse y pida la libre absolución - aunque tenga que cambiar en varias ocasiones su tesis, al demostrarse lo contrario -, hay que ser socio del Opus Dei y aportarle pingües beneficios o basta con ser socio de esta organización.

miércoles, 25 de abril de 2012

Los macarras de la moral




Hace unos días oí en el blog de Ana Azanza la canción de Serrat  "Los macarras de la moral" y me hizo pensar en cuantos "macarras de la moral" tenemos en España.

Aunque Serrat se refiere fundamentalmente al clero,  existen otros muchos fuera del clero oficial, que podemos encontrar en cualquier sitio (en los organismos e instituciones, en la medicina e incluso dentro de las propias familias). De primera mano, conozco a unos cuantos.


Unos ejercen como católicos apostólicos y otros, aparentemente son progres y liberales de conducta intachable, que mediante su doble faz, su maquiavelismo y el dinero del que indebidamente se apropian, consiguen hacer grandes negocios gracias a los primeros, que a su vez, protegidos por no se quién - pero sin duda "protegidos" -, son "intocables" en nuestro aparente Estado de Derecho, cuando no llega a darse alarma social.

La canción, entre otros dice que, "Preparan el cebo y venden gato por libre". ¡Qué fiel espejo tanto de Enrique Rojas como del ex y "la niña" y de quienes le ayudaron dentro de la familia!.

- "Anunciando apocalipsis van de salvadores" "Infunden el miedo...". ¡Otra gran verdad!

El miedo que infunde Rojas en terceros, hacia quien él ha puesto en su punto de mira, no tiene parangón a la par que se presenta como "salvador", si siguen sus instrucciones y le dejan hacer. 
También "el ex" Juan Cantero decía a mis otros dos hijos que yo me había llevado 52 mlls. de ptas. - cuando había sido él junto con "la niña", quienes se los habían llevado - y no iban a tener para comer (los macarras morales - además de otras muchas cosas -, son fundamentalmente ladrones; es el dinero - fácilmente ganado -, el que les hace perder la virginidad). 

Observemos la pose "deditos estratégicamente colocados a lo largo de los años" (arriba y a la derecha), además del repetitivo telón de fondo de este pseudo-catedrático (siempre una librería, excepto en una foto donde aparece con cuadros),  que se proclama a sí mismo "científico humanista", cada vez que escribe sus currículos en 3ª persona, es decir, siempre.

Sigue Serrat,
- "Hay que seguirles a ciegas y serles devotos. Creerles a pies juntillasa y darles la razón...".

Dicho de otra forma, "hay que someterse". Si no es así, 
"Organizan sus cruzadas contra el hombre libre que piensa por su cuenta".

Juzgado 2 Majadahonda (Providencia 27 Oct. 97)


Juzgado 3 Majadahonda (Providencia 30 Oct. 97)


Se supone, que el Juzgado nº 3, no tenía conocimiento de que ya se había producido un intento de internamiento en la madrugada del día 28, que había sido rechazado por el Hospital Puerta de Hierro, que había enviado informe al Juzgado nº 2, el 28 por la mañana.

Suponer otra cosa, sería terrible en un Estado de Derecho.


Sin embargo, casualmente, los dos juzgados, pese a tener cada uno su modelo de Providencia, en este caso, emiten Providencias similares y comenten el mismo error ortográfico (docs. izquierda).





Lo mismo ocurre con los errores mecanográficos de los documentos emitidos para la Policía por ambos juzgados. Los mismo errores mecanográficos en el mismo sitio del doc. parejo (docs. de abajo, izquierda).




Juzgado 2 de Majadahonda (Oficio 27 Oct. 97)


La información que tengo, que parte de los mismos funcionarios, es que fueron las secretarias judiciales de ambos juzgados quienes mecanografiaron estos documentos y quienes atendieron personalmente al entonces marido, Juan Cantero Caba.

Concretamente, la secretaria del Juzgado nº 2, "estuvo más de una hora en su despacho con la puerta cerrada, con Juan Cantero Caba".

Normalmente, la tarea de mecanografiar, la realiza un funcionario y la puerta no se cierra.
















Juzgado 3 de Majadahonda (Oficio 30 Oct. 97)
 
El juez que juzgó a Enrique Rojas, no sólo no tuvo en cuenta esta prueba documental de quienes actuaron  sino que también se negó a deducir testimonio para que se investigase el por qué y cómo de estas "casualidades".


A mí me indican consciencia y pacto, sobre lo que se estaba haciendo, que no era otra cosa que intentar quitar a una ciudadana de en medio.


Desde mi leal saber y entender, era de gran utilidad averiguar sobre los posibles pactos que pudieron existir y de donde partieron y me parece una falta terrible de responsabilidad y humanidad para con los ciudadanos/as, la decisión de no investigar y ayudar a que se tape este asunto.


Es una pena que a las democracias europeas sólo les preocupe nuestra economía y no nuestro precario Estado de Derecho, en la práctica, tan vulnerado por estos macarras de la moral (estupendo vídeo sobre el preámbulo del nazismo dos entradas más adelante).

viernes, 4 de noviembre de 2011

Otra llamada de Enrique Rojas a una posible víctima


Enrique Rojas no ha sido ni es
catedrático de Psiquiatría de la Universidad
Complutense de Madrid

Rojas lo intenta... unas veces le sale bien y otras afortunadamente ¡no!. Esta mujer fue muy lista. ¡Bravo por ella!.

Un Anónimo ha dejado un comentario en la entrada, "Enrique Rojas y un adolescente de 14 años", dice,

"Me alegra ver esta página, pues a mí este señor me llamó por teléfono por indicación de mi familia, siendo yo una persona de 50 años. Mi asombro fue enorme, pues yo pensaba que nunca un psiquiatra puede llamar a una persona para que vaya a su consulta sin que nadie se lo haya pedido. Pensé que mi familia quería quitarme de en medio usando las malas artes de este psiquitara. Por supuesto nunca fui a su consulta. Para ver de qué iba todo esto le llamé para preguntarle que cómo se atrevía a llamarme y me dijo que él no hablaba conmigo por teléfono que sólo hablaría conmigo en su consulta.
Yo creía que no existía algo así en la actualidad, que un psiquiatra se pudiera poner al servicio de quien le pague para quitarse a la gente de en medio. Eso creía que era anticonstitucional e ilegal. ¿Cómo la Iglesia reparte libros de este hombre sobre el amor para los jóvenes?


Enrique Rojas no ha pertenecido a la
Facultad de Psicología de la Universidad
Complutense de Madrid

La cosa es que me atreví a hablar de los abusos sufridos en la infancia por parte de mi hermano mayor y toda mi familia reaccionó contra mí. Mi padre me dijo que tenía que ir a ver a Enrique Rojas que tenía métodos para lavarme el cerébro ¡? ¡y borrarme los recuerdos!. Gracias a Dios una hermana mía me avisó de lo que ella oía decir en la familia y gracias a Dios que no soy amiga de psiquiatras, pude protegerme de tamaña agresión contra mi persona. En algún libro de Enrique Rojas leí que él había hecho un gran avance en la cura de la depresión ya que hacía el electro shock con anestesia general y no se sufría nada. Entonces, me pregunto: ¿la persona puede ser sometida a esa terpia quizás sin ni siquiera saber que se la han hecho,y a petición del familiar de turno dispuesto a pagarle? ...
Agradezco este blog que me confirma mis sospechas. Sólo de pensarlo me dan ganas de vomitar, pero me da fuerza para estar lejos de una familia tan equivocada. Gracias por contribuir a la verdad."

Publicado por Anónimo para Enrique Rojas. Psiquiatra ¿?. Mentiras, Chanchullos y Pruebas, miércoles, 02 noviembre, 2011

Le dije a este Anónimo que le contestaría en una entrada para poder hacerlo mejor,

En primer lugar gracias por venir por aquí y ¡menuda familia tienes!!. Aunque no te creas que eres única. Se parece mucho a la mía!! Lo importante es que calles, no des disgustos y no se resienta el buen nombre que `pretenden llevar todos. Les da vergüenza de lo que hacen porque es vergonzoso y por eso lo ocultan y quieren que tú también lo hagas.

Lo que hayas sufrido con los abusos de tu hermano mayor ¡no les importa!. Sin embargo de su "permisividad" y del encubrimiento del abusador y el tirano, no les da vergüenza. Son mediocres que viven al servicio de la conveniencia, aunque tengan que pisotear tus derechos.

En cuanto pueda busco una declaración de Enrique Rojas (y por supuesto la subo) donde dice que él a mí no me llamó para que fuera a verle, que no es costumbre en su consulta...etc., etc. Sarta de mentiras propias de Rojas que se le vienen permitiendo.

Resulta que a ti también te llamó. A ver si ¡van a tener razón los que dicen que se pilla antes a un mentiroso que a un cojo!

Me parece muy "normal" que si le enseñaste los dientes, Rojas no quisiera hablar contigo por teléfono y arriesgarse a que le pudieras grabar. Era mucho mejor que fueses a su consulta y así te podía grabar él a tí y no tú a él.

Supongo, porque así ha sucedido otras veces, que Rojas le dijo a tu familia que consiguiera que fueses a su consulta, que llamases, que pidieses cita... en definitiva, conseguir que pisases físicamente su consulta. A partir de ahí ya tenía excusa para considerarte su paciente y diagnosticar sobre tí con libre albedrío. Su margen de maniobra hubiera sido inmenso. No porque se lo permita la ley o la ética, sino porque es un cabrón que ha venido haciéndolo con sus víctimas.

Y la ley? y la fiscalía?. Ya sabemos que tanto nuestra democracia como nuestro Estado de Derecho tienen muchos defectos.

Rojas te llamó porque tu familia no consiguió que fueses a su consulta. Éste, sólo se mancha las manos cuando no hay más remedio. En general, intenta que el "trabajo" siempre lo hagan otros.

No creas que a tu padre se le ocurrió que tú tenías que ir a ver a Rojas de un día para otro. Probablemente hay muchas cosas que aun no sepas. Algunas se van descubriendo casualmente con el paso del tiempo (como casualmente, por tu testimonio, acabo de descubrir que la técnica de llamar por teléfono a las posibles víctimas con una excusa, para que vayan a verlo, no sólo la utilizó conmigo).

Que se lleven a cabo prácticas anticonstitucionales, ilegales, abominables, indecentes, amorales, rastreras, asquerosas..., que en teoría no se pueden llevar a cabo, no significa que no se lleven a la práctica y mucho menos, que se abstenga Enrique Rojas.

Respecto a la Iglesia...¿no ha sido cómplice de tantos abusos de curas y religiosos a niños y adolescentes?. No has leído las instrucciones que daban a los obispos para cuando se denunciasen casos de abusos?. Ni las denuncias a Marcial Maciel (al que la Iglesia encubrió desde 1956 al 2000 y pico) por parte de tantas víctimas incluso seminaristas??

La entrevista a Agustina López de los Mozos, ayer, jueves 3 de noviembre, en El Intermedio de "La Sexta", deja entrever el machismo reinante en ese sector de la Iglesia al que pertenece Enrique Rojas (cuando saquen el vídeo intentaré colgarlo aquí).

jueves, 14 de julio de 2011

Enrique Rojas versus María Menchaca de Salamanca


Tenemos que creernos que el acólito de Enrique Rojas, Julio Lorenzo Rego, forense y legionario de Cristo, que pregona su adscripción a esta Legión, tampoco conoció el caso Menchaca en el que Enrique Rojas fue condenado - aunque tan nimiamente que repitió cuando estaba siendo juzgado -, haciendo muchísimo más, de lo que ya había hecho.

La sentencia del juicio al susodicho, en este caso, salió en Febrero 98. Lorenzo, Rego trabajaba con Rojas desde 1990. Menos mal que tiene ¡una buena formación!.



Como adelanta María en la entrevista, el Ilustre Colegio de Médicos de Madrid, archivó el expediente sin sancionar a Enrique Rojas (dedúzcase el nivel de exigencia de este "Ilustre" Colegio), por lo que implícitamente también se deduce que los calificativos de "falta gravísima" y "Terrorismo social", son cara a la galería.

Del dicho al hecho... en algunos asuntos, en España, hay un gran trecho.

Que nadie se espante ¡Así funciona España!!. Soportando usos y costumbres franquistas y sectario-religiosas, todavía.


Dice Rojas... en El Mundo (que le da cancha), el 9 de abril 2009,

"Una de las relaciones más interesantes que existen es la que se da en la amistad médico-paciente; y esto en la psiquiatría cobra un valor especial. La psiquiatría es una rama de la amistad, la rama más humana de la medicina, ya que atiende no sólo a la enfermedad sino, muy especialmente, a la persona enferma, ya que se interesa por el que padece, sufre y se encuentra desvalido.Tengo la experiencia de esta forma de amistad muy metida dentro de mí, y aprendida de mi padre y de alguno de mis maestros de Psiquiatría".

Parece, que no haga falta decir que este sujeto es un cínico desde los pies hasta la cabeza y le sobra tela para darle otra vuelta.

sábado, 7 de mayo de 2011

Enrique Rojas: Para salvarse recurre de nuevo al teléfono


El título se debe a que no es la 1ª llamada de coacción, manipulación, engaño - o como quiera que se llame este percal -, que se ha declarado en vivo y en directo en el juicio a Enrique Rojas y de los mismos documentos generados en sus intentos de internamiento, se desprenden unas cuantas más.

Esta claro que un psiquiatra que cree de verdad que alguien necesita un internamiento psiquiátrico forzoso, no llama a nadie para amañarlo. Lo sucedido en la 3ª sesión, no es sino la última "llamada" que conocemos de entre otras, que se efectuaron en su día para conseguir quitarme de en medio y que un determinado juzgado no quiso investigar (¡cómo iba a querer investigar!), de las que se efectuaron a continuación para seguir intentándolo y en el último periodo, para "salvar/se" Enrique Rojas.
Personalmente, no creo que todas las "llamadas efectivas", las haya realizado Rojas. Supongo que me quedaré sin saberlo.
Arriba, Enrique Rojas presentando
en El Mundo un trabajo de consultoría
para Tampax.

Debajo, Enrique Rojas no ha sido
ni es catedrático de Psiquiatría
de la Universidad Complutense .............................................................................................................................................................Soy un david que pretende vencer

Conforme escribo, se me va quedando el cuerpo de hielo, pero sin pensarlo más sigo adelante porque creo que debo hacerlo, puesto que la razón y la vida deben estar por encima de cualquier tráfico de influencias e imágenes de oro y plata cuando realmente son de hojalata.

Para quienes lleguen ahora a este blog, avanzo, que ha estado parado un tiempo porque daba problemas de edición. Se ha retomado con la entrada del 3 de mayo "Repaso a un currículo".

Comentamos ahora, parte de la 3ª sesión del juicio a Enrique Rojas, celebrado en audiencia pública los días 19 y 20 de enero y 8 de abril de 2011, que debido a los problemas de edición, no se había comentado aquí todavía.

Solicitud de internamiento psiquiátrico
de Juan Cantero Caba, el entonces marido,
que se tramita en un juzgado de guardia un lunes,
estando fechado un viernes y, como era urgente,
se acuerda que la policía que venga a buscarme
en la madrugada del martes, termina la exploración
el 28 por la mañana y me voy a mi casa a dormir,
para recuperarme de este susto fascista*

Hoy, más alto que nunca, me atrevo a decir algo que ya he dicho muchas veces porque así lo creo a pies juntillas. Enrique Rojas es un terrorista de pluma, papel y teléfono que ejerce un tipo de terrorismo que de momento, con él, no se persigue en España, mi país. Quiero conseguir que se persiga y estoy segura que con vuestra ayuda se conseguirá, lo mismo que se han conseguido tantos logros que parecían imposibles.
Es indiferente que Enrique Rojas sea uno de los militantes predilectos del Opus Dei, según se dice, por el monto que aporta a sus arcas o que tenga "amigos influyentes". Allá el Opus si no le hace ascos al dinero que viene de este "sin". Sin vergüenza, sin escrúpulos, sin ética, sin moral, sin dignidad... que hace lo imposible por destruir y quitar de en medio a quienes le molestan y le resultan impertinentes.
*Considero a Enrique Rojas un fascista que actúa por ideología - hay que obedecerle, dejarse cazar y estar de acuerdo -, además de por dinero. ¿Conocéis a algún fascista que no se haya lucrado o haya hecho ricos a toda su familia?

Como el Hospital Puerta de Hierro
no autoriza el internamiento, Rojas,
emite un nuevo certificado el día 29,
que fecha el 30, día que entra otro
juzgado de guardia
Y allá sus amigos..., que saben mejor que nadie, que al final, todo se sabe. Se supo tanto lo del Gal como lo de Roldán. Lo de Lasa y Zabala, lo del Yak 42 y el papel de Trillo, aunque no fuese juzgado... los trajes de Camps y los ERES de Andalucía... Torres más altas que Enrique Rojas han caído y el mundo ha seguido girando con una mala persona menos, disponiendo de nuestras vidas. También han caído muchos por "desnudar" y por eso precisamente escribo aquí, para no caer. No tiene sentido que caiga porque cualquiera de vosotros, más inteligente, desde el anonimato, podría seguir desnudándole/s.

El viernes 8 de abril, terminaron las sesiones del juicio 575/08 del Juzgado 15 de lo Penal de Madrid. Y aunque debería hablar del brillante repaso de praxis médica, psiquiatría y psicología que tanto las psicólogas como psiquiatras que declararon el días 20 de enero como el Dr. Casco Solís - Jefe de Sección ya jubilado - y el Dr. José Mª Poveda de Agustín, profesor titular de la Universidad Autónoma de Madrid, que comparecieron el día 8 de abril dieron en Sala a Enrique Rojas, lleva años diciendo que "los demás", no pueden opinar porque sólo ven "al paciente" (siendo muy generosa diría al "supuesto enfermo al que Rojas pretende que se estigmatice") media hora. Pero entre tantas intervenciones brillantes, desarfortunadamente destaca mucho más el brinco que Rojas dio en el banquillo sin cojín donde estaba sentado, al oír una de las declaraciones del día 8.

Contestando a mi abogado, el Dr. Poveda dijo, que Enrique Rojas lo había llamado dos veces en la semana anterior al juicio.
La última llamada fue el viernes (1 de abril) a las 9,45h. El motivo de las llamadas que Rojas hizo al Dr. Poveda, era hablar del juicio donde José Mª Poveda debía declarar sobre "la enferma querulante".


Providencias judiciales que se
emiten en los juzgados de guardia
2 y 3 en cuanto el marido "solicita"
con el "certificado" del susodicho
¿Llamó el susodicho?

Sin duda, Rojas se refería a mí, ya que el Dr. Poveda no había sido citado para declarar en ningún otro juicio. Tenía que declarar sobre el peritaje e informe que me hizo en julio de 1998, donde en ningún sitio dice ni da a entender, que yo fuese una "enferma querulante", sino todo lo contrario.

A lo largo de las llamadas, el Dr. Poveda explicó a Rojas, que lo que se tuvieran que decir, ya habría ocasión de decirlo en el juicio y en la 2ª llamada - la del viernes -, ante la insistencia de Rojas para que desayunaran juntos y, si no era posible, "podían hablarlo por teléfono", le contestó que ni la conversación ni el encuentro procedían y le colgó el teléfono.

Por la tarde, cuando hablé con el Dr. José Mª Poveda para darle las gracias, me dijo que había pasado un mal rato al hablar sobre estas llamadas porque no era plato de gusto para ningún médico, declarar contra otro médico. Le pregunté cuando era la última vez que Rojas lo había llamado antes de la semana del 28 de marzo al 3 de abril y con qué frecuencia lo llamaba o se llamaban. El Dr. Poveda me contestó,
"Nunca. Rojas y yo no nos hemos llamado en la vida".

Unos días después, aclaré con el Dr. José Mª Poveda otra duda que tenía ya que entendí que en su declaración había dicho exactamente "mi enferma querulante" y pensaba que quizás yo había oído mal, porque "mi enferma", no me cuadraba (el Dr. Poveda nunca me había visto como "enferma" y Rojas no podía considerarme "su enferma", después del chorreo de médicos que dijeron el día 20 de enero que no padecía trastorno psiquiátrico y/o psicológico cuando Rojas emitió los certificados médicos sobre mí y porque él mismo, había reconocido en Autos, que había roto relaciones con él).

Enrique Rojas, Consejero de almas
perverso, maquiavélico... que debe
tener la suya como un tizón.
Desde la serenidad, no me voy a
callar. A este sujeto se le está
juzgando por una nimiedad, cuando
es altamente peligroso.
Pese a mi descuadre, el Dr. Poveda me aclaró que Enrique Rojas se refería a mí como "su enferma", es decir "enferma de Enrique Rojas" y esto, me da miedo, porque...
¿quién se ha creído este "simplex" que es?. ¿Quién ha decidido que sea algo en mi vida?.


Que con "sus llamadas" y gracias al tráfico de influencias, haya conseguido vejarme, estigmatizarme, una saca de madrugada, obligarme a huir y a esconderme como una vulgar delincuente para no caer en sus manos, que mi patrimonio cambiase de manos y otras cosas de mucha más importancia que el dinero, NO quiere decir que tenga un ápice de derecho para disponer sobre mi vida o para considerarme nada suyo. Sólo quiere decir que es un mal nacido.

El próximo día continuaremos con esta 3ª sesión del 575/08 del juzgado 15 de lo penal de Madrid, donde Enrique Rojas, previamente, de forma mezquina y vil, dando por hecho que el corporativismo médico lo salvaría una vez más, había intentado manipular a un perito.
Foto izqda.: Aunque parezca mentira así anunciaba Enrique Rojas un curso de "crecimiento personal" para superar "crisis internas" producidas por "la crisis económica", en mayo 09, en el Hotel Occidental en Sevilla, por el que cobraba un pastón.
Enrique Rojas tampoco ha sido
nunca catedrático de Psiquiatría
y Psicología Médica de la Universidad
Complutense de Madrid, pero aunque se conocía su impostura, en España se le ha permitido que como tal nos engañara. ¿Quién ha permitido? ¿Quién ha presionado para que no se tomaran medidas?. ¿A quién NO le ha importado que este sujeto internara a ciudadanos sanos engañados con medicación o manipulando su entorno con entrevistas personales e incluso dictando instrucciones, para aplicar finalmente la vía de la fuerza - quizás mediante "otras llamadas" -, cuando no le obedecían?


¡Gracias infinitas, Dr. Poveda! Espero que haya puesto una pica en Flandes para todos los profesionales de psiquiatría honestos. Para los especialistas en Medicina de Familia, hace más de 13 años que se puso, con nulo éxito para los profesionales de la justicia, que no sólo no quisieron oír, también presionaron para que callara.

Foto drcha.: Revista Tiempo, 29 marzo 1999, todos estos años y los anteriores, que juntos suman un total de 27, llevan nuestras autoridades dejándo hacer a Enrique Rojas y permitiendo que se abra camino como "catedrático UCM", mientrás él, sigue "llamando" cada vez que lo necesita, para dar clases de tráfico de influencias, como si en España no estuviéramos para cum laude en la asignatura.

Moraleja: Si tras 13 años y medio, un sujeto continúa "llamando" pese al gran revés de algunas llamadas, es porque su experiencia le dice que al menos, en más del 50% de los casos, estas llamadas resultaron muy útiles. El beneficio que le han ocasionado, ha compensado con creces al perjuicio.

miércoles, 4 de mayo de 2011

Enrique Rojas y un adolescente de 14 años


Enrique Rojas alias el divino,
falso catedrático Psiquiatría
Universidad Complutense

Esta es la historia de Alejandro Menéndez Martínez, un adolescente de 14 años, al que Rojas le dijo delante de su madre, conociendo que no se llevaban bien  y sonriendo - como si le complaciera -, que "era un psicópata", así sin más, como mandan los cánones. Aunque Alejandro no maltrataba ni hacía sufrir a animales o a otras personas en inferioridad de condiciones, como hace Rojas, cuando además es él quien suele poner a las personas en inferioridad de condiciones, al difamarlas por las espalda.
Rojas, también atizó Haloperidol a Alejandro. Fármaco que tiene no pocos efectos secundarios.

Lo primero que se me ocurre pensar es ¿quien era/es el psicópata?. De momento, existe una trayectoria de sufrimiento gratuito ocasionado a menores por Enrique Rojas,  malintencionada y cruel. Alejandro, de momento, no tiene ninguna trayectoria similar.
....,,........................Alejandro Menéndez Martínez:


Enrique Rojas el del pedestal

Mi historia con Enrique Rojas por suerte fue muy breve, en marzo de 1989 yo era un adolescente de 14 años con problemas en casa, había pasado los anteriores 3 años interno y había boicoteado el internado a golpe de plantes y forzado mi vuelta a casa, mi madre que estaba preparando una oposición a judicaturas ya me advirtió que no podría ocuparse de mi y que tendría que no dar la lata
Como la daba porque obviamente un adolescente requiere cierta atención y además yo no era muy obediente, cosa lógica dado que tampoco en casa miraban mucho para mi, mi madre buscaba una solución mágica que le permitiera tenerme tranquilo sin molestar mientras ella preparaba sus oposiciones, las oposiciones son algo que quema muchísimo y ella en aquella época estaba muy nerviosa e irritable




Enrique Rojas no ha sido ni es
catedrático de Psiquiatría de
la Universidad Complutense

Esa solución mágica la planteo una tía mia que conocía un psiquiatra estupendo de Madrid, un señor que tenía una cabeza privilegiada, que había sido premio extraordinario en medicina y catedrático de psiquiatría de la complutense
Además había atendido al novio de ella y lo había curado de una fuerte depresión que lo había tenido mucho tiempo en muy mal estado y con ideas suicidas, por esa razón ella estaba muy agradecida a Rojas y lo defendía a capa y espada, aunque el tratamiento no había sido precisamente barato, el padre de su novio incluso tuvo que vender tierras para pagarlo
Mi experiencia fue la siguiente, fui 2 veces a Madrid, en una lo vi solo una vez y en la otra dos veces

El tenía la consulta en la calle Serrano de Madrid, era un piso enorme, debía ser un edificio de oficinas que se alquilaban y el debía tener varias alquiladas y haberlas unido, tenía varias enfermeras, mientras estabas en la sala de espera te ofrecían una coca cola, había cestos con caramelos que podías coger y como suele pasar en este país donde vivimos tanto de la apariencia tenía la pared tapizada de cursos y diplomas de todo tipo, algunos hechos en universidades anglosajonas
En aquellos tiempos, aparte de Rojas había otros dos psiquiatras que trabajaban con él y que también los veías, eran un hombre y una mujer, me hicieron unos test de los que salió que yo era muy impulsivo y que tenía muy poca capacidad para controlarme y para sacrificarme
Izquierda, Enrique Rojas presentando su

consulta en una de sus webs como
catedrático de la Universidad Complutense

Debajo y drcha., Enrique Rojas
no es lo que afirma ser, al presentar
su consulta en sus webs

Después conocí a Rojas, su despacho parecía una capilla, tenía hasta una virgen gigantesca en una hornacina colgada de la pared
En general su conversación fue un mero continuismo de lo que habían dicho los otros dos, que yo era un psicópata, que carecía de autodominio y que con mi personalidad iba a tener serios problemas en la vida.
A los 14 años yo aún era bastante infantil, conservaba esa mentalidad libre de prejuicios que te hace ver las cosas como son, pero infantil no quiere decir estupido, quizá fue por esa razón por la que no me dejé deslumbrar por sus titulitos, su premio extraordinario y su catedra y al revés que mi madre y mi tía al salir de la consulta dije claramente lo que pensaba de él: este tío a lo que está es a sacar Rojas me había dado muy mala espina, si pudiera definir su carácter en una sola palabra esta sería fullero, era un tipo de maneras suaves, muy ladino, con mucha letra.


Algunas veces el alma de una persona queda retratada en una décima de segundo, yo vi con muchísima claridad a Rojas en un momento que estaba hablando con mi madre que se le quejaba de lo trasto que yo era, que me miró, sonrió y dijo: es que eres un psicópata
En ese momento al sonreir hizo un gesto que yo capté perfectamente el tipo de persona que era Rojas, era un gesto así sonriente, prepotente, con los ojos me decía: ya te tengo; era un gesto de cazador, de ave de rapiña




 Por lo demás el tratamiento consistió en recetarme una medicación de 120 gotas de Haloperidol, 4 Artanes y 3 Largactil diarios, esa medicación me causaba somnolencia, engordé o mejor dicho hinché muchísimo llegando a pesar 98 kg. Tenía poco pulso, mucha salivación, hablaba mal y era mucho más lento para moverme
Además le recomendó a mi madre que fuese a clase aunque no estuviera en condiciones, que me apuntase a campamentos, que estuviera siempre con gente de mi edad, en una palabra, que me socializase, como las consultas con él solían ser breves le dijo a mi madre que le contase cosas de mi por escrito
El resultado de todo esto fue que perdí el curso y fue la primera vez que tuve que repetir, los problemas
en casa no solo no se solucionaron sino que se agravaron, era normal, antes salía más y me relacionaba con mis amigos, al engordar y ponerme tan mal en plena edad del pavo me empezó a darme vergüenza salir y relacionarme y empecé a meterme más en casa lo que generó más roces con mi madre
Por este “maravilloso” tratamiento nos cobró 40.000 pesetas, en aquella época sus honorarios eran 20 mil pesetas por consulta


Enrique Rojas, tampoco es lo que dice
ser en la Fundación creada para tratar
a adolescentes con escasos recursos
económicos (arriba), ni en los libros
que lanza al mercado (debajo y dcha.)

Y eso fue mi salvación, en aquellos años el sueldo de auxiliar administrativo de mi madre no llegaba a las cien mil mensuales, eso y la incomodidad de desplazarse a Madrid fue lo que terminó prematuramente con este exterminio, además en aquella época un hijo de Rojas que tenía 2 años se cayó a la piscina de su casa y lo sacaron muerto, eso hizo que Rojas se desentendiera por un tiempo de la consulta y facilitó aún más el perderlo de vista
Seguí algunos meses con el tratamiento aunque algo disminuido, en octubre al empezar el curso me volvieron a meter interno, abandoné la medicación y perdí 31 kg. en 6 meses y todos los efectos secundarios desaparecieron, fue como volver a nacer, aquella medicación incluso me limitaba a nivel de inteligencia y de resolución de problemas, al quitarla era como si me hubiera vuelto más listo.

....................................................................................................Alejandro Menéndez Martínez



En mi opinión, Enrique Rojas premeditó y orquestó en su día un plan, una forma de hacer... para estar en situación y posición de poder llevar a cabo con la excusa de Dios, por lucro, prácticas´ilícitas cuando tuviera oportunidad y el riesgo fuese asumible.
Su falsa fama, parte de la falsa cátedra en la Universidad. Complutense, que nunca ha tenido y un "dejarle hacer" que siempre ha tenido consecuencias nefastas para sus víctimas.
isabel caballero