jueves, 16 de junio de 2011

El arzobispado de Toledo se querella contra un ponente



Un ponente de la Confederación Nacional del Trabajo (CNT), impartió una charla en Toledo sobre una parte de la historia de la Iglesia, adjudicándole un título a la citada charla.

El arzobispado de Toledo, se querelló contra el conferenciante por delito de provocación para la discriminación, junto con un delito de escarnio de los sentimientos religiosos.


Es una pena que querellante y querellado no se pongan de acuerdo. El Arzobispado pide 30 mil euros, mientras el ponente prefiere la excomunión.


UGT, CCOO, PSOE y PP se unieron a las críticas del Arzobispado de Toledo, llegando a calificar la charla de delito.

Tras la charla y la ronda de preguntas, al comienzo de la 2ª hora, el ponente explica los detalles de la querella del Arzobispado, así como el papel de la prensa, partidos políticos y sindicatos.

Podéis ver la charla completa en Videoteca alternativa, aquí,
http://videotecaalternativa.net/2011/06/10/la-iglesia-catolica-fundamentos-actitudes-y-comportamientos-de-una-organizacion-criminal/

Y opinar al respecto, sobre todo, si los hechos que se relatan no son ciertos.

El ponente, aunque no oculta su nombre, utiliza el pseudónimo de Antonio Ripoll como homenaje al maestro de Ruzafa (Valencia), última víctima de la Inquisición.

En 1824, Antonio Ripoll fue arrestado por la Junta de Fe de Valencia*. Se le embargaron sus bienes y se escucharon las acusaciones de trece testigos.

A Ripoll no le se permitió hablar, ni se le otorgó un defensor de oficio. Tampoco se le comunicó las razones de su arresto hasta el momento de la condena.

Sus únicas palabras durante todo el proceso fueron las dedicadas al verdugo al atarle las muñecas:"Por Dios hermano, no tan fuerte".

El 31 de julio de 1826, Ripoll murió ahorcado (¡Qué sinvergüenzas! los componentes de la Santa Madre Iglesia, detienen a un ser humano y hasta dos años después no le comunican por qué "los guardianes de la fe").

* La de Valencia, fue una de las más activas. Creada en 1824 por parte del gobernador eclesiástico José María Despujol, nunca hizo público su edicto de institución para evitar el control sobre sus actividades por parte de la policía. Así pudo actuar sin ser molestada.
Su caso más famoso es la condena de Ripoll. Consumados los hechos, el mismo Fernando VII censuró a la Audiencia de Valencia el haber confirmado la sentencia de la Junta de Fe, acusándola de no ser un tribunal y de no estar autorizada por orden del rey. Pese a ello, la Junta de Fe continuó funcionando (típico en España, que a los intermedios, se les permita hacer lo que les dé la gana por encima de toda autoridad, del bien y del mal; el 5º mandamiento de la Ley de Dios que la Iglesia ha venido pregonando por los siglos de los siglos - aunque parezca mentira -, es "no matarás").

Hasta el 15 de julio de 1834 no se publicó el edicto que abolía definitivamente el Tribunal de la Santa Inquisición en España.
Fuente: Público.es

Nota: Los paréntesis y sus contenidos son míos. En videotecaalternativa.net, se puede ver una buena selección de documentales, http://videotecaalternativa.net/


2 comentarios:

manolox dijo...

No son nadie "los curas" para el dinero.

Ahora, que al margen de la gravedad de lo que se denuncia en la conferencia, en el trozo final que se habla de la querella se pasa un buen rato de risas.

* Por cierto, que tomo prestado la reseña de Antonio Ripoll para ampliar un poco de información. Gracias.

Isabel C dijo...

Ja, ja, manolox, no tienes ni que decirlo, porque además lo he sacado de público.es