Ilustre Colegio Médicos Madrid acepta
pulpo como animal de compañía
Aunque en las entradas de Septiembre y Octubre 2010, está mejor explicado el método de engaño masivo que sigue Enrique Rojas, de lo que lo vamos a hacer aquí, a modo de RECORDATORIO, podemos ver en el documento de la izquierda, como declara que "él no se identifica en sus libros como "catedrático de Psiquiatría de la Universidad Complutense de Madrid" (esa era la denuncia).Debajo podemos ver las diferentes formas que utiliza Don Rojas para engañar y más abajo dejamos los documentos que prueban que son falsas tanto las múltiples identificaciones utilizadas por Enrique Rojas como su declaración ante "el Ilustre" Colegio de Médicos de Madrid.
Este sujeto engaña con premeditación y alevosía para llenar su consulta y vender sus libros y "el Ilustre" Colegio de Médicos de Madrid lo sabe y además se le prueba las diferentes identificaciones profesionales utilizadas desde 1984, pero hace el paripé de que Enrique Rojas no miente, pese a que lo hace como un belllaco y archiva.
Enriques Rojas miente en el currículo
de su libro Los lenguajes del deseo

Enrique Rojas miente en el currículo
de su libro Remedios para el desamor

Enrique Rojas miente en el currículo
de su libro ¿Quién eres?

Enrique Rojas miente en currículo
Una Teoría de la felicidad

Enrique Rojas miente en currículo Adios depresión.
En el "Campus Villanueva" no existen facultades
Nos está pareciendo que el "el Ilustre" Colegio de Médicos de Madrid al dictar una Resolución injusta a sabiendas, está prevaricando. Tiene tela!! que toda una organización colegial prevarique para beneficiar a un impostor que perjudica tanto a la profesión como a sus compañeros.
Y que además, permita que el impostor engañe a la ciudadanía.
(Doc. 1) Enrique Rojas Montes no ha sido ni es catedrático de Psiquiatría de la Facultad de Medicina de la Universidad Complutense de Madrid.

(Doc. 2) En el claustro docente de la Facultad de Psicología de la Universidad Complutense de Madrid no hay ni ha habido nunca nadie con el nombre de Enrique Rojas Montes.
Tampoco existe ni ha existido nunca ninguna cátedra de Psiquiatría en esta Facultad.

(Doc. 3) Enrique Rojas Montes no ha sido nunca catedrático de Psiquiatría y Psicología Médica de la Universidad Complutense de Madrid.

Por si alguien no lo sabe todavía, Enrique Rojas Montes es un impostor que lleva casi 27 años identificándose como "catedrático de Psiquiatría de la Universidad Complutense de Madrid", siendo mentira.
Pertenece al Opus Dei y los documentos emitidos con falsedad por Enrique Rojas sobre sus víctimas y a espaldas de éstas, tienen un efecto contundente en los juzgados de guardia donde se presentan.
Enrique Rojas diciendo,
"Soy escritor, catedrático de
Psiquiatría Universidad Complutense...".
Es mentira
No hace mucho me di cuenta que las prescripciones de Enrique Rojas y las solicitudes del marido de la víctima de internamiento psiquiátrico, no van a reparto*. El marido presenta el certificado médico emitido por Enrique Rojas en el juzgado de guardia y el juzgado procede atípicamente sin ver ni oír a la víctima que queda indefensa y sin garantías de ningún tipo, ya que son Enrique Rojas y su cómplice - el marido -, quienes eligen juzgado. De nuevo ¡Más tela!Enrique Rojas en su web como catedrático
Complutense y como "Consejero de Almas".
Sin embargo no aparece como "consejero de ladrones"
Nos preguntamos ¿para que sirven tanta Constitución y tanto Estado de Derecho cuando resulta tan fácil ser impostor durante 27 años - pese a las denuncias -, emitir documentos no veraces y elegir juzgado de guardia que proceda en la dirección de las intenciones del/los solicitantes?.
(*)Para los afortunados que por falta de experiencia no sepan que es "el reparto" judicial, informamos, que cuando se insta un procedimiento no lo coge el juez/a que cada cual elige, sino que en teoría (no sé cómo), se reparten aleatoriamente los procedimientos que entran en los juzgados de una jurisdición, entre los diferentes juzgados que haya habilitados, por lo que al menos teóricamente, existe la garantía del azar para el ciudadano ya que ni demandante ni demandado eligen juzgado. Sin embargo, en el caso que me ocupa, no ha sido así y al darme cuenta, ha empezado a chocarme y he empezaso a leer Autos.












