lunes, 6 de julio de 2009

Enrique Rojas con sus valores ¡qué salga en la foto!


Hoy he visto en un "Alfa y Omega" lo siguiente:

Madrid 2011, capital mundial de los valores

¿A qué no sabéis quién responde en esta entrevista?:

"¿Cómo ve la futura Jornada Mundial de la Juventud en Madrid, en agosto de 2011?
Esperanzado. Hace unos días nos hemos reunido algunas de las personas que estamos trabajando en ese acontecimiento con el cardenal arzobispo de Madrid, don Antonio Maria Rouco. Se trata de convertir a Madrid en la capital de los valores, que todos los jóvenes y menos jóvenes, de todas las tendencias, se interesen por ese volver a descubrir la grandeza del ser humano".

Enrique Rojas, descubriéndose en
este Autorretrato, "Soy escritor, catedrático
de Psiquiatría de la Universidad Complutense...
y he vendido ..."


¡Diana! Habéis acertado. Era Enrique Rojas quien contestaba en la entrevista pactada - como en casi todas en las que contesta -, que para no variar, intenta enseñarnos "valores".

El mismo, que hace esa clase de trabajos que nunca se hacen gratis,

que lleva a menores a su consulta a espaldas de sus madres ...

y que miente como un bellaco,

está participando en la operación "Madrid 2011, capital mundial de los valores", como si él, tuviese ese tipo de "valores".

Desde nuestra modesta información, lo que sabemos, es que Enrique Rojas lo que tiene, es una "sociedad mercantil de valores" donde no tiene invertidos precisamente, el mismo tipo de valores que pretende que creamos que tiene.


No incluimos nada más en esta entrada, a ver si conseguimos que esta foto, la recoja el buscador de imágenes de google y tenga a bien sacarla en primera fila, por ilustrativa.

El fin de este blog no es el desprestigio de nadie si no sacar a la luz la realidad y la verdad.

Conseguir, que se conozca el perfil de un sujeto que interviene en nuestra sociedad porque ha hecho creer que tiene cátedra/s que ni tuvo ni tiene y es un "pretigioso".

Las autoridades competentes, pese a las denuncias, inexplicablemente, lo han dejado continuar y Enrique Rojas ha seguido adelante con la misma mentira.

Recordamos que los Certificados Oficiales Médicos, prescribiendo internamiento psiquiátrico emitidos por Enrique Rojas Montes a espaldas de sus víctimas, aunque "acientíficos", son fulminantes.
........................................................ Información a Saturio en Enero 2009
Capaces de conseguir Providencias judiciales tipo postguerra.

Para poder contarlo, hay que tener mucha suerte y conseguir escaparse.

Que el azar decida que seas algo así como un insignificante soldado/a de Salamina.

Y después de denunciar aguantando amenazas y represalias, seguir gritando a la rosa de los vientos y pidiendo a las autoridades competentes, que no permitan que se lleven a ningún ciudadano/a más, en este país, de madrugada.

Ni sea puesto en situación de búsqueda porque así lo dice y firma un impostor, que nos ha querido quitar de en medio, aunque no tuviésemos ningún tipo de relación con él.

Cuando las cosas se hacen por lo bajini y de madrugada, no se hacen para nada bueno si no para saltarse la ley sin que se entere más personal que el estrictamente necesario para llevar a cabo "un plan" premeditado.

Aprovechamos para repetir que el "Instituo Español de Investigaciones Psiquiátricas", es otra sociedad mercantil propiedad de Enrique Rojas y su mujer. Por esta sociedad factura a sus pacientes, cuando da factura.

Hasta ahora, con todos o casi todos con los que he hablado, me han dicho que no da factura, aunque se la pidan.

La contestación de Enrique Rojas es - o era -, "No es costumbre dar factura".

No me explico como mi ex marido las consiguió (al menos una parte, tiene facturada).



3 comentarios:

Anónimo dijo...

Me parece que tienes muy poca vergüenza al publicar todas estas cosas, este "medicucho" como tu le llamas ha sacado a mucha gente adelante, gente que llevamos dando tumbos de psiquiatra en psiquiatra surante casi doce años, sin resultado alguno, y ahora después de estar con el somos personas, podemos trabajar, tener amigos, salir a la calle...tenemos dignidad.
Por favor deja a una lado tus problemas individuales y si tienes narices reclimínale a el personalmente, pero no lo hagas así.

Isabel dijo...

(el comentario anterior era mío, lo he borrado pq me había quedado corto; en éste, amplío)

Hola "Anónimo". Buenos días.

Verás ..., creo, que además de narices, tengo un acusado sentido de la justicia (y no sólo para mí). Fíjate si he recrimado a Enrique Rojas personalmente, que le requerí varias veces para que tuviese narices de emitir un informe clínico sobre mí y entregárselo al notario, a mi médico de Familia, a mí ... (no lo hizo porque era obvio que no podía), también he hecho las suficientes gestiones para que se siente en el banquillo y te aseguro que lo hará próximamente (si no se escapa antes, claro).

No creo haberlo llamado nunca "medicucho".

Medicucho, para mí significa "médico con pocos conocimientos que no realiza bien su trabajo porque no da más de sí" - entre lo que es y lo que sabe -, pero que tiene más voluntad de ayudar que de forrarse.
Este no es el caso de Enrique Rojas. Especialista, en hacer creer - o intentar hacer creer -, que estás enfermo y en proporcionar a maridos Informes clínicos y Certificados Oficiales Médicos, para que consigan quitar de en medio y/o anular a sus mujeres. Trabajos, que repito, nunca se hacen gratis.

Lo he llamado perverso, maquiavélico, cínico, mentiroso, terrorista ... y quizás otras cosas, cuando se me han ocurrido, podía probar que se daban en Enrique Rojas y coincidían con la definición del diccionario. Otras muchas me callo, porque no puedo probarlas.

Esto último - terrorista -, antes que yo, por menos, ya se lo había llamado públicamente otro médico - el Dr. Gonzalo Herranz -. Puedes verlo en Interviú, 12.3.98.

"Narices" - fosas nasales para respirar -, cierto. Me faltan, desde que Enrique Rojas intervino en mi vida. Del tipo de "narices" al que creo tú te refieres, modestia aparte, pienso que me sobran. Escribo, hablo y difundo con mi nombre a cara descubierta. Soy fácilmente localizable. La primera y creo que única querella criminal que Enrique Rojas tiene en curso, se la he puesto yo (aunque ojalá le lluevan todas las que se merece), mientras que tú, hasta en internet, escribes como anónimo.
Me parece que no estás en condiciones de darme lecciones de "narices".

Añado, que te permito - a tí y a cualquiera -, escribir aquí. No censuro ni he eliminado tu comentario. Decir que no tengo narices, es lo coloquialmente se llama "mear fuera del tiesto" porque si tú tuvieras una milésima de las narices que tengo yo, comentarías sobre los documentos que hay en el blog, en lugar de escribir desde el anonimato sin aportar ningún tipo de pruebas.

Creo que te equivocas cuando dices que "tengo muy poca vergüenza". En este caso y con Enrique Rojas, sus cómplices y encubridores, no tengo ninguna. Ni mijita, como dicen en mi pueblo. ¿Por qué iba a tenerla?. Qué la tenga él, sus cómplices y encubridores, que son los que han delinquido. Sólo me avergüenzo cuando hago algo mal. Y tengo por norma no avergonzarme por lo que hagan los demás. Por esta "vergüenza" - por las acciones de otros -, la vergüenza, deben tenerla ellos y no quienes pagamos sus consecuencias. ¿No te parece?.

Así, difundiendo ... pienso seguir. A ser posible por el mundo entero. No tienes ni idea las pruebas que me faltan por subir ...

Encantada por tu visita. Ya sabes que puedes pasarte por aquí cuando quieras. No te voy a decir si debes recriminar y/o escribir, así o asao, como haces tú conmigo.

Saludos,

Ana A dijo...

Es la primera vez que leo que alguien necesita del psiquiatra para tener dignidad...