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Enrique Rojas alias el divino,
falso catedrático Psiquiatría
Universidad Complutense
Esta es la historia de Alejandro Menéndez Martínez, un adolescente de 14 años, al que Rojas le dijo delante de su madre, conociendo que no se llevaban bien y sonriendo - como si le complaciera -, que "era un psicópata", así sin más, como mandan los cánones. Aunque Alejandro no maltrataba ni hacía sufrir a animales o a otras personas en inferioridad de condiciones, como hace Rojas, cuando además es él quien suele poner a las personas en inferioridad de condiciones, al difamarlas por las espalda.
Rojas, también atizó Haloperidol a Alejandro. Fármaco que tiene no pocos efectos secundarios.
Lo primero que se me ocurre pensar es ¿quien era/es el psicópata?. De momento, existe una trayectoria de sufrimiento gratuito ocasionado a menores por Enrique Rojas, malintencionada y cruel. Alejandro, de momento, no tiene ninguna trayectoria similar.
....,,........................Alejandro Menéndez Martínez:
Enrique Rojas el del pedestal

Mi historia con Enrique Rojas por suerte fue muy breve, en marzo de 1989 yo era un adolescente de 14 años con problemas en casa, había pasado los anteriores 3 años interno y había boicoteado el internado a golpe de plantes y forzado mi vuelta a casa, mi madre que estaba preparando una oposición a judicaturas ya me advirtió que no podría ocuparse de mi y que tendría que no dar la lata
Como la daba porque obviamente un adolescente requiere cierta atención y además yo no era muy obediente, cosa lógica dado que tampoco en casa miraban mucho para mi, mi madre buscaba una solución mágica que le permitiera tenerme tranquilo sin molestar mientras ella preparaba sus oposiciones, las oposiciones son algo que quema muchísimo y ella en aquella época estaba muy nerviosa e irritable
Enrique Rojas no ha sido ni es
catedrático de Psiquiatría de
la Universidad Complutense
Esa solución mágica la planteo una tía mia que conocía un psiquiatra estupendo de Madrid, un señor que tenía una cabeza privilegiada, que había sido premio extraordinario en medicina y catedrático de psiquiatría de la complutense
Además había atendido al novio de ella y lo había curado de una fuerte depresión que lo había tenido mucho tiempo en muy mal estado y con ideas suicidas, por esa razón ella estaba muy agradecida a Rojas y lo defendía a capa y espada, aunque el tratamiento no había sido precisamente barato, el padre de su novio incluso tuvo que vender tierras para pagarlo
Mi experiencia fue la siguiente, fui 2 veces a Madrid, en una lo vi solo una vez y en la otra dos veces
El tenía la consulta en la calle Serrano de Madrid, era un piso enorme, debía ser un edificio de oficinas que se alquilaban y el debía tener varias alquiladas y haberlas unido, tenía varias enfermeras, mientras estabas en la sala de espera te ofrecían una coca cola, había cestos con caramelos que podías coger y como suele pasar en este país donde vivimos tanto de la apariencia tenía la pared tapizada de cursos y diplomas de todo tipo, algunos hechos en
universidades anglosajonas
En aquellos tiempos, aparte de Rojas había otros dos psiquiatras que trabajaban con él y que también los veías, eran un hombre y una mujer, me hicieron unos test de los que salió que yo era muy impulsivo y que tenía muy poca capacidad para controlarme y para sacrificarme
Izquierda, Enrique Rojas presentando su
consulta en una de sus webs como
catedrático de la Universidad Complutense
Debajo y drcha., Enrique Rojas
no es lo que afirma ser, al presentar
su consulta en sus webs

Después conocí a Rojas, su despacho parecía una capilla, tenía hasta una virgen gigantesca en una hornacina colgada de la pared
En general su conversación fue un mero continuismo de lo que habían dicho los otros dos, que yo era un psicópata, que carecía de autodominio y que con mi personalidad iba a tener serios problemas en la vida.
A los 14 años yo aún era bastante infantil, conservaba esa mentalidad libre de prejuicios que te hace ver las cosas como son, pero infantil no quiere decir estupido, quizá fue por esa razón por la que no me dejé deslumbrar por sus titulitos, su premio extraordinario y su catedra y al revés que mi madre y mi tía al salir de la consulta dije claramente lo que pensaba de él: este tío a lo que está es a sacar Rojas me había dado muy mala espina, si pudiera definir su carácter en una sola palabra esta sería fullero, era un tipo de maneras suaves, muy ladino, con mucha letra.
Algunas veces el alma de una persona queda retratada en una décima de segundo, yo vi con muchísima claridad a Rojas en un momento que estaba hablando con mi madre que se le quejaba de lo trasto que yo era, que me miró, sonrió y dijo: es que eres un psicópata
En ese momento al sonreir hizo un gesto que yo capté perfectamente el tipo de persona que era Rojas, era un gesto así sonriente, prepotente, con los ojos me decía: ya te tengo; era un gesto de cazador, de ave de rapiña
Por lo demás el tratamiento consistió en recetarme una medicación de 120 gotas de Haloperidol, 4 Artanes y 3 Largactil diarios, esa medicación me causaba somnolencia, engordé o mejor dicho hinché muchísimo llegando a pesar 98 kg. Tenía poco pulso, mucha salivación, hablaba mal y era mucho más lento para moverme
Además le recomendó a mi madre que fuese a clase aunque no estuviera en condiciones, que me apuntase a campamentos, que estuviera siempre con gente de mi edad, en una palabra, que me socializase, como las consultas con él solían ser breves le dijo a mi madre que le contase cosas de mi por escrito
El resultado de todo esto fue que perdí el curso y fue la primera vez que tuve que repetir, los problemas
en casa no solo no se solucionaron sino que se agravaron, era normal, antes salía más y me relacionaba con mis amigos, al engordar y ponerme tan mal en plena edad del pavo me empezó a darme vergüenza salir y relacionarme y empecé a meterme más en casa lo que generó más roces con mi madre
Por este “maravilloso” tratamiento nos cobró 40.000 pesetas, en aquella época sus honorarios eran 20 mil pesetas por consulta

Enrique Rojas, tampoco es lo que dice
ser en la Fundación creada para tratar
a adolescentes con escasos recursos
económicos (arriba), ni en los libros
que lanza al mercado (debajo y dcha.)
Y eso fue mi salvación, en aquellos años el sueldo de auxiliar administrativo de mi madre no llegaba a las cien mil mensuales, eso y la incomodidad de desplazarse a Madrid fue lo que terminó prematuramente con este exterminio, además en aquella época un hijo de Rojas que tenía 2 años se cayó a la piscina de su casa y lo sacaron muerto, eso hizo que Rojas se desentendiera por un tiempo de la consulta y facilitó aún más el perderlo de vista
Seguí algunos meses con el tratamiento aunque algo disminuido, en octubre al empezar el curso me volvieron a meter interno, abandoné la medicación y perdí 31 kg. en 6 meses y todos los efectos secundarios desaparecieron, fue como volver a nacer, aquella medicación incluso me limitaba a nivel de inteligencia y de resolución de problemas, al quitarla era como si me hubiera vuelto más listo.
....................................................................................................Alejandro Menéndez Martínez
En mi opinión, Enrique Rojas premeditó y orquestó en su día un plan, una forma de hacer... para estar en situación y posición de poder llevar a cabo con la excusa de Dios, por lucro, prácticas´ilícitas cuando tuviera oportunidad y el riesgo fuese asumible.
Su falsa fama, parte de la falsa cátedra en la Universidad. Complutense, que nunca ha tenido y un "dejarle hacer" que siempre ha tenido consecuencias nefastas para sus víctimas. isabel caballero
Enrique Rojas en la Fundación Madrid vivo
como catedrático Complutense (plataforma
concebida para promover valores que están
en la raíz de nuestra cultura). Suponemos
que se refieren a las raíces de este clan, no a
las raíces culturales de todos los españoles.
No es que tenga una manía especial al Opus Dei. No, no. Vuelvo a repetir que me da igual que recen y aunque llevo bastante peor que se fragelen y se metan piedrecitas en el zapato, de momento hasta lo tolero pese al incremento de gasto que sin duda a la larga revierte en la Sanidad pública, esa sanidad que es de todos.
Lo que de verdad me importa es el encubrimiento, el enchufismo y el tráfico de influencias. Es decir "las llamadas", porque de estos asuntos no suelen haber grabaciones ni cintas de vídeos y a estas alturas supongo que tampoco estos favores se piden mediante "carta".
Dejo un par de párrafos que forman parte de la biografía del filósofo español Eugenio Trías, que dejó ayer Ana Azanza - lectora empedernida de filosofía, además activista de derechos y otras muchas cosas - en su blog.
Eugenio Trías perteneció al Opus Dei, está claro que no le gustó puesto que a los tres años se salió. Me encanta que se saliese por esto,
Enrique Rojas, el psiquiatra sin
escrúpulos abanderado por la cruz
"Durante las mañanas en el piso del Stadtwaldgürtel, casi a las afueras de Colonia, ayudaba al secretario de la institución en Alemania. Recuerdo que no paraba de hacer fotocopias; por mis manos pasaban disposiciones que venían de Roma y que se distribuían por las distintas “regiones” de la Obra. Fue allí donde descubrí alguna circular que me llenó de zozobra o que comenzó a sembrar en mí las semillas de la duda. En particular me produjo verdadero escándalo un volante en el que se hacían una serie de recomendaciones a los socios que llegaban a ocupar cargos públicos o puestos políticos. Se les instigaba a que tuvieran consideración prioritaria, con el fin de cubrir plazas vacantes o puestos, por socios del Opus Dei afines, o como mínimo por cooperadores o personas adictas o próximas. Prácticamente se alentaba al enchufismo que todos los enemigos de la Obra, que eran legión entre otros mi propio padre, le reprochaban amargamente".
Javier de las Heras Calvo, acólito
de Enrique Rojas y mano derechade Rojas en su día, se hizo un porvenir al lado de Enrique Rojas,incluso publicó con él. Es profesorde una universidad pública.
"Por esta vez los enemigos parecían tener razón. Leí el documento sin dar crédito a lo que mis ojos veían. Y si en eso acertaban los enemigos, ¿les iba a faltar razón en todo lo demás? ¿No sería la Obra una siniestra maquinaria inventada para la conquista del poder que se aprovechaba de regímenes dictatoriales como el franquista, donde no había partidos políticos, para actuar al modo de un poderosísimo lobby y en el que además confluían las fuerzas más reaccionarias del espectro político?".
http://sinmiedoalopusdei.blogspot.com/2011/05/la-salida-del-opus-dei-de-eugenio-trias.html
Me pregunto cuantos falsos testimonios pueden aparecer en un juicio cuando se juzga a un miembro del Opus Dei, a los que el Estado de Derecho da total credibilidad sin tener en cuenta la obediencia a la que están sometidos sus miembros y la cantidad de "cargos públicos" que habrá colocados más los espectantes a cargos que "se instiga" sean copados por socios, cooperadores y afines a la doctrina.No obedecer a Enrique Rojas es
algo que puede salir muy caro.
Lo mejor es no acercarse a Rojas.
Es de cajón, que aquellos que no obedezcan como poco se quedan sin el posible "cargo". El enchufismo que cita Trías, no llega a los desobedientes.Todos los días y todas las noches me pregunto si con Enrique Rojas ocurrirá lo mismo que ocurrió con Marcial Maciel, fundador de los Legionarios de Cristo, doctrina y régimen similar al Opus Dei, con el agravante que entre estas dos organizaciones, también se encubren.
Maciel, fue denunciado por 1ª vez en 1956 por pederastia y no es hasta 2006, muerto Juan Pablo II, que el Vaticano no lo aparta de su cargo (cuando ya se había cepillado a media congregación y se las había hecho pasar canutas a muchos chavales), aunque impide que se le juzgue."Me lo pusieron muy difícil
pero no guardo rencor a nadie".
El colmo de la desvergüenza
Este fundador de cancha para abusar de menores y no tan menores, abusando también de su autoridad, era un protegido de Juan Pablo II y se me parece mucho a Enrique Rojas por su desfachatez y la de sus adeptos al cargo público o a lo que caiga, negando los hechos. Se ha necesitado más de medio siglo de lucha para que el mundo sepa quien era Marcial Maciel.
http://www.youtube.com/watch?v=zuv7WUdMVdQLos dirigentes de los Estados de Derecho, a los que tanto les gusta últimamente, intervenir con aviones, bombas y tanques, en los países que tienen petróleo para proteger "los derechos de otros pueblos", donde gracias a esta protección van a morir no pocas personas, deberían empezar protegiendo "los derechos de los ciudadanos de los Estados que gobiernan" impidiendo tanto las 
tropelías del Vaticano, como la de los atropelladores que tienen en casa.
Pienso, que de poco sirven las discusiones por quitar los crucifijos de las escuelas o las cruces con las que se identifican algunos pueblos si el tráfico de influencias y "las llamadas" que no salen a la luz, permiten a los que se abanderan con la cruz, seguir haciendo las mismas tropelías a las que están acostumbrados por "raíces culturales".
Enrique Rojas, además de con la Fundación Madrid vivo, al igual que sus monaguillos, tiene desvergüenza para parar un
tren.
..........Otro día hablaremos de los acólitos.
Art. de la Constitución que suponemos sigue vivo
Enrique Rojas mintiendo en el
currículo que presenta en
Tele Madrid
En algunos posts he dejado una nota creyendo que el blog no admitía más información y se perdían los párrafos porque se había acabado el espacio (los Mb que nos da blogger, arreglaré en cuanto pueda estos posts, si es que he conseguido solucionar el problema, aun no lo sé).

Ahora creo que quizás el problema sea otro e intento retomar de nuevo este sitio desde donde se destapa a Enrique Rojas Montes, un impostor de cátedra en la Universidad Complutense de Madrid, que además de ser amoral, carece de escrúpulos, aunque no haya dejado de predicar ética y moral a lo largo de su vida y de acusar a la sociedad en general y a algunos que no teníamos nada que ver con este elemento, en particular, de sus propias miserias.
Enrique Rojas mintiendo:
"Soy escritor, catedrático de
Psiquiatría de la Universidad
Complutense de Madrid"
Como desde que se inició el blog hasta la fecha, se han atado más cabos y se ha celebrado juicio, intentaré resumir tanto el currículo de Enrique Rojas como esta gran chapuza de lo que llamamos Estado de Derecho, en las nuevas entradas.
Repaso a un currículo:Enrique Rojas Montes, supernumerario del Opus Dei y según las malas lenguas, individuo encumbrado gracias al apoyo y poderío de esta organización, sin limites y de algunos socios y simpatizantes, especialmente, ha conseguido en España y en otros muchos países - sobre todo de habla hispana -, identificarse desde 1984 como "catedrático de Psiquiatría de la Universidad Complutense de Madrid", siendo mentira. De esta forma, Rojas, ha llenado su consulta de usuarios confiados y esperanzados, que han pagado y pagan su caché creyendo que estaban en las mejores manos - en manos del "catedrático de Psiquiatría de la Universidad Complutense de Madrid" y su equipo -, cuando en realidad estaban y están, en manos de un impostor y un equipo de encubridores.(Arriba a la dcha., El Mundo 28 Mayo 97, presentación de Enrique Rojas de El amor inteligente, por el Presidente del Colegio de Médicos de Madrid, de la época, Dr. Zamarriego, dicen que miembro del Opus Dei, no he tenido la suerte de acceder a los ficheros, ni pienso intentarlo, puesto que en España están prohibidas las sociedades secretas, entiendo que no tenemos que molestarnos para enterarnos, sino exigir al Estado que cumpla la ley que el mismo Estado ha implantado). Enrique Rojas en El Amor Inteligente como
catedrático de Psiquiatría de la Universidad
Complutense de Madrid (Facultad de Psicología)
¿El ciudadano es tonto?. NO. En absoluto. Sólo es crédulo, confiado, hombre de buena fe... que cree a pies juntillas que como en España se pagan impuestos para que podamos tener un Estado de Derecho en condiciones, éste se da (porque además así nos lo dicen desde hace más de 30 años) y ese Estado - que vela por el ciudadano -, en ningún caso permitirá que un individuo que no es catedrático de Psiquiatría de una Universidad*, pueda identificarse como tal, mientras el Estado se lo consiente sin preocuparle lo más mínimo la estafa que se está llevando a cabo en la ciudadanía incauta que vive con la tranquilidad que proporciona el Estado de Derecho (cuando existe al 100% ¡claro!), con la cantidad de filtros y buenos funcionarios que hay - a los que pagamos el sueldo -, trabajando para el Estado.
Enrique Rojas, tras ser denunciado, cambia su falsa identificación
en El Amor Inteligente, por otra no menos falsa, siempre en la
Universidad Complutense, con la que tiene fijación y frustración
A la par, Rojas se ha forrado vendiendo libros - identificándose con la misma mentira - que seguramente incluso hemos subvencionado, ya que en España se subvencionan casi todos los libros (por no decir todos) y como suele suceder en estos casos, es una ave de rapiña para conseguir cualquier tipo de subvención, además del tráfico de influencias del que goza y del que él mismo, hace gala.
También el "Ilustre" Colegio de Médicos de Madrid - que depende de la Comunidad de Madrid - ha concedido cursos "de formación" al susodicho Enrique Rojas, subvencionados, con concesión de créditos universitarios por parte de la Agencia Lain Entralgo, que también depende de la Comunidad de Madrid.
Enrique Rojas en ¿Quién eres? como catedrático de
Psiquiatría de la Universidad Complutense de Madrid,
ubicando de nuevo su falsa cátedra en la Facultad de
Psicología, donde no existe cátedra de Psiquiatría
Lo anterior, estando Rojas denunciado en el Colegio de Médicos, demandado, condenado, querellado y constando en este "Ilustre" Colegio de Médicos como "Licenciado en Medicina" sin haber Rojas acreditado nada más (SÍ ¡tiene tela! pero España va así, dando bandazos por y con el enchufismo que pulveriza al ciudadano).
En España, nido de corrupción donde de vez en cuando saltan algunos escándalos siempre relacionados con el dinero que se llevan los políticos o porque PP y PSOE en un sprint para ganar votos tiran de algún trapo sucio, el daño en las vidas y salud de los ciudadanos, no importa.Ana Pastor, una ex ministra de Sanidad, presenta
una Fundación creada por Enrique Rojas
Nunca exigimos responsabilidades ni en la práctica, las "autoridades", tienen pena o sanción por lo que dejan de hacer, como si no tuviese peso en la sociedad erradicar las prácticas miserables y abominables que por ideología y dinero, destrozan vidas, atentan contra la salud de los ciudadanos, pisotean y ponen en duda el Estado de Derecho.(*) En 1984, la competencia de Educación a la Comunidad de Extremadura no estaba transferida y, la Universidad de Extremadura y su Facultad de Medicina en el campus de Badajoz, estaba a años luz en cuanto a prestigio, de la U. Complutense de Madrid (nos referimos al prestigio, merecido o no, sin entrar en la calidad real de la enseñanza que se impartiese). Los desplazamientos no se realizaban con la misma facilidad que se realizan hoy y Madrid era - y probablemente sigue siendo -, una de las plazas más atractivas y por consiguiente demandadas, donde el ciudadano da por hecho - aunque no siempre sea cierto -, que están "los mejores".
Enrique Rojas como catedrático de Psiquiatría Complutense
en la Fundación a medida, para un asalta cunas, que le
presenta Dª Ana Pastor, que ingenua ella, no conoce las
tropelías del susodicho
"Los mejores", por supuesto, son los más honestos tanto con la ciencia como con la sociedad, ya que una cosa lleva a la otra.
Wikipedia:
https://picasaweb.google.com/lh/photo/Y5fKIPFvq2FMOEEQ3Vvm7w?feat=directlink
A Enrique Rojas no le daba igual identificarse con la Facultad de Medicina del campus de Badajoz que con la Universidad Complutense de Madrid, porque Extremadura y Madrid no aportaban el mismo lucro.