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sábado, 21 de julio de 2012

Enrique Rojas es un caso más de la gran corrupción que existe en España


En España, los ciudadanos no tenemos la impresión de que los corruptos paguen. Muy al contrario, nadie va a la cárcel, indemniza por el daño causado ni devuelve lo robado.

Iba a explicar como Enrique Rojas consigue que las víctima elegidas por él, pongan un pie físicamente en su consulta, para tener excusa de su actuación, alegando que eran "sus pacientes", (1), ya que a partir de ese momento pueden aparecer acólitos que también las han visto "entrar y salir", pero creo que no vale la pena en este momento, donde ni siquiera se oye a las víctimas del franquismo.

(1) A María Menchaca, su exmarido Jorge Juste, la llevó a la consulta de Rojas, a mí me llamó primero su secretaria y después él, insistiendo que fuese a verle para "ayudarle" en la terapia que el ahora ex, Juan Cantero, estaba llevando a cabo con él. Hay más casos parecidos. La actuación malintencionada de Enrique Rojas, no siempre se dirige hacia quien acude a su consulta a solicitar sus servicios.

Y creo que no vale la pena en este momento, reivindicar derechos tan elementales como el de que no te quiten una madrugada de en medio para meterte en un psiquiátrico, porque así lo decide un sujeto sin escrúpulos, porque la ciudadanía española tiene otras preocupaciones. Está económicamente muy mal e indignada, al darse cuenta que suceden estas cosas
mientras se dan toda clase de recortes sociales para reducir gastos. El decreto ley a conveniencia, además de indignar, duele.

Y aunque la incidencia de "las dietas de los diputados", no tenga mucho peso en el gasto total, "las trampas" minan la moral de una población de clase media hacia abajo que debe pagar las consecuencias del dinero que se han llevado otros y como dice Wyoming, nadie en la cárcel y ninguno devuelve la totalidad de lo robado. Con suerte, se les coge algo en paraísos fiscales que no es sino una mínima parte de lo evadido.

Para quienes leen este blog desde fuera de España - aproximadamente un 50% -, aclaro que "el Gran Wyoming" es un presentador con solera (quizás 30 años o más en la televisión española), que tiene un programa en la cadena de tv "la 6ª", que se llama "El Intermedio", uno de los pocos medios que informa en España sin omitir lo que no interesa a los poderes, que sepamos los ciudadanos.





domingo, 10 de junio de 2012

El Estado de Derecho para Enrique Rojas, un socio del Opus Dei que además, goza de otros contactos


Revista Tiempo, 29 marzo 1999
A principios de 1998, varios juzgados de Majadahonda supieron que Enrique Rojas, además de identificarse como "catedrático de Psiquiatría de la Universidad Complutense de Madrid" y, ni lo había sido ni lo era, ya estaba condenado en el caso Menchaca y había emitido certificados médicos fraudulentos a mis espaldas (tan fraudulentos que no me había visto previamente), prescribiendo mi internamiento psiquiátrico y se los había entregado al entonces marido, Juan Cantero Caba. En dos ocasiones, con un margen de 48h. vinieron a buscarme.
Aunque no consiguieron internarme nunca, en la 2ª ocasión, me escapé al conocer que me llevaban directamente al psiquiátrico privado donde Rojas internaba a sus presas, sin pasar por forense ni Sanidad pública - es decir, sin ningún tipo de garantías - y sólo hacía 48 h. que el Servicio de Psiquiatría del Hospital Puerta de Hierro había denegado el 1er, intento de internamiento, lo sufrido es indecible y el abuso y atropello, más todavía.

Estos juzgados, evidentemente, no hicieron nada cuando denuncié, excepto archivar (habían sido ellos mismos los que habían cursado las órdenes para "mi recogida", la 2ª, a sabiendas que el Hospital Puerta de Hierro había denegado ya el internamiento, dos madrugadas atrás). Ni siquiera citaron a Rojas (tampoco me citaron a mí, ¿para qué iban a oírme si sabían mucho mejor que yo, qué había sucedido, por supuesto, recurrí, recurrí, recurrí... hasta que me quedé sin vía, así terminamos todos los ciudadanos en España cuando no se quiere condenar a quien ha infringido la ley ni interesa que se destape a "sus colaboradores"). Por eso, me hace gracia nuestro ministro de Justicia, Ruiz Gallardón, cuando intenta convencernos de que estamos en un Estado de Derecho y siempre se abre una investigación.



Vuelvo a dejar al final de este post, el mismo vídeo que he dejado dos pots más atrás, porque me parece impresionante, ministro, que usted, que parece un hombre respetuoso e inteligente, pretenda tomarnos a todos por necios. Tal pretensión, no demuestra respeto ni inteligencia. No se moleste, lo quiero bien y por eso se lo digo. Es mejor que nos venga con la verdad por delante, porque no todos somos iguales de necios.  

El caso es, que cuando en 1.999 decimos en la revista Tiempo, que Enrique Rojas no es catedrático de Madrid - con mucho miedo, por cierto, estaba el PP y en ese momento ya sabía que cuando no tocan jueces excepcionales (los hay), la Justicia en España funciona con los "toques" y "contactos" del malhechor que los tiene -, ya había denunciado y varios juzgados de Majadahonda, sabían quien era en realidad Enrique Rojas - un impostor que acababa de ser condenado en el caso Menchaca y no un catedrático Complutense - y el 30 de Junio de 1999, también lo dije en una comparecencia en el Colegio de Médicos de Madrid y quedó recogido en el acta.

Siguiendo el hilo del artículo, donde María Menchaca dice que Enrique Rojas miente en su caso, tanto al Colegio de Médicos como a los tribunales... dejo una doble prueba de fácil comprobación.

Es cierto que Enrique Rojas miente - se ha hecho de oro mintiendo y manipulando con perversidad y alevosía -, pero no menos cierto es, que cuando el Colegio de Médicos de Madrid emite la Resolución que dejo debajo, tenía todas las pruebas que están en este blog y muchas más, y el relato de los chanchullos, trampas y estrategias que Rojas había venido llevando a cabo desde 1984, para colocarse donde estaba. Por tanto, no sólo miente Enrique Rojas. También lo hacen con descaro otros muchos "Ilustres". Una cosa es que en teoría España sea un Estado de Derecho y otra, que no estemos en un Estado de Derecho porque son las instituciones e "ilustres" organismos quienes más lo vulneran y sobre ellos, "no hay nadie más", ni nadie se mete.



Cuando en un Estado de Derecho, vienen a buscar a un ciudadano/a de madrugada, sin causa justificada, por un mal nacido militante del Opus Dei, afín al partido que gobierna (Mayor Oreja ministro del Interior y Juan Cotino Dtor. de la Policía), denuncia y se le machaca, no estamos en un Estado de Derecho sino en la dictadura encubierta que hace con el ciudadano en todo momento lo que le viene en gana. ¿Quién era/es el mequetrefe de Enrique Rojas para emitir certificados médicos o cualquier otro documento con falsedad a espaldas del interesado?.


No existe ninguna ley que legitime la falsedad ni ningún protocolo médico que legitime ni justifique la ausencia de conocimiento por parte del interesado de lo que el médico pretende hacer con él. Eso es lo que hacía Menguele, el ángel de la muerte, en Auschwitz y no tengo ninguna duda que de haber quedado internada bajo el control de Rojas, no hubiese permitido que saliese con las mismas facultades mentales con las que entraba porque... para nada, no se intenta meter a nadie en un psiquiátrico privado, a traición, por la espalda.
Rojas, nunca ha entregado un informe clínico donde sustente los certificados emitidos (6 o 7 líneas escritas a mano con letra amplia, donde sin dar un diagnóstico concreto, prescribe internamiento, como si esto de privar de libertad y poner a la gente bajo su control - medicación y descargas eléctricas incluidas -, fuese lo más natural del mundo).

En el Estado del NO Derechos, tienen también mucho que ver la fiscalía, los jueces que aplican la ley y emiten sentencias y el tráfico de influencias. Mientras en la judicatura y la fiscalía - e incluso en las secretarías de los juzgados y entre los funcionarios -, haya socios, colaboradores y/o simpatizantes del Opus Dei que intervengan en causas y den o se den "toques" cuando se juzgan a otros socios del Opus Dei, nunca estaremos en un Estado de Derecho, al igual que tampoco lo estamos cuando funcionan los "contactos" de fuera para adentro en la administración de Justicia.



Podemos ver hasta que punto es mentiroso este individuo, tiene cara dura y poca vergüenza para mentir, siguiendo el punto 1, de la declaración de Enrique Rojas en el Colegio de Médicos y también se puede apreciar la "pasta" de la que están hechos quienes resuelven y el Estado de Derecho del que habla D. Alberto Ruiz Gallardón,

"En ninguno de mis libros aparece tal denominación sino la que sigue: "Enrique Rojas, Catedrático de Psiquiatría y Psicología Médica de la Facultad de Psicopedagogía, Campus Villanueva, adscrito a la Universidad Complutense de Madrid”.



Al menos hasta 2009, que es hasta donde me he molestado en comprobar como publicaba este - para mí terrorista de pluma papel y teléfono -, no tiene ningún libro ni ninguna edición, donde se presente como declara en el Colegio de Médicos que se presenta. Es mentira.





Ruiz Gallardón intentando convencernos de que estamos en un Estado de Derecho
y también de que siempre se abre una investigación y se investigan los hechos
(sin duda, nuestro ministro de Justicia, habla en broma o lo ha soñado)